EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS ¡ALERTA DE EXPOILERZ!
Presentado por… el profesor Plot.
Saludos, ávidos lectores.
La Senda Secreta es el primer libro de la colección FantasVille, de la cual ya he comentado otros títulos posteriores. Como siempre hacemos aquí en los casos de ir comentando una colección a medida que la vamos completando, he reorganizado los enlaces entre las diferentes entradas para que estas puedan ser leídas en su orden de publicación original. La explicación general sobre la colección, que publiqué en el número dieciocho de la misma (el primero que tuve y reseñé) la traslado aquí para que aquel que lea las entradas sobre esta colección en orden por primera vez pueda hacerlo de forma más coherente.
FantasVille es una de tantas colecciones que surgieron a la estela de Pesadillas (Goosebumps) de R. L. Stine. Ya hemos comentado algunas de ellas, como Colegio Calavera y Escalofríos. Todas estas colecciones las tenemos agrupadas en la etiqueta de «stine» junto a los libros de Pesadillas, para poder repasarlos y compararlos más cómodamente.
Esta se compuso de veinticuatro títulos, veintiuno de los cuales se publicaron en España. El autor es Christopher Pike. Todas las historias tienen lugar en un pueblecito costero estadounidense llamado Springville. Los lugareños lo llaman FantasVille porque allí los sucesos sobrenaturales son frecuentes, hasta el punto de que los policías se niegan a patrullar más allá de la puerta de la comisaría y la gente ya da por sentado que «desaparecido» y «muerto» son sinónimos. De vez en cuando, una nube pesca a una persona tirando de ella y la engulle, el faro del puerto está embrujado, las aguas llenas de tiburones, las colinas llenas de tumbas sin nombre… Parece que en cada sótano hay alguien enterrado, en cada esquina un fantasma, y sin embargo, una vez allí nadie parece querer irse, como si algún tipo de condicionamiento mental les impidiera tan solo planteárselo.
El protagonista es Adam, un chaval de unos doce años que se traslada a vivir al pueblo junto con su hermana Claire y sus padres, por motivos de trabajo de estos que no se nos aclaran. Personalmente, no me imagino qué tipo de trabajo puede haber hecho que su empresa lo envíe allí, teniendo en cuenta que Springville es un lugar especialmente aislado; una población relativamente pequeña que colinda con el mar por uno de sus lados y con montañas y densos bosques por los otros, como si la propia naturaleza pretendiera mantenerla alejada del resto del mundo.
El mismo día que llegan, durante un paseo que Adam da por la calle buscando una tienda en la que comprar refrescos, conoce a Sally, una niña del lugar. Se nos la describe como extraordinariamente alta y delgada, con piernas largas y ojos grandes que la hacen parecer una muñeca viviente. Sally es extraña, muy directa para hablar, y se encapricha de Adam al primer golpe de vista, decidiendo unilateralmente que a partir de ese momento son novios. Poco después, ambos se topan con la señorita Ann Tempelton, una hermosa mujer que desciende directamente de Madeline Templeton, la fundadora original de Springville. Madeline llegó de Europa huyendo de la quema de brujas porque ella misma era una. La brujería es algo que toda su familia ha ido heredando, de modo que Ann también es una bruja. No vive en el pueblo, sino en un castillo medieval traído piedra a piedra desde Europa y vuelto a montar allí, que también cuenta con su propia cuota de visitantes desaparecidos.
Los siguientes personajes importantes con los que Adam se topa son Watch y Bum el mendigo. Watch es un chico con una mente despierta e inquisitiva, que debe su apodo (watch significa «reloj») a que lleva dos grandes relojes de pulsera en cada muñeca. Cada uno de sus relojes indica la hora de una ciudad diferente, porque tiene familiares (o quizá contactos, quién sabe) dispersos por todo el país, y necesita tener claro en todo momento en qué franja horaria se encuentra cada uno de ellos respecto a la suya. Bum es uno de los mendigos del pueblo, que anteriormente fue el alcalde de Springville y dejó el cargo por motivos no muy claros, entre los cuales se baraja una maldición. Bum es uno de los pocos adultos que parecen ser conscientes de todo lo que ocurre en el lugar, ya que solo los niños parecen tener claro cuál es la realidad, mientras que los adultos sufren una especie de bloqueo mental que les hace ver como comunes todas las desapariciones y sucesos extraños a su alrededor. Algo hace que inventen una explicación razonable y lógica para cada suceso sobrenatural que tiene lugar en la zona, por muy estrafalario e improbable que sea.
