MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

martes, 3 de febrero de 2026

POPEYE (nº 14) Popeye recluta

  EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, comedores de espinacas.

Retomamos al fin las emisiones de informes para todo el universo, planeta Tierra incluido. Como llevamos algún tiempo sin publicar nada, queríamos empezar con algo que tuviera mucha fuerza y gancho, y no se me ocurre ahora mismo nada con más fuerza que Popeye. Tampoco con más gancho. De derecha en su caso, y generalmente al mentón.

Al final del número anterior, Popeye se inscribió en la Marina con mucha ilusión y deseo de servir a la patria, pero lo que encuentra allí le supone un mal trago tras otro. No le gusta la idea de que permitan ingresar a mujeres, aunque estas no llegan a embarcar, limitándose solo a trabajos de oficina y propaganda. Y los hombres que se alistan le parecen muy débiles y desmotivados. Además, él creía que ingresar en la Armada sería solo un trámite, algo de papeleo y poco más, pero se ve atrapado en una serie interminable de exámenes y test, cuando él esperaba que lo embarcaran en un buque de guerra de inmediato. Con las pruebas físicas no tiene problemas, pero los exámenes escritos le suponen una tortura.

Puesto que ya tiene experiencia previa y mucho carácter, ponen a Popeye al mando de un pelotón de cuatro hombres, contándole a él. Los otros tres reclutas serán Pilón, Óscar y Milton. Este último es un personaje poco conocido del entorno de Popeye, que destaca entre el resto del elenco precisamente por parecer demasiado normal. Milton vendría a ser el equivalente en Popeye a Zeppo, el hermano serio y guapo de los Hermanos Max que servía de contrapunto a los otros tres, de aspecto raro y comportamiento delirante.

Popeye se toma esta tarea extra tan en serio que, en lugar de esperar a que los reclutas de su pelotón se reúnan en el cuartel, va él mismo a buscarlos a la estación de tren para acompañarlos en su viaje y asegurarse de que no tienen problemas durante el tránsito. Esto es una suerte para ellos, porque debido a un fallo de coordinación, el tren en el que viajan va a chocar de frente con otro que circula por la misma vía en sentido contrario. Popeye logra evitar el choque interponiéndose él mismo entre ambos trenes. Una vez hecho esto, insta a su pequeño pelotón a seguir el viaje a pie. Están solo a cien millas del cuartel (algo menos de 161 km), y puesto que son cuatro, según sus cuentas, eso les sale a veinticinco millas (unos 40 km) por persona. A Popeye veinticinco millas tampoco le parecen tantas. Y considera que una marcha de esa distancia les servirá de entrenamiento extra.

Sin embargo, Milton se derrumba tras la primera milla y Óscar patea sin querer un adoquín y se le hincha el dedo gordo del pie. Pilón también acaba cayendo en redondo, probablemente por falta de alimento. Al final, Popeye llega al cuartel cargando con los tres.

También Rosario, a la que en este cómic se refieren indistintamente como Rosario y como Olivia, se intenta alistar, pero la rechazan por tener los pies planos. Aun así, decide quedarse en el pueblo cercano al cuartel para estar cerca de Popeye. Al menos esa es la teoría, porque aprovechando los permisos de fin de semana de los reclutas, se dedica a bailar con todos, salvo con el propio Popeye.

Viendo a este frustrado y aburrido, sentado en un rincón del bar, Milton le presenta a Popeye a su hermana Mildred, que es una belleza. En cuanto Rosario ve a Popeye bailando con otra, se enfada y lo reclama como pareja de baile exclusiva, después de haberle ignorado toda la velada para bailar con desconocidos. Pero ya se ha hecho tarde y Popeye regresa al cuartel.

Más adelante, tanto Popeye como Rosario se enteran de que el padre de Mildred y Milton es un almirante, y Rosario se lo toma a mal. Acusa a Popeye de haber estado coqueteando con Mildred para ascender rápidamente en la Armada y ella sola monta un escandalo a base de gritos y pataleos sin darle tan solo el beneficio de la duda o la oportunidad de replicarle. El día a día en el cuartel también se le va haciendo cada vez más cuesta arriba al pobre Popeye, y empieza a ver defectos por todas partes y a quejarse de cosas a las que en otras circunstancias no les habría dado mucha importancia. 

Cada vez más decepcionado, tanto con Rosario como con la Armada, Popeye termina aceptando en nombre de todo el cuartel el desafío de Harry el Bestia. Este es un luchador que afirma estar dispuesto a pelear contra cualquier marinero de Espinacola, lo cual suena… demasiado específico para ser algo casual. Para prepararse de cara al combate, Popeye busca un sparring adecuado: Jorge Pulpo, que es literalmente un enorme pulpo. Espera que, luchando contra él y lidiando con el agarre de sus muchos tentáculos, aprenderá a zafarse de las llaves inmovilizadoras de Harry.

Y aquí termina este número que, dicho sea de paso, no es de los mejores. Las situaciones a las que suelen enfrentarse Popeye y sus amigos son, por lo general, una colección de disparates y sinsentidos que en este número se dan en mucha menor medida. Quizá porque el escenario y el ambiente se limitan al cuartel y sus inmediaciones. O porque los gags son más repetitivos y parece que la historia no avance. El cómic termina precisamente cuando vuelve a su dinámica habitual de Popeye pegándose contra tipos duros y haciendo cosas absurdas, como lo de entrenar con un pulpo.

Por desgracia, no tenemos el siguiente comic, donde concluye esta historia, pero aún nos quedan unos cuantos números más que comentar. Hasta que lo hagamos, podéis repasar todo lo que ya publicamos sobre este personaje pulsando aquí.

No se indica el título original. 1971. Tom Sims & Zaboly (texto y dibujos). King Features Syndicate. Publicado en 1971 por Buru Lan S.A.

martes, 20 de enero de 2026

OUCH!

 Hola. Escribo esto desde el móvil porque, justo cuando estabamos saliendo de una gripe 🤧que nos ha dejado unos cuantos días offline, el ordenador ha colapsado. Ya le tocaba, al pobre.

 🫤🔧En cuanto lo reparemos o (más probable) adquiramos otro, continuaremos con el blog por donde lo dejamos. 

¡Spa fon!

jueves, 15 de enero de 2026

EL GUERRERO DEL ANTIFAZ (nº 46 a 47) Nómadas y piratas

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, nobles caballeros y damas.

Siempre di por supuesto que las fiestas de Moros y Cristianos eran algo que solo se celebraba en España, pero hace poco me enteré de que se celebran también en otros países de habla hispana o en los que España dejó parte de su cultura y tradiciones. 

En Portugal, Francia e Italia existen variantes históricas vinculadas a recreaciones de batallas o celebraciones religiosas. En la época en la que España tuvo provincias (que no colonias) en América, estas festividades llegaron hasta México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina, cada una con adaptaciones locales muy marcadas. También se conservan versiones en Filipinas, en regiones de la India como Goa y en São Tomé y Príncipe. 

No están tan extensamente documentadas como las fiestas españolas, pero en la mayoría de los casos he encontrado al menos el mes en el que se llevan a cabo, así que vamos a incorporarlas a nuestro calendario de reseñas de El Guerrero del Antifaz. Empezaremos hoy con la fiesta de Los Historiantes, que es el nombre que reciben los Moros y Cristianos en El Salvador.

Los Historiantes se celebran en distintas comunidades a lo largo del año. Aunque conservan la estructura del enfrentamiento simbólico entre cristianos y moros en el contexto de La Reconquista, han sido alterados por la tradición oral y la identidad local. Funcionan como un ritual comunitario que integra teatro, danza y música. Al igual que en España, participan personas de todas las edades. Se mantienen los personajes típicos como reyes, capitanes, princesas en apuros, soldados, aldeanos, santos, etc., reinterpretados según la visión de cada comunidad, y se les añaden personajes históricos o legendarios locales. La tradición española se mezcló en América con los relatos indígenas, dando lugar a una fiesta mestiza con identidad propia.

Cada municipio ha integrado a Los Historiantes a sus fiestas patronales, aunque son más frecuentes en enero, marzo y julio. Hoy, 15 de enero, Los Historiantes se celebra en las localidades de San Antonio Abad y Ciudad Delgado.

La Mujer Pirata (nº 46). El Guerrero se lanza al mar a por Fernando. Su actitud impresiona a la Mujer Pirata, que lo ve hundirse sin dudar en las aguas infestadas de tiburones. Mientras el Guerrero y Fernando pelean con los escualos, los piratas toman finalmente la nao Esmeralda. Cuando ambos son izados a bordo, se encuentran con que el barco pertenece ya a sus enemigos. La Mujer Pirata ordena a dos de sus hombres más fuertes desarmar y maniatar al Guerrero. Pronto queda claro que esto no va a ser tan sencillo como pensaban, toda la tripulación termina lanzándose contra él.

El Guerrero y Fernando saltan de nuevo al mar, tratando de ganar la costa a nado. Al peligro de los tiburones se añade ahora el de las flechas con las que los piratas tratan de alcanzarlos y el mismo agotamiento que empieza a hacer mella en ellos. Las naves de Yeir Kan se aproximan entonces a las de la Mujer Pirata y le reclaman que les devuelva la Esmeralda y su contenido. Al negarse a hacerlo, considerando que la nave es botín de guerra, ambas flotas se enzarzan en un nuevo combate.


A todo esto, el Guerrero y Fernando logran a duras penas llegar a la costa. Descansan brevemente mientras observan el desarrollo del combate naval. Este termina con los barcos de Yeir Kan retirándose. Tres botes de remos son echados al agua y enviados a la costa para buscarlos. El Guerrero y Fernando se ponen en marcha, corriendo a ocultarse tierra adentro a través de un terreno yermo y pedregoso. Entonces caen en una emboscada de un grupo de tunecinos.

Su líder observa el combate desde un montículo. Es un hombre corpulento, de mirada feroz y actitud serena. Tras ver cómo el Guerrero se deshace de sus mejores hombres sin llegar a desenvainar sus armas, da por terminado el combate y se aproxima a hablar con los extranjeros.

El ataque de la pirata (nº 47). El líder de los tunecinos se presenta como Zeyad. Es el jefe de una tribu nómada que actualmente tiene su campamento de tiendas cerca de allí, y es enemigo tanto de Yeir Kan como de la Mujer Pirata. Cuando comprende que el Guerrero también lo es, le ofrece alojamiento.

La Mujer Pirata no ha renunciado a ellos y ataca  a la tribu nómada de Zeyad a la cabeza de medio centenar de sus hombres. El Guerrero y Fernando se unen a sus anfitriones en la defensa del puñado de tiendas que componen el campamento. Durante el combate, el Guerrero se abre paso hasta la propia Mujer Pirata y la captura. Sus hombres son derrotados y solo uno de ellos logra regresar a la costa.

Zeyad, de talante práctico, le ofrece a la Mujer Pirata la posibilidad de devolverla a los suyos a cambio de un sustancioso rescate en oro. A esto se añade la Esmeralda y los cristianos prisioneros, que serán devueltos al Guerrero. Envía un par de emisarios a la costa con la propuesta de rescate. Lo que se encuentran estos es con cientos de hombres (la mitad de la tripulación de cada nave de la pirata), listos para marchar sobre los nómadas.

Los piratas capturan a los emisarios, matando a uno y obligando al otro a guiarles hasta el campamento. Llegan allí al caer la noche; los manda Al Bassí, el segundo a bordo de la flota pirata. Esta vez los atacantes son demasiados para contenerlos. Los piratas rescatan a su capitana y tratan de llevarse también a Zaya, la joven hija de Zeyad. Con el campamento totalmente invadido, con hombres luchando por todas partes, Zeyad oye gritar a su hija pero no puede llegar hasta ella. 

