EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS ¡ALERTA DE EXPOILERZ!
Presentado por… el profesor Plot.
Saludos, nobles caballeros y damas.
Siempre di por supuesto que las fiestas de Moros y Cristianos eran algo
que solo se celebraba en España, pero hace poco me enteré de que se celebran
también en otros países de habla hispana o en los que España dejó parte de su
cultura y tradiciones.
En Portugal, Francia e Italia existen variantes
históricas vinculadas a recreaciones de batallas o celebraciones religiosas. En
la época en la que España tuvo provincias (que no colonias) en América, estas
festividades llegaron hasta México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, El
Salvador, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina, cada
una con adaptaciones locales muy marcadas. También se conservan versiones en
Filipinas, en regiones de la India como Goa y en São Tomé y Príncipe.
No están tan
extensamente documentadas como las fiestas españolas, pero en la mayoría de los
casos he encontrado al menos el mes en el que se llevan a cabo, así que vamos a
incorporarlas a nuestro calendario de reseñas de El Guerrero del Antifaz.
Empezaremos hoy con la fiesta de Los Historiantes, que es el nombre que reciben
los Moros y Cristianos en El Salvador.
Los Historiantes se celebran en distintas comunidades a lo largo del
año. Aunque conservan la estructura del enfrentamiento simbólico entre
cristianos y moros en el contexto de La Reconquista, han sido alterados por la tradición oral y la
identidad local. Funcionan como un ritual comunitario que integra teatro, danza
y música. Al igual que en España, participan personas de todas las edades. Se mantienen
los personajes típicos como reyes, capitanes, princesas en apuros, soldados, aldeanos, santos, etc.,
reinterpretados según la visión de cada comunidad, y se les añaden personajes históricos
o legendarios locales. La tradición española se mezcló en América con los relatos
indígenas, dando lugar a una fiesta mestiza con identidad propia.
Cada municipio ha integrado a Los Historiantes a sus fiestas patronales,
aunque son más frecuentes en enero, marzo y julio. Hoy, 15 de enero, Los
Historiantes se celebra en las localidades de San Antonio Abad y Ciudad Delgado.
La Mujer Pirata (nº 46). El Guerrero se lanza al mar a por
Fernando. Su actitud impresiona a la Mujer Pirata, que lo ve hundirse
sin dudar en las aguas infestadas de tiburones. Mientras el Guerrero y
Fernando pelean con los escualos, los piratas toman finalmente la nao Esmeralda.
Cuando ambos son izados a bordo, se encuentran con que el barco pertenece ya a
sus enemigos. La Mujer Pirata ordena a dos de sus hombres más fuertes
desarmar y maniatar al Guerrero. Pronto queda claro que esto no va a ser
tan sencillo como pensaban, toda la tripulación termina lanzándose contra él.
El Guerrero y Fernando saltan de nuevo al mar, tratando de ganar
la costa a nado. Al peligro de los tiburones se añade ahora el de las flechas
con las que los piratas tratan de alcanzarlos y el mismo agotamiento que
empieza a hacer mella en ellos. Las naves de Yeir Kan se aproximan entonces a
las de la Mujer Pirata y le reclaman que les devuelva la Esmeralda y su
contenido. Al negarse a hacerlo, considerando que la nave es botín de guerra,
ambas flotas se enzarzan en un nuevo combate.

A todo esto, el Guerrero y Fernando logran a duras penas llegar a
la costa. Descansan brevemente mientras observan el desarrollo del combate
naval. Este termina con los barcos de Yeir Kan retirándose. Tres botes de remos
son echados al agua y enviados a la costa para buscarlos. El Guerrero y
Fernando se ponen en marcha, corriendo a ocultarse tierra adentro a través de
un terreno yermo y pedregoso. Entonces caen en una emboscada de un grupo de
tunecinos.
Su líder observa el combate desde un montículo. Es un hombre corpulento,
de mirada feroz y actitud serena. Tras ver cómo el Guerrero se deshace
de sus mejores hombres sin llegar a desenvainar sus armas, da por terminado el
combate y se aproxima a hablar con los extranjeros.

