EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS ¡ALERTA DE EXPOILERZ!
Presentado por… el profesor Plot.
Saludos, tentaculados lectores.
Hoy es el día perfecto para reseñar el tercer tomo de Urotsukidoji. A fin de cuentas, el 8 de octubre es el Día Mundial del Pulpo. Y ya se sabe que donde hay pulpos hay tentáculos, y donde hay tentáculos hay Urotsukidoji.
Toca reseñar el tercer tomo de los publicados por Yowu Entertainment, con lo que habremos consumido todo el material que teníamos sobre esta franquicia, junto con las dos películas de VHS ya reseñadas. La edición que estamos comentando ahora mismo, la de Yowu, constó de seis tomos de 150 páginas y ya se encuentra descatalogada. Solo conseguimos los tres primeros tomos de esta, así que a partir de aquí continuaremos con la de Sekai, que es una edición en cuatro tomos de 320 páginas. Lleva dos de ellos publicados y se espera el siguiente para finales de este mismo mes. Intentaremos conseguirlo para poder presentar la historia completa.
Y bueno, vamos al lío. Hablemos de tentáculos Urotsukidoji.
Tras escapar del hotel de citas donde ha matado accidentalmente a un desconocido mientras se acostaba con él, Megumi va a refugiarse a casa de Nagumo. La ninfomanía natural de su especie vuelve a apoderarse de ella, y lo que en principio era una charla de disculpas por haber metido en un problema a un amigo suyo anteriormente se convierte en un intento de seducción fallido.
Para evitar caer en la tentación, Nagumo abandona precipitadamente su propia casa, cruza una calle sin mirar y es atropellado por un coche que lo arrolla y lo estampa contra un muro, dejándole la mitad de los huesos destrozados y los órganos aplastados. Es llevado a un hospital donde lo ingresan directamente al quirófano, pese a que los médicos no tienen prácticamente esperanzas de salvarle. Le están taladrando la cabeza para drenar los líquidos y la sangre que se está acumulando en torno al cerebro cuando el cuerpo de Nagumo finalmente se rinde y todos las lecturas de constantes vitales dan una señal plana.
El equipo, formado por tres cirujanos y una enfermera, confirma la muerte de Nagumo y se disponen a recoger el tinglado cuando uno de ellos grita repentinamente de dolor, se desploma al suelo y queda envuelto por un extraño halo de energía que parece disolverlo hasta consumirlo por completo, tanto a él como a sus ropas. Los otros dos cirujanos siguen el mismo procedimiento a continuación, derrumbándose sin motivo aparente y disolviéndose en el aire hasta desaparecer. No queda de ellos más que tres brillantes bolitas de luz: sus almas.

<===!Atención al sentido de lectura<===
Las tres almas flotan en el aire y son atraídas hacia el cadáver de Nagumo, que vuelve a la vida y se regenera gracias a su energía. Nagumo se levanta, pero no es él, o no lo es totalmente. Su mirada ha cambiado. Con un simple gesto reduce a trizas la ropa de la enfermera y con otro la hace levitar, dejándola paralizada y suspendida en el aire, a su merced.
Megumi, que está en la sala de espera del quirófano junto con los padres de Nagumo y Akemi, la novia de este, percibe la energía que está irradiando este proto-Chojin y entra en el quirófano, encontrándose a Nagumo violando ferozmente a la enfermera. El proto-Chojin percibe que Megumi es una mujer bestia y, sin desatender a su presa, lanza una descarga de energía contra Megumi que la aturde. Cuando termina con la enfermera, esta se disuelve igual que los cirujanos.
Nagumo se queda indemne en el quirófano, y vuelve a ser el de siempre. Cuando sus padres entran al fin, preocupados porque nadie les está informando de nada, lo encuentran allí, tirado en el suelo, quejándose de que tiene un chichón en la cabeza, pero sin ningún tipo de daño serio, mientras Meguni lo mira con cara de circunstancias. Akemi y los padres de Nagumo están demasiado contentos por ver que este se encuentra bien como para dar importancia al hecho de que el equipo de cirujanos haya desaparecido, y lo achacan a que simplemente exageraron el estado en el que ingresó al hospital y se han marchado al comprobar que realmente no estaba tan mal como parecía.
Le entregan a Nagumo una muda de ropa que habían traído con ellos para que se vista y vuelven a su casa dando el asunto por terminado. Este incidente sirve para confirmar a ojos de Megumi (y también de Kuroko, que estaba observando todo desde las sombras) que Nagumo es el humano predestinado a ser la encarnación del Chojin.
De camino a casa, Nagumo se separa de sus padres para acompañar a Akemi a su propia casa. Megumi los sigue discretamente, vigilando a Nagumo, pero no ve nada extraño en él. Lo que fuera que le ocurriera en el hospital aparentemente terminó allí.
Regresa al hospital, quizá en busca de alguna pista sobre lo que realmente puede haber ocurrido. Pero, una vez allí, su instinto de mujer bestia la vence de nuevo. Seduce a uno de los pacientes al que estaban a punto de dar el alta y se acuesta con él. Adopta su forma de bestia e hipnotiza al hombre para violarlo hasta agotar su energía de tal modo que al día siguiente, cuando van a darle el alta, lo encuentran catatónico y con el cuerpo tan desgastado que parece haberse quedado en los huesos de la noche a la mañana. Aquí reitero lo que dije en otra ocasión: que Amano y Megumi son los buenos de la historia porque protegen a Nagumo y Akemi, que son los protagonistas, pero sus métodos no difieren mucho de los de los demonios a los que se enfrentan.
Amano, por su parte, ha regresado al Inframundo y está pasando el rato con su novia, que es la hija del rey de los hombres bestia, cuando Kuroko lo llama mentalmente desde el mundo humano. Este le revela lo que vio en el hospital y trata de convencerlo de que Nagumo es el Chojin. Amano no le cree. Kuroko le dice que, si no confía en él, le pregunte a su hermana Megumi, que también lo vio, pero cuando este lo hace Megumi niega haber visto la transformación de Nagumo en el proto-Chojin, y Kuroko se gana así otra paliza de parte de Amano. Al parecer, Megumi se ha obsesionado con la idea de acostarse con Nagumo, pero quiere hacerlo cuando él esté en forma de proto-Chojin. El Nagumo humano no le interesa. Ella quiere al Nagumo a medio transformar, todavía lo suficientemente humano como para sobrevivir a un encuentro con él, pero al mismo tiempo lo bastante cambiado para proporcionarle una experiencia totalmente distinta a la de un humano normal.
Furioso tanto con los humanos como con los hombres bestia, Kuroko regresa al Inframundo, harto ya de todo el asunto del Chojin. Allí es engañado por tres majin que le sonsacan la información sobre la verdadera identidad del Chojin. Este se lo revela todo: su nombre real y dónde encontrarle. Es consciente de que está siendo engañado, pero lo hace esperando una recompensa al final. Esta recompensa no llega, y lo único que hace es entregar la información a los demonios a cambio de nada. De estos tres demonios se nos dan sus nombres propios: Goki, Yoki y Seiki, y al parecer tienen una cierta categoría dentro del mundo de los majins.
De aquí pasamos a un escenario completamente diferente. Han llegado las vacaciones de verano y los personajes están en la playa disfrutando de la arena y el mar. Nagumo y Akemi juegan en el agua, salpicándose el uno al otro, mientras Amano y Megumi conversan en la arena. Kuroko, escondido dentro de una cesta de merienda, no cesa de recibir patadas de Megumi, que paga con él su frustración por no haber podido acostarse todavía con el proto-Chojin.

