MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

sábado, 24 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 24) La maldición del clan Arnold

 Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra!  ¡No se pierda la fiesta de fin de año que está preparando el clan Arnold! ¡La diversión está garantizada! ¡La muerte solo es probable! ¿...o era al revés? ¡Extra! ¡Extra!


Esta es la primera historia que presentó el Guardián de la Bóveda de los Horrores. Era físicamente muy parecido al Guardián de la Cripta; ambos eran ancianos demacrados, con cabellos blancos y expresión sádica. Como el comic tenía varios ilustradores y cada uno los dibujaba con su propio estilo, estos optaron por hacer que se diferenciaran uno del otro en que el Guardián de la Cripta siempre tuviese la cabeza descubierta y que el Guardián de la Bóveda llevase una capucha echada sobre el cráneo.

Antes de pasar a relatar su historia, el Guardián de la Bóveda nos indica que el motivo por el que está en la revista del Guardián de la Cripta, es porque ha hecho un trato con él y que, a cambio, el Guardián de la Cripta hará de anfitrión en la revista de la Bóveda de los Horrores, presentando una de las cuatro historias. Este tipo de referencias, en las que los diversos anfitriones hablaban unos de otros como si coexistieran en una misma realidad, es algo que también se volvió habitual con el paso del tiempo.

La historia comienza en fin de año, el treinta y uno de diciembre de 1950. El protagonista es Robert, que junto a su mujer Eve están preparándose para ir a una fiesta de disfraces familiar a medianoche para celebrar el año nuevo. Por desgracia, Robert, que es bastante despistado, ha olvidado pasar a recoger su disfraz y la tienda ya debe estar cerrada.

Recordando que en la buhardilla tienen un baúl con objetos de sus padres y abuelos, sube en busca de alguna ropa antigua que poder hacer pasar por un disfraz. Allí encuentra, efectivamente, ropas de época de al menos un siglo atrás y, bajo estas, un libro manuscrito titulado "La maldición del clan Arnold", que habla sobre su familia. Al hojearlo descubre que, en 1750, su antepasado Jeremiah Arnold murió dejando su herencia dividida a partes iguales entre sus dos hijos. El hijo mayor, Jason, decidió que por ser el mayor le correspondía todo, así que asesinó a su hermano pequeño (se llama Jason y nos sale asesino😅) para ser el único heredero, y enterró su cuerpo en la nieve.

Sin embargo, estando este ya totalmente enterrado, una voz surgió del suelo anunciando a Jason que el linaje de los Arnold había quedado maldito por lo que había hecho; que cada cincuenta años, a partir de ese momento, el primogénito de mayor edad de cualquier descendiente de un Arnold moriría enterrado vivo.

Aterrado, Jason regresa a su casa. Algún tiempo después, con el deshielo, el cadáver de su hermano es encontrado, pero no es posible achacarle el asesinato a él. El propio Jason se encarga de que sea enterrado en el nicho familiar, pensando que honrándolo así podrá de algún modo esquivar la maldición, pero no. Durante los siguientes cincuenta años, Jason Arnold dilapida su mal ganada fortuna. Pero el día exacto en que ha de cumplirse la maldición, la mansión en la que se encuentra se viene abajo y él queda enterrado vivo bajo los escombros.

Sin embargo, Jason tuvo ocasión de tener hijos, que tuvieron a su vez otros hijos. Cincuenta años después, el primogénito de mayor edad del clan Arnold está cazando en el bosque y se hunde en unas arenas movedizas, con lo que igualmente queda enterrado vivo. Cincuenta años después, otro Arnold queda sepultado vivo al derrumbarse una mina de carbón en la que trabajaba.

Robert echa cuentas y llega a la conclusión de que la siguiente muerte tiene que producirse esa misma noche y que el primogénito de mayor edad de la familia Arnold que hay vivo en ese momento es él. Pero no le da importancia. Lo achaca todo a casualidades y supersticiones. Toma la ropa que había venido a buscar y acude con su mujer al baile de disfraces de fin de año. El baile incluye una gincana. Cada uno de los invitados toma un papelito de una urna que indica lo que debe encontrar y llevar hasta el anfitrión antes que los demás para ser declarado ganador. A Robert le toca encontrar un chifle (silbato náutico) y un mosquete, y recuerda que el hermano de Jason fue enterrado con estos objetos, tal como se indicaba en el diario.

No tiene una idea mejor que conducir hasta el cementerio local, entrar en la cripta de su antepasado, y profanar el ataúd (¡nunca hagáis esto sin la supervisión de un adulto, chicos!) para apoderarse del mosquete y el chifle. Él mismo se mete en el ataúd (en el que ya solo quedan huesos y polvo) y cierra la tapa para no ser descubierto por el vigilante nocturno cuando este hace su ronda. 

Pero, en cuanto el vigilante se aleja y Robert trata de volver a salir, comprueba que la tapa se ha atascado y no es capaz de abrirla. Está encerrado en el ataúd y el vigilante nocturno, que ya se ha alejado, no oye sus gritos. Con esto, la maldición del clan Arnold se cumple una vez más y Robert muere enterrado vivo... por sí mismo.

Lo interesante de esta historia es que podría no haber una maldición después de todo. Una vieja mansión que se derrumba, una accidente de caza, una mina que colapsa… son cosas perfectamente naturales, y las fechas de las muertes podrían no ser exactas. En cierto modo, la maldición se cumple precisamente porque Robert no cree en ella y no toma ningún tipo de precaución al respecto.

Y con el fin de Robert, finaliza también el primer tomo recopilatorio de Historias de la cripta. Mañana comenzaremos con el segundo. Nuestra intención original era reseñar una de estas historias en cada noche de Halloween, pero hemos calculado que eso nos llevará unos diez años, así que iremos adelantando historias sueltas como publicación extra en algunos días adecuados fuera de fechas de Halloween.  

Puedes ver en orden de publicación todas las Historias de la Cripta ya reseñadas pulsando aquí.

The curse of ther Arnold Clan! 1951. Guion y dibujo de Johnny Craig. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.

CALENDARIO 2025-2026 DE PESADILLA ANTES DE NAVIDAD

  EL GRAN BAZAR

Presentado por… Luctus.

Bienvenidos, amigos coleccionistas.

Este es un calendario temático de dieciséis meses, con ilustraciones temáticas de Pesadilla antes de Navidad de Tim Burton. Además de los doce meses que tienen los años en la versión del planeta Tierra en el que estáis en este momento, incluye también los meses de septiembre a diciembre de 2025. Esto se hizo para que quien lo adquiriera cuando salió a la venta, antes de comenzar 2026, pudiera empezar a utilizarlo inmediatamente, sin tener que esperar al cambio de año.

Los cuatro meses de 2025 aparecen agrupados en una sola página junto a su correspondiente lámina decorativa. Los doce meses de 2026, por el contrario, disponen cada uno de su propia página y su propia ilustración, lo que da como resultado un total de trece láminas. ¡Buen numero!

Las ilustraciones reproducen supuesto material promocional relacionado con una especie de festival o gran concierto que va a celebrarse en la Ciudad de Halloween, en la que los personajes de la película son presentados como si fueran los artistas o grupos musicales que van a actuar en el evento.

La lámina correspondiente a los últimos cuatro meses de 2025, por ejemplo, es un pase VIP de backstage en el que aparecen los tres niños malvados al servicio de Oogie Boogie. Volvemos a encontrarlos en septiembre, anunciados esta vez como uno de los grupos musicales que actuarán en el festival. El propio Oogie Boogie protagoniza el póster de febrero y reaparece en el de agosto presentado como el DJ del evento.

A Jack Skeleton lo vemos anunciado como artista principal en solitario en el póster de junio, cantando a dúo con Sally en los de marzo, abril y diciembre, formando parte de un grupo llamado Jack n' Bones en octubre y actuando junto a su perro fantasma Zero en los pósteres de mayo y noviembre. La buena de Sally aparece como solista en el póster de enero.

Por último, la ilustración de julio es como un anuncio general del festival, donde se menciona a todos los participantes, incluido Santa Claus.

Como artículo de colección, me gusta que en lugar de limitarse a usar fotogramas de la película ya conocidos, emplee ilustraciones originales creadas para la ocasión. Además, el presentarlo todo como la promoción de un concierto que van a dar los habitantes de la Ciudad de Halloween crea una pequeña historia propia. 

No estoy seguro de hasta que punto pueda haber sido buena idea reconstruir a Oogie Boogie, porque todo indica que el concierto es posterior a los eventos de la película. Sabemos esto, por ejemplo, porque Jack y Sally se nos presentan ya como una pareja y porque en el póster general, en el que se anuncian todos los participantes, Santa Claus (al cual ni tan solo conocían antes de los eventos de la película) está entre ellos.

Tim Burton´s; The Nightmare Before Christmas. 2026 16-Month Calendar. Disney. Pyramid International.

viernes, 23 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 23) El giro de la muerte

  Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡La nueva montaña rusa del parque de atracciones se inaugura hoy! ¡No se lo pierda! ¡Pase gratuito para los treinta primeros de la fila! ¡Extra! ¡Extra!


Kane y Crossen son los dueños de un parque de atracciones económicamente arruinado. Sus atracciones ya son viejas y no atraen a nadie. Necesitan alguna novedad, algo espectacular y que nadie más tenga, para volver a atraer a la gente. 

Están, de hecho, a punto de abandonar cuando se presenta un hombre llamado Bixby con una propuesta. Ha diseñado una montaña rusa mayor y más rápida que ninguna otra. Las caídas y curvas están diseñadas para aumentar enormemente la velocidad, hasta un extremo nunca antes alcanzado por ninguna atracción similar.