El Guerrero y Fernando sí lo hacen; acaban con los piratas que ya se la llevaban y la ponen a salvo. Fernando se queda guardándola mientras el Guerrero va en busca de Al Bassí y la Mujer Pirata.

Lo dejamos por aquí de momento. Se me han pasado rápido porque son un par de capítulos más dinámicos de lo normal, con tramas menos enrevesadas, diálogos más cortos y combates más largos. Pero antes vamos a dar un repaso a las otras líneas argumentales que tenemos abiertas. En España, el falso Guerrero sigue su camino hacia la fortaleza de Olián llevando raptada a Ana María. Don Luis y algunos soldados le siguen el rastro, mientras que los generales de Olián pactan los detalles de su rendición y su repatriación al Magreb. Naturalmente, su intención es llevarse a Ana María con él cuando esto suceda. Al ser una retirada pactada con los Reyes católicos, espera que nadie sospeche que se marcha de España para llevarse a Ana María a su tierra.

Por su parte, el Pirata Negro y Beatriz continúan con su extraño idilio. Él está dispuesto a hacer todo lo que ella desee, incluso si lo que esta le pide es que la devuelva a España junto con su prometido y les deje marchar. Aun con tal poder sobre él, Beatriz no se decide a ejercerlo porque en realidad también se ha enamorado del Pirata Negro, pero al mismo tiempo no considera correcto quedarse con él después de que Don Carlos haya arriesgado su vida para tratar de rescatarla.

Finalmente, Beatriz le pide al Pirata Negro que la desembarque a ella y a Don Carlos en costas españolas. Y él, perdidamente enamorado, accede, sin pensar en ese momento que su tripulación quizá no se tome demasiado bien eso de que dos presas valiosas que podrían ser canjeadas por mucho oro vayan a ser dejadas en libertad sin más.

Hasta que continuemos con los siguientes capítulos, puedes repasar los números anteriores en orden desde el primero pulsando aquí.  

Otras colecciones de Manuel Gago 

Nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz

El Aguilucho

El Guerrero del Antifaz. 1944. Manuel Gago (guion y dibujo). Reeditado en 1972 por Editorial Valenciana S.A.

miércoles, 14 de enero de 2026

PANTUFLAS DE MORTADELO Y FILEMÓN (2)

  Comunicado del Supervisor General.


Hoy quiero enseñaros uno de los regalos que me trajeron los Reyes Magos este año... ¡Uy, no, no, que eso ya no se puede decir! ¡No ahora que el Gobierno quiere que el valor de los regalos de Reyes se consideren ingresos a la hora de calcular la declaración de la renta!

No, no... no es un regalo de Reyes... me lo encontré. Iba andando por la calle y me cayeron en la cabeza. Sí, eso...

Bueno, pues como iba diciendo, quería enseñaros esto que me cayó en la cabeza mientras andaba por la calle el pasado 6 de enero.

Se trata de un par de zapatillas o pantuflas de Mortadelo y Filemón. Ya sabéis que prácticamente todo lo relacionado con estos personajes tiene cabida en nuestro planeta.

Son unas zapatillas con ilustraciones de los peores más famosos agentes de la T.I.A. ¡Cuando las llevas en los pies no sólo los calzan, sino que los escoltan! Mantienen los pies a salvo de peligros cuando andamos subrepticiamente por casa para realizar alguna misión secreta, como inspeccionar la nevera de madrugada o esquivar los zarpazos de los gatos. Hace más de una semana que las estamos usando y todavía no nos ha aplastado una caja fuerte o un piano de cola, por lo que es obvio que funcionan.

No llevan zapatófono incorporado, pero sí calientan las pezuñas y son lo suficientemente silenciosas como para reducir el riesgo de ser detectados por agentes enemigos. Imprescindibles para todas aquellas misiones caseras que requieren andar con pies de felpa en lugar de con pies de plomo.

Y fabricadas en España, por supuesto. Hay que apoyar la economía local, que falta le hace.