<===!Atención al sentido de lectura<===
En un intento de forzar la transformación de Nagumo, Megumi invoca al Rey Demonio del Mar para que provoque un tsunami. Una gigantesca ola se levanta repentinamente ante todos y arrasa la playa, tragándose a docenas de bañistas. Amano trata de utilizar su poder para detener el tsunami y logra paliar gran parte de su fuerza, deshaciendo la ola. Sin embargo, tras esta llega otra aún mayor.
Del interior de esta segunda ola surge una voz que dice a Amano que él únicamente responde porque ha sido invocado. Aunque el texto se refiere a él como “Rey Demonio del Mar”, actúa como una entidad elemental que simplemente responde cuando se le invoca, por lo que entiendo que no es el mismo Dios del Mar Makai que aparece al final de la película Urotsukidoji, en un contexto totalmente diferente. Cuando Amano trata de detener esta segunda ola, una enorme garra lo atrapa y se lo lleva con él mientras la ola sigue avanzando. Kuroko, viendo que van a matar a su amo y pese a que este siempre lo trata con desprecio, siente el impulso instintivo de salvarlo.
Se manifiesta por primera vez ante Nagumo y le pide que se transforme en el Chojin para detener al Rey del Mar. Viendo que este no reacciona (el que una pequeña criatura desconocida aparezca flotando ante ti mientras un tsunami gigante se dispone a arrasar con todo suele dejar paralizada a la gente) Kuroko empuña una de las sombrillas de la playa. Utilizando su asta metálica, le atraviesa el corazón a Nagumo, pensando que el shock físico provocará su transformación en el Chojin y este detendrá al Rey del Mar.

<===!Atención al sentido de lectura<===
Y efectivamente así ocurre. Sin llegar a transformarse físicamente, el cuerpo de Nagumo, todavía atravesado por la sombrilla, se alza en el aire envuelto en un extraño resplandor y se lanza contra el tsunami, obligándole a retroceder no solo físicamente, sino en el tiempo. Los acontecimientos recientes se borran de la realidad y se reescriben, con lo que ninguna de las víctimas del tsunami ha muerto y nadie recuerda lo ocurrido. Únicamente Akemi guarda memoria de lo ocurrido, pero puesto que nadie más a su alrededor parece haber vivido nada extraordinario, Akemi duda de su propia mente y empieza a creer que se ha vuelto loca.
Ni tan solo Nagumo recuerda lo ocurrido, aunque siente que le arde el pecho en el punto en donde la vara de la sombrilla se lo atravesó, como si se hubiese dado allí un golpe. Los tres majin han permanecido en la playa en todo momento, invisibles, observando los acontecimientos y espiando a Nagumo para comprobar si lo que les dijo Kuroko es cierto, y ellos también parecen conservar el recuerdo de lo ocurrido.
Finalizan las vacaciones de verano y todos vuelven a clase, donde se presenta un nuevo profesor llamado Goto. Inmediatamente, Amano sospecha de él. Goto, a su vez, mira directamente a Amano y le dice que ha oído muchas historias sobre él y que espera que sea un estudiante aplicado. Esto es claramente un desafío entre dos criaturas sobrenaturales que se reconocen mutuamente.
Y más o menos aquí termina este tercer tomo. Teniendo en cuenta las páginas de cada uno de estos tomos publicados por Yowu, calculo que la historia conectará aproximadamente hacia la mitad del segundo tomo de los publicados por Sekai, así que, ya que los de Yowu son en este momento más difíciles de conseguir, intentaré hacerme con el segundo de Sekai y los siguientes, a ver si podemos cerrar la historia de algún modo.
Hasta que eso ocurra (si es que llega a ocurrir) podéis repasar todo lo ya reseñado sobre el manga de Urotsukidoji pulsando aquí, o al anime que lo dio a conocer a la mayor parte del mundo pulsando aquí.
Chōjin Densetsu Urotsukidōji. 1986. Toshio Maeda (guion y dibujo). Publicado entre 2016 y 2023 por Yowu Entertainment.