MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

jueves, 5 de marzo de 2026

ASÍ VIVÍAN LOS FENICIOS

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, ávidos lectores.

Hoy me apetecía leer y reseñar algo de historia. Aunque el blog está dedicado principalmente a la ficción, el terror y la aventura, la historia de la humanidad es una aventura en sí misma, muchas veces terrorífica y muchas otras tan increíble que supera muchas ficciones. En este caso, vamos a ver algo sobre los fenicios. 

El presentar un libro de historia en lugar de uno de ficción me sirve también para introducir una opinión personal: que, pese a todos los avances que debemos a Internet, la información más fiable sigue siendo la impresa, independientemente de si nos resulta más cómodo leer un libro en papel o en la pantalla de un ordenador o una tablet, que eso ya es cuestión de gustos.

Hay que recordar siempre que la información que es posible encontrar en Internet, como la de Wikipedia o la de blogs como este mismo, se puede editar. Yo mismo he modificado entradas antiguas del blog al darme cuenta de errores en datos, fechas o solo por corregir faltas de ortografía que se me pasaron la primera vez. La capacidad que tenemos en Internet de cambiar lo que está mal y dejar una versión más veraz es un punto a su favor, pero también abre la posibilidad de que estos cambios se lleven a cabo por cualquier otro motivo. Esto convierte la información digital en un arma de doble filo: se puede actualizar al instante sin necesidad de reimpresiones, pero también es mucho más vulnerable a la manipulación.

No hace tanto tuvimos un caso muy sonado en el que los creadores de un videojuego trataron de hacer pasar por real una información que era históricamente falsa para acomodarla a la versión que daban en su juego. Llegaron incluso a editar la información de Wikipedia para que quien la consultara pensara que lo que se decía en el videojuego era cierto. A título personal, recuerdo una ocasión en la que un grupo estábamos debatiendo la interpretación correcta de un término. Uno defendía que la versión oficial era la de la RAE y otro que era más fiable la de Wikipedia. Mientras este último argumentaba, el primero cogió su teléfono móvil y, en cuestión de segundos, editó la entrada de Wikipedia para adaptarla a la de la RAE. Luego le dijo al otro: “Creo que has leído mal la Wikipedia, pégale un vistazo otra vez”.

Antiguamente, cuando alguien publicaba un libro, se jugaba su prestigio. Desde el momento en que ese libro salía a circulación había miles o en ocasiones millones de copias impresas que no se podía saber en manos de quién terminaban. Si quien lo había escrito se equivocaba o mentía expresamente, antes o después se sabría y tendría que responder por ello, por lo que los autores (los autores serios, al menos) tenían mucho más cuidado a la hora de publicar algo. Lo verificaban y contrastaban una y otra vez antes de darle el visto bueno a la editorial. Hoy en día cualquiera puede borrar o editar los comentarios que ha dejado en vídeos o foros, incluso de muchos años atrás, para acomodar sus palabras a lo que más le convenga en la actualidad. O entrar en Wikipedia y alterar la información a su gusto, y es posible que nadie se dé cuenta en muchísimo tiempo. De hecho, antes de escribir esto comprobé el dato que había cambiado en Wikipedia el amigo este del que os hablo, y sigue estando la versión que él dejó, coincidente con la de la RAE, ya varios años después de esa conversación.

Pero a lo que íbamos: historia y datos escritos en libros impresos. En este caso, historia y datos sobre los fenicios. En España la palabra “fenicio” se usa a veces como sinónimo de ladrón, estafador o avaricioso. En realidad, eran comerciantes hábiles, feroces regateadores y excelentes navegantes. Combinar estas habilidades los convirtió en uno de los primeros pueblos en transportar masivamente mercancías entre los países con salida al mar Mediterráneo, e hizo de ellos los mayores impulsores del comercio de la época.

Los fenicios vivían en la costa del actual Líbano y zonas de Siria e Israel. Sus ciudades-estado eran núcleos urbanos independientes, densamente poblados, con calles estrechas, casas de varios pisos y una actividad portuaria frenética. Cada ciudad tenía su propio rey y un consejo formado por las familias más influyentes. Aunque nunca formaron un estado unificado, compartían lengua, creencias y costumbres.

Sus templos eran centros espirituales y también económicos, porque era donde se acudía a firmar los contratos importantes, en presencia de sus dioses, porque eso daba un mayor peso al acuerdo. La estructura familiar era patriarcal, estando los trabajos más duros, degradantes y peligrosos reservados a los hombres, mientras que las mujeres se ocupaban de la economía doméstica, la gestión de los recursos del hogar y la venta callejera de alfarería u otros objetos de fabricación propia. La crianza de los hijos era compartida porque no había escuelas como tal, sino que toda la educación se llevaba a cabo en el ámbito familiar y los hijos se convertían en aprendices de los negocios de sus padres o de amigos cercanos a estos. Y al parecer eran muy aficionados a los juegos de mesa que combinaban estrategia y azar, de los que se han encontrado tableros, dados y figuritas. Solo por esto ya me caen bien 😁

Uno de sus mayores legados fue su alfabeto. Los fenicios lo difundieron por todas las costas mediterráneas debido a la necesidad de entenderse con sus compradores y proveedores de forma clara, y dejar una constancia escrita de los tratos a los que llegaban con cada uno. Muchos pueblos que aún no habían desarrollado una escritura propia tomaron como base la fenicia. Sin ir más lejos, los griegos, con toda su fama de sabios y filósofos, aprendieron a escribir gracias a los “avariciosos” fenicios.

Sin embargo, el producto estrella de los comerciantes fenicios era el tinte púrpura, producido a partir de moluscos. Para obtener pequeñas cantidades de este tinte se necesitaban miles de glándulas hipobranquiales de moluscos. El proceso era lento, laborioso y apestoso, pero daba como resultado un color único, brillante y muy duradero. Esto hizo que el púrpura, al ser tan costoso de obtener, se convirtiera en un símbolo de riqueza y prestigio, equivalente al de lucir joyas. En Roma, por ejemplo, solo el emperador y los patricios podían vestir prendas púrpura. La fama que les dio este tinte fue tal que los griegos llamaban a los fenicios “phoinikes”, que vendría a ser algo así como “los del púrpura”.

La fuerza militar fenicia se basaba en su dominio del mar. Sus barcos de guerra eran rápidos y maniobrables, y los mercantes anchos y robustos, capaces de transportar grandes cargamentos. Al no haber escuelas náuticas como tales, se aprendía a base de experiencia y los ascensos eran totalmente por méritos. El capitán de cada barco determinaba el papel a bordo de cada uno de sus tripulantes. Un simple marinero podía ser ascendido a oficial si el capitán lo consideraba apto para ello, mientras que en otras culturas el puesto de cada uno estaba predeterminado por su clase social. Esto podría explicar por qué fueron los mejores navegantes de su época. Simplemente, tenían el incentivo nada desdeñable de a mayor esfuerzo, mayor recompensa

Para muchos pueblos de la antigüedad el mar era algo terrorífico y misterioso en el que no se atrevían a adentrarse. La mayoría de los que lo hacían procuraban no perder nunca de vista la costa por temor a no poder volver a encontrarla. Pero para los fenicios, el mar era un camino más. Uno que recorrieron para comerciar en lugar de para conquistar. Y al contrario que otros como los egipcios, griegos y romanos, no dejaron mucho escrito sobre sí mismos pero influyeron tanto o más que ellos en la historia de todos los pueblos mediterráneos.

Así vivían los fenicios. 1990. Federico Lara Peinado. Biblioteca Básica Historia. Anaya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario