MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

viernes, 16 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 16) Muerte inminente

 Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡Renovamos la sección de necrológicas! ¡Hemos ordenado las defunciones por orden alfabético para que pueda comprobar con más comodidad si se encuentra entre ellas! ¡Extra! ¡Extra!


Esta historia va de casualidades. La vida está llena de casualidades, así que ¿por qué la muerte habría de ser diferente?

Empezamos con Ted. Ted es un alto y atlético mozarrón rubio y bien parecido que está garabateando algo en su casita del bosque. Es la cara de un hombre que nunca ha visto, y el rostro aparece asustado, rodeado por un extraño círculo emborronado. Todo ha salido de su mano y de su mente, aunque él mismo no sabe qué significa.

Sale a dar una vuelta. Echa a andar unos cuantos kilómetros y termina llegando, por un camino rústico, hasta la casa de un vecino que no sabía que tenía. Al acercarse a la casa oye el ruido de martillazos y, cuando se aproxima más, encuentra al dueño de la misma grabando una lápida con martillo y cincel.

Por curiosidad, Ted se asoma para ver qué está grabando en la lápida y se encuentra, nada más y nada menos, que con su nombre, su fecha de nacimiento y la fecha de hoy como fecha de defunción. Le da una voz al hombre, llamado Alex, pidiéndole explicaciones. Este, que ni siquiera sabía que Ted estaba a su espalda, le dice que no hay ninguna explicación que dar. Él es grabador de lápidas y estaba haciendo aquella como muestra de su trabajo. El nombre que figura en ella es el primero que le vino a la cabeza, al igual que la fecha de nacimiento es una elegida al azar. Si la fecha de defunción es la de hoy, es simplemente porque hoy ha terminado la lápida y estaba poniéndole una fecha a modo de firma.

Ted no está muy convencido, pero termina achacándolo a una sorprendente casualidad. Sabemos que la vida está llena de ellas, ¿no? Ted le enseña a Alex el dibujo que hizo aquella mañana y que llevaba doblado en un bolsillo. Resulta que Alex es la viva imagen de la persona que había dibujado. Alex encuentra el parecido extraordinario y toda la situación muy divertida. Otra casualidad de la vida.

Invita a Ted a comer y le presenta a su mujer, Helen. Entonces nos encontramos con una tercera casualidad bastante extraña: Helen resulta ser la exnovia del instituto de Ted. Aquello hace que la reunión se vuelva menos alegre para Alex y este comienza a arrepentirse de haber invitado a Ted a su casa. La atención de Helen está totalmente puesta en Ted. Incluso hacen entre ambos bromas internas de carácter sexual, lo cual, teniendo a Alex delante, supone una enorme falta de respeto por parte de ella hacia su marido y también por parte de Ted hacia su anfitrión.

Las bromas y comentarios siguen en ese tono hasta que Alex se harta de escucharlos y se levanta para marcharse a su taller, con la intención de quedarse allí hasta que Ted se vaya y, con suerte, no volver a verlo nunca más. Sin embargo, cuando regresa del taller, encuentra a Helen y a Ted besándose apasionadamente. Alex se lanza entonces sobre Ted con el mismo martillo que utiliza para cincelar las lápidas, que aún lleva en la mano, y lo mata a golpes. Es detenido y juzgado por ello, y se le condena a la horca.

La última viñeta nos muestra que la lápida utilizada para enterrar a Ted es la misma que Alex estaba grabando cuando este llegó a su casa. Después de todo, ya tiene su nombre, su fecha de nacimiento y su fecha de defunción escritas, y sería una lástima desperdiciarla. Vemos también que el viento ha arrastrado algo junto a ella. Es el dibujo que Ted hizo aquella mañana, en el que se ve el rostro de Alex rodeado por aquel extraño círculo emborronado, que ahora entendemos que representa el lazo de la horca que ha acabado ciñéndose alrededor de su cuello.

La idea central de esta me gusta mucho. También el que la historia no necesite elementos sobrenaturales explícitos y todo pueda achacarse a una serie de casualidades excepcionales pero posible. Cosas más raras han pasado. ¿Fueron todo casualidades? ¿Fue el destino? Es uno de esos casos en los que el lector decide. 

Puedes ver en orden de publicación todas las Historias de la Cripta ya reseñadas pulsando aquí.

Impending doom! 1950. Guion y dibujo de Johnny Craig. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.

COMIDA TEMATICA DE HALLOWEEN

  LA DESPENSA

Presentado por… el sr. Peppin.

¡Saludos, hambrientos y hambrientas!

En una de nuestras habituales expediciones en busca de chuches dimos con esto y, por supuesto, lo compramos para probarlo... y para guardar las cajas. Admitimos que, principalmente, para guardar las cajas. Empiezo a darme cuenta de que tengo una obsesión un poco rara con los envases de comida. Bueno, en realidad es con los envases de comida que llevan dibujos de monstruos.

Lo que me llamó la atención es que se trata de comida temática de Halloween. Las chuches temáticas de Halloween son algo muy común. De hecho, hay montones de ellas cada año. Llega octubre y las tiendas se llenan de gominolas con forma de gusanos, ojos, dentaduras, dedos amputados y toda clase de cosas que probablemente nos harían torcer el gesto el resto del año.

Sin embargo, encontrarse otros tipos de comida con temática de Halloween es bastante más raro. Había visto libros de recetas para prepararlas uno mismo y también restaurantes que ofrecen menús especiales durante estas fechas. Incluso había visto galletas para el desayuno decoradas con motivos terroríficos. Pero pizzas de Halloween para preparar en casa o bolitas de queso de Halloween es la primera vez que me lo encuentro.

Realmente, las pizzas son de lo más normal. La típica pizza para horno o microondas que puedes encontrar en cualquier supermercado. Lo único que hace que la presenten como una pizza de Halloween es que lleva puré de calabaza. En realidad, se vende como Pizza monstruosa con puré de calabaza y bacon ahumado. 

En la caja podemos ver una calabaza y un gato negro. Lo curioso es que el gato tiene una expresión de auténtico terror, y eso hace que me pregunte si el bacon no será de gato negro en lugar de cerdo🤔 Bastante sospechoso. Aunque precisamente el ser sospechoso le da un mayor toque de Halloween.

Después tenemos estos Nuggets de queso con chili monstruoso. Y son exactamente eso: bolas de queso con diferentes texturas y distintos niveles de picante. 

No están nada mal, la verdad. Quizá lo que más me gustó de todo. En la caja nos las presentan unos espantapájaros con cabeza de calabaza.

Y para terminar tenemos estos Pastelitos de marshmallow, que nos presenta uno de los espantapájaros calabaceros de antes. Son el producto al que más me cuesta verle la relación con Halloween. La pizza todavía puede considerarse una pizza de Halloween porque lleva puré de calabaza y gato negro beicon ahumado. Los nuggets son crujientes, pringosos, algo picantes y te dejan un regusto raro en la boca. Pero los pastelitos de marshmallow... ahí ya no lo tengo tan claro. ¿Quizá sea por la costumbre de tostar marshmallows alrededor de una hoguera mientras se cuentan historias de miedo?

Habiéndolo probado todo con un grupo de amigos, podemos decir que no están mal. No es mala comida, pero tampoco es excepcionalmente buena. Es el típico producto que compras para salir del paso, montar una cena temática y darle un poco de ambiente a una sesión de juegos sin complicarte demasiado la vida.

Son todo productos de temporada. Solo se venden durante octubre, en los Lidl. Y sí, también compramos un montón de chuches, que era a lo que íbamos en un principio. Pero eso lo veremos en otra entrada, cuando haga la ya habitual presentación anual de todo lo que hemos reunido para repartir este Halloween.

jueves, 15 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 15) Receta mortal

 Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡El remedio resulta ser peor que la enfermedad! ¡Lea aquí sobre el peligro de consumir medicamentos caducados y el peor caso de  indigestión de la historia! ¡Extra! ¡Extra!


En esta ocasión nuestra narradora es Jane Bennett, una mujer que nunca se ha casado y vive en la casa de su hermano Gregory. Este tiene varios trabajos para mantenerse a sí mismo y a ella, y se pasa las noches estudiando para poder rendir más en esos empleos.

Parece un tipo absolutamente dedicado a lo suyo, pero eso hace que tenga un aspecto cansado y desmejorado todo el tiempo. Jane está muy preocupada por él... no lo bastante como para buscarse un trabajo y aliviar la carga económica que supone para su hermano tenerla en casa, pero sí lo suficiente como para reprocharle continuamente que estudie tanto. Es una persona bienintencionada, pero no pasa de ahí.