Adam, que en estos libros representa la voz de la razón, no cree nada de lo que le están contando sus nuevos y peculiares amigos, y cuando Watch propone ir a recorrer la Senda Secreta se une a ellos pensando que es simplemente algún tipo de juego local. La Senda Secreta es el nombre que recibe un camino que lleva teóricamente a otras versiones de FantasVille: algunas mejores, otras peores y otras absolutamente letales. Son FantasVille alternativas donde la realidad está mucho más alterada que en esta, en algunos casos para bien y en otros para mal.
El gran problema de la Senda Secreta es que nadie sabe dónde está. Bum afirma haberla recorrido varias veces y les explica cómo encontrarla. La Senda Secreta es en realidad una serie de puntos dentro de FantasVille y también de sus alrededores entre los cuales hay que desplazarse de uno a otro siguiendo un orden, como si fuera alguna especie de peregrinación. Son lugares que fueron relevantes en la vida de la fundadora del pueblo, por lo que hay que conocer cuál fue su historia e ir pasando de uno a otro en orden; un lugar cercano a la playa donde en teoría desembarcó cuando llegó a América, el lugar donde se casó, el pantano donde ahogó a su marido pensando que la estaba engañando, el lugar donde enterró viva a la supuesta amante de su marido (más tarde descubrió que en realidad no la estaba engañando), etc., terminando el recorrido en su tumba, en el cementerio. Los tres chavales se dedican a ir pasando de uno de esos puntos a otro sin tener realmente muy claro si lo que están haciendo sirve para algo.
Finalmente llegan hasta el final de la Senda Secreta y, efectivamente, en cuanto llegan al cementerio y a la tumba de la forma adecuada, son trasladados a otra versión de FantasVille, que resulta ser mucho peor que aquella de la que vienen. Siguen estando en el cementerio: no han cambiado de lugar, solo de realidad. En esta versión, las tumbas están en su mayoría abiertas desde dentro, y a su alrededor un coro de aullidos y gemidos les recibe. Grotescas formas se mueven entre las tumbas y entre las calles de FantasVille cuando corren de vuelta al pueblo, despavoridos. Pronto se dan cuenta que no tienen a dónde ir, porque en esta otra realidad sus casas no lo son: son casas de otras versiones de sí mismos, o de alguien que no tiene absolutamente nada que ver con ellos. De hecho, la mayoría de las casas son ruinas cubiertas de polvo y telarañas en las que nada vive.
El mar, cuando llegan hasta él, refulge en un color verde fantasmagórico. Gigantescos murciélagos planean en el cielo rojizo y todo está lleno de alimañas e insectos de gran tamaño. Parece un mundo postapocalíptico que hubiese sido devastado por una guerra, pero no por una guerra atómica, sino por una guerra mágica, como si todo el planeta hubiese sufrido una terrible maldición. Y lo que es peor: no hay una forma clara de regresar al lugar del que vinieron.
Esta es una realidad gobernada por Madeline Templeton, o quizá por otra versión de Ann, cuyos monstruosos servidores se dedican a capturar a todos los niños que hacen el juego de la Senda Secreta y arrastrarlos a su castillo. Allí, la bruja se entretiene arrancándoles las partes del cuerpo que más le llaman la atención y después arroja lo que queda de ellos a las mazmorras, para retenerlos eternamente. Ese es el destino que aguarda también a Adam, Sally y Watch, a no ser que logren encontrar el modo de regresar a su propia versión de FantasVille, que de pronto ya no les parece tan mala…
Bastante bien para ser el primer título, porque el autor nos ofrece un entorno ya totalmente perfilado y definido desde el inicio. Es posible que Pike se inspirara en los típicos juegos que los niños y adolescentes se retan a hacer para demostrar se unos a otros que son valientes: sesiones de Ouija, invocar a entidades como Bloody Mary o Baby Blue, entrar en un cementerio o una casa abandonada a medianoche, recorrer un camino prohibido, pulsar los botones de un ascensor formando un código determinado, pasar expresamente bajo una escalera abierta en la calle… La Senda Secreta es como otro de esos juegos de “yo me atrevo a…” que quien más quien menos casi todos hemos hecho alguna vez siendo críos solo para descubrir que al final no pasaba nada… con la salvedad que en FantasVille siempre pasa algo.
Puedes ver una reseña sobre otros libros de esta colección pulsando aquí.
The Secret Path. 1995. Christopher Pike. FantasVille nº 1. Publicado en 1996 por Ediciones B.


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