El ataque de la pirata (nº 47). El líder de los tunecinos se
presenta como Zeyad. Es el jefe de una tribu nómada que actualmente tiene su
campamento de tiendas cerca de allí, y es enemigo tanto de Yeir Kan como de la
Mujer Pirata. Cuando comprende que el Guerrero también lo es, le
ofrece alojamiento.
La Mujer Pirata no ha renunciado a ellos y ataca a la tribu nómada de Zeyad a la cabeza de
medio centenar de sus hombres. El Guerrero y Fernando se unen a sus
anfitriones en la defensa del puñado de tiendas que componen el campamento.
Durante el combate, el Guerrero se abre paso hasta la propia Mujer Pirata
y la captura. Sus hombres son derrotados y solo uno de ellos logra regresar a
la costa.

Zeyad, de talante práctico, le ofrece a la Mujer Pirata la
posibilidad de devolverla a los suyos a cambio de un sustancioso rescate en
oro. A esto se añade la Esmeralda y los cristianos prisioneros, que serán
devueltos al Guerrero. Envía un par de emisarios a la costa con la
propuesta de rescate. Lo que se encuentran estos es con cientos de hombres (la
mitad de la tripulación de cada nave de la pirata), listos para marchar sobre los nómadas.
Los piratas capturan a los emisarios, matando a uno y obligando al otro
a guiarles hasta el campamento. Llegan allí al caer la noche; los manda Al
Bassí, el segundo a bordo de la flota pirata. Esta vez los atacantes son
demasiados para contenerlos. Los piratas rescatan a su capitana y tratan de
llevarse también a Zaya, la joven hija de Zeyad. Con el campamento
totalmente invadido, con hombres luchando por todas partes, Zeyad oye gritar
a su hija pero no puede llegar hasta ella.

El Guerrero y Fernando sí lo hacen;
acaban con los piratas que ya se la llevaban y la ponen a salvo. Fernando se
queda guardándola mientras el Guerrero va en busca de Al Bassí y la Mujer Pirata.
Lo dejamos por aquí de momento. Se me han pasado rápido porque son un
par de capítulos más dinámicos de lo normal, con tramas menos enrevesadas,
diálogos más cortos y combates más largos. Pero antes vamos a dar un repaso a
las otras líneas argumentales que tenemos abiertas. En España, el falso Guerrero
sigue su camino hacia la fortaleza de Olián llevando raptada a Ana María. Don
Luis y algunos soldados le siguen el rastro, mientras que los generales de Olián
pactan los detalles de su rendición y su repatriación al Magreb. Naturalmente,
su intención es llevarse a Ana María con él cuando esto suceda. Al ser una
retirada pactada con los Reyes católicos, espera que nadie sospeche que se
marcha de España para llevarse a Ana María a su tierra.

Por su parte, el Pirata Negro y Beatriz continúan con su extraño
idilio. Él está dispuesto a hacer todo lo que ella desee, incluso si lo que
esta le pide es que la devuelva a España junto con su prometido y les deje
marchar. Aun con tal poder sobre él, Beatriz no se decide a ejercerlo porque en
realidad también se ha enamorado del Pirata Negro, pero al mismo tiempo
no considera correcto quedarse con él después de que Don Carlos haya arriesgado
su vida para tratar de rescatarla.
Finalmente, Beatriz le pide al Pirata Negro que la desembarque a
ella y a Don Carlos en costas españolas. Y él, perdidamente enamorado, accede,
sin pensar en ese momento que su tripulación quizá no se tome demasiado bien
eso de que dos presas valiosas que podrían ser canjeadas por mucho oro vayan a
ser dejadas en libertad sin más.
Hasta que continuemos con los siguientes capítulos, puedes repasar los números anteriores en orden desde el primero pulsando aquí.
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Nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz
El Aguilucho
El Guerrero del Antifaz. 1944. Manuel Gago (guion y dibujo). Reeditado en 1972 por Editorial Valenciana S.A.