Jane llama a un médico porque considera que su hermano tiene cada vez peor aspecto. Este lo examina y llega a la conclusión de que sufre estrés y agotamiento debido a la sobrecarga de trabajo. Le receta un complejo vitamínico y Jane acude a un boticario para que se lo prepare.

Gregory empieza a tomarlo y, en los días siguientes, experimenta una notable mejoría. Se siente más vital, más despierto y más alegre. Pero también empieza a descuidar sus estudios y dedica las tardes y las noches, que antes se pasaba leyendo pesados manuales, a salir de fiesta con sus amigos.

Un día, Jane nota que uno de los dedos de su hermano está marchito, como si se le hubiera momificado repentinamente. También tiene las ojeras más marcadas. Está empezando a perder peso y su aspecto general se deteriora progresivamente.

A partir de entonces, Gregory empieza a aparecer por casa con una mano vendada. Se encierra en su habitación, negándose a salir, y le dice a Jane que se limite a dejar una bandeja con comida delante de la puerta todos los días y que después se marche. Que él saldrá a recogerla cuando ella ya no esté.

Jane vuelve a consultar al médico que le preparó la receta, y este acude a hablar con el boticario. Uno de los frascos de ingredientes despierta las sospechas del doctor. La mezcla que contiene no es lo que indica la etiqueta. La etiqueta es correcta, pero el contenido no se corresponde con ella. El boticario explica que hacía mucho tiempo que no utilizaba ese frasco y que simplemente supuso que su contenido estaba bien identificado. La sustancia se envía a analizar, pero nadie consigue averiguar qué es.

Mientras tanto, Gregory está cada vez más demacrado, hasta el punto de que su hermana apenas lo reconoce. Tiene las manos vendadas como si fueran muñones y su carácter se ha agriado rápidamente. Aunque el relato no lo dice expresamente, cabe suponer que, llegados a este punto, ambos viven de los ahorros que Gregory pudiera tener, puesto que ya hace algún tiempo que no sale de su habitación ni tan solo para trabajar.

Cuando la situación se vuelve insoportable, Jane vuelve a llamar al médico, que se presenta en su casa. Le explica que todos los intentos de analizar la sustancia han fracasado, pero que sí han conseguido averiguar qué hace. Se trata de un compuesto químico que imita artificialmente las enzimas digestivas. Gregory está siendo digerido desde dentro hacia fuera por la sustancia que ha estado ingiriendo.

En ese momento, un pestilente líquido negro se desliza por el techo. Los dos suben corriendo a la habitación de Gregory. Al abrir la puerta, encuentran, agazapada en un rincón, una masa burbujeante que ya ni siquiera conserva forma humana. Es un simple grumo de materia que parece respirar y latir, cuyos únicos rasgos distinguibles son dos ojos brillantes que los miran con odio. El doctor se adelanta y golpea la masa con su bastón una y otra vez, hasta extinguir la poca y extraña vida que quedaba en ella...

No está mal, pero para mí esto es una versión muy poco alterada de La novela del polvo blanco (1895), de Arthur Machen, obra en la que probablemente también se inspire, aunque de forma menos descarada, Materia gris (1973), de Stephen King. No será el único caso de este estilo que nos encontremos, pero sí uno de los más evidentes.

Puedes ver otra de las Historias de la Cripta pulsando aquí.

Rx... death. 1950. Guion y dibujo de Graham Ghastly Ingels. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.

EL REPUBLICANO

 EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                                      ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

Presentado por... Pecky.
 

¡Saludos, amigos cinéfagos!

Hoy os traigo para vuestro solaz y disfrute El Republicano, una película sobre un psicópata que mata hippies usando una máscara de Ronald Reagan. 

Para los que no sepan de quien estamos hablando, vamos a entrar en contexto. Ronald Reagan fue uno de los presidentes republicanos de los Estados Unidos. En Estados Unidos hay dos partidos políticos: los Republicanos, que serían el partido de derechas, y los Demócratas, que serían el partido de izquierdas.

Reagan se caracterizó por aumentar enormemente el gasto de dinero público destinado a defensa, la lucha contra el comunismo y el endurecimiento de las penas de prisión contra criminales en general y traficantes de droga en particular. Para paliar la deuda pública heredada de legislaturas anteriores, aprobó la explotación de algunos recursos naturales que hasta ese momento no se habían tocado, lo que le ganó el odio de los ecologistas.

Curiosamente, el Ku Klux Klan manifestó públicamente su apoyo hacia Reagan, pese a que este era Republicano y el Ku Klux Klan fue un movimiento racista surgido de entre las filas de los Demócratas. Reagan rechazó (también públicamente) el apoyo del KKK, lo cual hizo que estos también le odiaran, pero que más gente decente le apoyara. Entre una cosa y otra, la imagen pública que ha quedado de Reagan suele ser mayoritariamente buena entre los estadounidenses.

La película comienza con una de las polémicas frases que se le atribuyen: «Un hippie es alguien que habla como Tarzán, anda como Jane y huele como Chita». A continuación, tenemos unas escenas en las que un niño ve cómo su padre, que trabaja como leñador, es golpeado con una roca en la cabeza por un ecologista que está haciendo una manifestación para impedir la tala de árboles. El leñador reacciona empuñando una pistola que hasta ese momento había tenido guardada y la policía, que aparece providencialmente, le detiene a él por ir armado en lugar de al ecologista que le golpeó primero.

El niño, al ver cómo se llevan a su padre, agarra una sierra mecánica y se la incrusta en el cuello al ecologista, consiguiendo con ello que la policía también lo detenga a él. 

No sabemos nada más de ellos por el momento, porque saltamos al presente (al año en que se filmó la película) en el que un grupo de hippies medio drogados van en una caravana de camino a una macro fiesta que van a hacer en un bosque. Un bosque que, naturalmente, después de la fiesta van a dejar lleno de envases, botellas y basura, aunque en teoría la fiesta en pleno bosque es para demostrar su amor por la naturaleza.

El evento, en el fondo, no es más que una excusa para venderles drogas a los asistentes. El organizador es un individuo que tiene un cierto historial de muertes accidentales o desapariciones en sus eventos anteriores. 

El sheriff local no está contento con todo este asunto. Tampoco los leñadores ni las gentes del lugar, que lo ven como su tranquilo bosque se llena de desconocidos maleducados y ruidosos. El único que está contento con la situación es el alcalde del pueblo cercano a quien corresponde la jurisdicción sobre el bosque, porque él se lleva una parte de las entradas.

La pandilla protagonista tiene un par de encuentros con rednecks, los típicos paletos rurales probablemente endogámicos que aparecen en este tipo de películas y terminan dando origen a familias como la de Leatherface. Hippies y rednecks se odian mutuamente porque los primeros acostumbran a roban las plantaciones de marihuana que los segundos tienen ocultas por el bosque. Todos los encuentros entre unos y otros terminan en peleas, si bien es cierto que son los rednecks los que las empiezan. Además, parece que hay alguien acechándoles. Alguien concreto, quiero decir. Es posible que sea el novio de una de las chicas (la rubia de la foto de abajo), porque en varias ocasiones nos dicen que rompieron de muy malas formas cuando él descubrió que ella se drogaba.

Incluso antes de que comience el concierto ya se están produciendo asesinatos. El reducido equipo de policía no da abasto, porque además de investigar las muertes tiene que lidiar con centenares de jóvenes borrachos y drogados que consideran a la policía unos fascistas y se niegan a seguir sus indicaciones, pero al mismo tiempo acuden a ellos cuando se presenta el menor problema.

El caso es que un psicópata vestido con traje y corbata, con el rostro oculto tras una máscara de Ronald Reagan, se dedica a pasear por los alrededores matando por igual a los hippies y a los rednecks. Todo esto se nos va alternando con las escenas del sheriff lidiando con todos los problemas de alcohol y drogas derivados del festival y con los hippies haciendo estupideces en medio de sus viajes alucinatorios.

Se llega a un punto en que el sheriff, en contra de la decisión del alcalde, ordena suspender el festival y expulsa a todos los hippies del lugar. Estos, reacios a cualquier forma de autoridad, incluso cuando esta tiene por objetivo protegerles, se quedan igualmente por la zona haciendo sus cosas de hippie, mientras el psicópata caracterizado como Reagan sigue haciendo sus cosas de psicópata.

El único personaje interesante y realmente al que podríamos considerar el protagonista es el sheriff, que tiene que lidiar con todos: con el psicópata, con los hippies, con los rednecks, con el alcalde, y es el único que se mantiene firme en su deber, mientras que todos los demás miran únicamente por sí mismos.

Un anciano local que resulta ser el leñador que detuvo la policía al principio culpa al gobierno por haberle arrebatado a su hijo, que al parecer fue internado en un correccional y de ahí pasó a un centro psiquiátrico. Llega a un punto en que se lía a tiros con la policía, añadiendo algo más de caos a todo el asunto. El psicópata cuenta además con la ayuda de perros entrenados específicamente para matar hippies, que en un momento determinado quedan libres y se lanzan contra los que todavía quedan agrupados por ahí.  

Finalmente, entre el sheriff y la rubia de antes (el único miembro que queda con vida del grupo inicial) logran acabar con el Ronald Reagan psicópata, mientras que otros policías abaten a sus perros. Al retirar la máscara de Reagan del cadáver vemos que este era, como probablemente habréis supuesto ya, el hijo del leñador del principio, que siguió culpando toda su vida a ecologistas y hippies de que lo hubiesen separado de su padre para internarlo en un reformatorio.

Como suele ocurrir en estos casos, cuando vuelven al lugar donde acabaron con el psicópata, su cuerpo ya no está. Solo queda su máscara, abandonada. Lo último que se nos muestra es al organizador del evento huyendo por el bosque con todo el dinero recaudado por la venta de entradas y drogas. 

Es interceptado por otro psicópata con una máscara y traje nuevos, que imita al primero. Tiene que ser forzosamente otro porque el primero termina con tres balas en el cuerpo y el cráneo machacado por una docena de martillazos, y este que vemos ahora se mueve con soltura, sin acusar ninguna herida. Tampoco puede ser su padre, que murió durante el enfrentamiento con la policía. Este nuevo Ronald Reagan parte en dos al organizador con una motosierra y los billetes de la recaudación son arrastrados por el viento y por la corriente de un río cercano. Y fin.

Lo cierto es que lo más interesante de la película es la premisa que plantea. Una vez ya te cuentan lo que te tienen que contar, lo que queda son solo imágenes de las fiestas ridículas de los hippies, del psicópata acabando con ellos, y algunos chistes a costa del disfraz elegido por este. Uno de los hippies, por ejemplo, al encontrarse con él, sale corriendo gritando «Socorro, me persigue Ronald Reagan» en lugar de «un loco» o «un asesino». Hay otro, el ex-novio de la rubia, que justo antes de ser asesinado, protesta «¡Pero si yo soy Republicano!». Tiene mejor ritmo que la mayoría de películas de psicópatas, pero al final es más de lo mismo. Es una de esas películas que atraen más por su idea de base que por la forma en cómo la desarrollan. Aun así es lo bastante entretenida para volverla a ver de vez en cuando. 

Como curiosidades destacaría que es la primera como director de David Arquette (actor en la saga Scream, Arac Atack, la película original de Buffy la cazavampiros, Ravenous y Bone Tomahawk, por citar las que más me suenan a mí). No tuvo un gran presupuesto pero Arquette aprovechó sus contactos para meter a muchas caras conocidas haciendo cameos, entre ellas a su esposa Courtnex Cox (Friends) y Wes Craven (Pesadilla en Elm Street, Las colinas tienen ojos, Scream). 

The Tripper. 2006. David Arquette, Joe Harris (guion) David Arquette (director) Thomas Jane (actor principal). Jaime King (actriz principal). Coquette Productions & Raw Entertainment.

miércoles, 14 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 14) ¡Una travesura fatal!

  Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡Las autoridades sanitarias aconsejan no jugar con libros de magia! ¡Lea aquí casos documentados de cenutrismo extremo con grimorio de por medio! ¡Extra! ¡Extra!


Esta es la historia de Peter, Winnie, Marylyn y Jim. Estos cuatro jóvenes, hijos de familias ricas, han tenido siempre una vida regalada, alejados de cualquier atisbo de responsabilidades y de pagar por las consecuencias de sus actos.

Un día, Marylyn encuentra algo que parece ser un tratado de magia en una librería y decide comprarlo por echar unas risas. Reúne al resto de su pandilla, compran un montón de ingredientes raros y ella se disfraza de bruja, como si ya estuviese en Halloween. Elige uno de los hechizos del libro, se encierran en una habitación iluminada solo por unas pocas velas y empieza a lanzar ingredientes en un caldero de agua hirviendo mientras lee pasajes del libro, entre las risas y burlas del resto del grupo.

De repente, Winnie grita aterrada. Hay un momento de confusión y, sin que nadie sepa cómo, Marylyn desaparece de la sala. Jim, que demuestra ser el más sensato, propone hablar inmediatamente con la policía, pero los otros dos le quitan esa idea de la cabeza. Si la magia es lo que ha hecho desaparecer a Marylyn, quizá con magia puedan hacerla volver.

Los tres que quedan se sientan en torno al libro y hacen una especie de sesión de espiritismo improvisada. Lo único que consiguen con ello es que la sala se llene de humo y otro de ellos, Peter, desaparezca también cuando el humo se disipa. ¡Ya solo quedan Jim y Winnie, y esta sigue insistiendo en que deben utilizar el libro de magia para hacer volver a sus compañeros! Lo toma y empieza a leer un pasaje que parece algún tipo de invocación. La sala se llena de humo nuevamente y, entre este, aparece una forma monstruosa y demoníaca que se lleva en brazos a Winnie. Cuando Jim trata de impedirlo, el demonio lo golpea y lo deja inconsciente.

Cuando Jim despierta, está siendo encerrado en un ataúd. Oye cómo clavan la tapa, y el pánico se apodera de él. Comienza a gritar y empujar la tapa como loco. Sus propios gritos y golpes es lo que le impide oír cómo, fuera del ataúd, sus tres supuestos amigos se ríen. 

Todo ha sido una broma que organizaron para burlarse de él. El humo estaba preparado. Su confusión y su miedo fueron fingidos. El demonio, un simple disfraz. El único que realmente creyó que estaba pasando algo era el propio Jim, al que han llevado hasta el cementerio en el maletero del coche de uno de ellos y ahora está encerrado en un ataúd que han encontrado en la caseta del vigilante.

Cuando se aburren de la broma y deciden sacarle, no consiguen abrir la tapa. Han golpeado los clavos demasiado fuerte para crear más dramatismo y ahora no pueden sacarlos sin herramientas que no tienen a mano. Dejan el ataúd allí y corren al coche para buscarlas. Además, deben devolver a su sitio el cadáver que había en ese ataúd, listo para ser enterrado, y que han sacado y escondido por ahí para hacer la broma.

Cuando regresan del coche con las herramientas, el ataúd no está. Empiezan a buscarlo, ahora asustados de verdad. Sospechan que el vigilante del cementerio, que había dejado allí ese ataúd, ha vuelto a por él para enterrarlo donde corresponda. Recorren el cementerio frenéticamente hasta que lo encuentran, con la pala al hombro, y le explican lo ocurrido. Pero el vigilante no les cree. Piensa que es alguna broma de adolescentes y, además, les dice que por nada del mundo abriría ese ataúd, porque la persona que fue colocada en él tenía una enfermedad extremadamente contagiosa y que el mero hecho de tocarlo podría transmitirla.

Mientras el vigilante se aleja, los tres jóvenes se miran las palmas de las manos. Esas manos con las que agarraron el cadáver para sacarlo del ataúd y dejarlo tirado por ahí, y en las que ya han empezado a aparecer manchas oscuras…

Como era habitual en las historias de la EC, los verdaderos monstruos de la historia son los propios amigos de Jim. Están tan aburridos y tan desconectados de la realidad que consideran divertido someter a su amigo a una experiencia traumática. Su riqueza y su vida sin preocupaciones les ha hecho perder cualquier sentido de los límites o de la responsabilidad.

El refranero popular está lleno de advertencias del tipo «Quien siembra vientos recoge tempestades», «Cría cuervos y te sacarán los ojos» o «Si juegas a estúpidos juegos, ganarás estúpidos premios», y esta historia no es ni más ni menos que eso.

Puedes ver otra de las Historias de la Cripta pulsando aquí.

A fatal caper! 1950. Guion y dibujo de Jack Kamen. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.