Puedes ver más material sobre estos personajes pulsando aquí.

martes, 13 de enero de 2026

HUIDA DEL CAMPAMENTO

  EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, pasapáginas compulsivos.

En este librojuego de la serie Pesadillas de Stine interpretamos a un chaval cuyos padres han enviado a un típico campamento de verano. O quizá no tan típico.

Para empezar, nuestro tío, el encargado de llevarnos, parece equivocarse de camino y termina por dejarnos en un campamento que a todas luces no es aquel al que deberíamos ir. A él le da igual. Un campamento es un campamento después de todo ¿no?

El monitor con el que habla improvisa una patraña sobre un cambio de nombre del lugar para que nuestro tío se marche tranquilo. Y así es como, en lugar de en el campamento Pendleton, terminamos en otro que lleva el extraño nombre de Hoja Corredora. ¿Tendrá algo que ver con esa pista de carreras y obstáculos donde las vallas a saltar son sierras y filos de espada?

En el Hoja Corredora todo es peculiar. Los monitores parecen estar formando a soldados de élite, no a un grupo de chicos y chicas a los que deben mantener entretenidos pero seguros durante un mes. La comida se reduce a una variedad de platos preparados todos ellos a base de huevos azules. Saben horrible y parecen minar la voluntad de quien los consume, volviéndolo fanáticamente obediente a los monitores.

Al menos no vamos a tener ocasión de aburrirnos, porque las actividades se suceden casi sin darnos tiempo a descansar. La mayoría de ellas son pruebas deportivas con un giro brutal, como el lanzamiento de jabalina. Esto no suena tan mal, cierto… hasta que descubres que no consiste en lanzar la jabalina lo más lejos posible, sino en atraparla con las manos cuando otra persona la arroje con todas sus fuerzas contra tu pecho. Los muchachos que hacen fila para ser atendidos en la enfermería se multiplican, algunos simplemente no vuelven a salir de ella, y claro, luego está también ese asunto de la cueva llena de zombis…

Si sobrevivimos lo suficiente podemos llegar a enterarnos de que en realidad los monitores son alienígenas del planeta Xentron, que están separando a los chicos en dos grupos: los débiles, solo aptos para ser devorados, y los fuertes, que tendrán el privilegio de trabajar en las minas durante algunos años… antes de ser devorados también.

Entre los veintitrés finales encontramos dieciocho malos en los que nos ocurren cosas como ser devorado por zombis o convertido en zombi, comido por cocodrilos, transformado en un esqueleto viviente o corneado por una cabra montesa que nos arroja por un precipicio. También podemos terminar asado vivo, desmembrado, ahogado en una cascada… un poco de todo, porque en la variedad está la gracia. Incluso podemos provocar que todo el planeta sea invadido, amén de varios finales en los que nos envían a Xentron como esclavos. Hay dos finales en los que simplemente logramos escapar con vida del campamento, pero no impedir que sigan con sus actividades. Y tres en los que desbaratamos los planes de los alienígenas, o nos hacemos millonarios, o las dos cosas.

La historia tiene un tono muy divertido, en la línea habitual de Stine: terror ligero, humor negro, peligro absurdo y decisiones letales casi en cada página. Nada es realmente serio, pero todo puede matarte. El campamento, además, es un escenario perfecto para este tipo de historias: un lugar familiar, pero deformado hasta lo ridículo con sus monitores alienígenas, pruebas deportivas mortales, comida sospechosa… La forma en que escala la amenaza también está muy bien llevada. Empieza con la sensación de “este campamento es raro” y termina con un complot alienígena... y quizá con una letal cornada de cabra montesa, ya que hablamos de escalar. Me ha faltado un psicópata con máscara y machete para terminar de redondear la historia, pero otra vez será.

Puedes repasar otras obras de este autor (y de algunos de sus imitadores) pulsando aquí

Escape from Camp Run-for-your-life. 1999. R.L.Stine. En busca de tus pesadillas nº 19. Publicado en 2001 por Ediciones B / Grupo Z.