Kane y Crossen ven aquí su oportunidad de destacar de nuevo y de atraer al público, pero el precio que les pone Bixby es enorme. No quiere venderles los planos de la montaña rusa por una cantidad fija, sino que lo conviertan en su socio, de modo que obtendría una tercera parte de todas las ganancias futuras del parque de atracciones, no solo de la montaña rusa, sino de todas las demás atracciones. Además, todo el enorme coste de construir la nueva montaña rusa es algo que tendrán que costear ellos, lo que implica endeudarse aún más. Aun así, aceptan porque es la única posibilidad que ven de levantar el negocio.

Tras varias semanas, la montaña rusa ya ha sido construida, pero Bixby no les permite inaugurarla todavía. Dice que tiene que hacer numerosas pruebas para comprobar que todo esté bien. Hace circular los coches primero vacíos para comprobar que ninguno descarrile; luego con sacos de arena que simulan a los pasajeros, para comprobar si alguno de ellos sale disparado en los loops, etcétera.

Kane y Crossen quieren inaugurar ya el parque porque han anunciado a bombo y platillo su nueva montaña rusa y hay mucha expectación, pero Bixby insiste en que necesitan hacer más pruebas, así que deciden librarse de él. Lo matan simulando un accidente porque así, además, se ahorran de tener que pagarle su tercera parte de los ingresos.

El día de la inauguración llega al fin y, ante una multitud entusiasmada, Kane y Crossen se suben al primer vagón de su nueva montaña rusa para hacer una especie de viaje inaugural en el que solo participarán ellos. Los vagones ascienden hasta lo alto del recorrido, salen disparados y, después de un trayecto vertiginoso, se detienen ante la multitud.

 

Una multitud horrorizada, puesto que cuando los vagones se detienen, ambos están muertos. Los ha matado aquello que no dieron tiempo a Bixby a comprobar: si el cuello humano resistía realmente la velocidad que la montaña rusa imprimía a las vagonetas. La velocidad que estas han desarrollado ha sido superior a lo que la resistencia física de un cuerpo humano podía soportar, y las continuas curvas cerradas y caídas bruscas han roto los cuellos de ambos.

Es una historia muy típica de los cómics de EC, en la que un crimen que pasa desapercibido ante la ley de los humanos recibe un castigo irónico y adecuado por parte del destino. Curiosamente, en 2010 un lituano llamado Julijonas Urbonas, que ya había diseñado otras atracciones para parques, creó (solo conceptualmente, sin llegar a construirlo) lo que bautizó como el Euthanasia Coaster (Montaña rusa eutanásica), diseñada específicamente para matar a sus usuarios. Según los cálculos de su diseño, los vagones alcanzarían una velocidad de trescientos sesenta kilómetros por hora y realizarían siete loops extremos consecutivos que someterían a los usuarios a diez veces la fuerza de la gravedad, matándolos por hipoxia. La idea era dar a aquellos que quisieran suicidarse la oportunidad de hacerlo de forma emocionante, con un ambiente festivo y en compañía (aunque fuera de desconocidos) para no morir tristes y solos. 

Por cierto, estáis invitados a la fiesta de fin de año de los Arnold. Podéis confirmar vuestra asistencia pulsando aquí.

Death´s turn. 1951. Guion de Bill Gaines y Al Feldstein. Dibujo de Jack Kamen. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.

MONSTRUOS CONFITEROS

  LA DESPENSA

Presentado por… el sr. Peppin.

¡Saludos, hambrientos y hambrientas!

¡Encontramos otro lote de recipientes de caramelos temáticos de Halloween! La colección está formada por tres personajes clásicos: una bruja de rostro verde, nariz prominente y vestimenta morada y negra; un Jack-o'-lantern o calabaza humanoide; y un repeinado vampiro de aspecto tradicional, con cabello negro, colmillos y capa oscura.

Están fabricados en plástico moldeado y pintado. La parte inferior transparente permite ver el contenido (pastillas de chocolate tipo Lacasitos). Y, como ya tenemos publicado un lote de figuras similares en el que dejamos las pastillas dentro de las figuras para que se viera el producto en su presentación original, y otro en el que pintamos la parte transparente para dar un aspecto más de figura coleccionable al envase, en este hemos dejado la parte transparente vacía para que se puedan ver de las tres formas.

Miden unos 16´5 cm de altura. Encuentro especialmente interesante la postura de las manos. La bruja, con las manos en el regazo y las puntas de los dedos tocándose, me transmite una sensación de calma, como si estuviera meditando o reflexionando pacientemente sobre algo. El Jack-o'-lantern está sujetando los bordes de la capa de una forma muy teatral, casi como si estuviera posando. Hay cierta arrogancia en el gesto, una especie de «Mirad qué importante soy en Halloween». En el caso del vampiro, sus manos están colocadas como si estuviera a punto de realizar un movimiento brusco, separando la capa de golpe y extendiéndola, tal como hacían los vampiros clásicos en las películas antiguas antes de transformarse en murciélago.

Y para terminar, un aviso a los veganos: las lentejas de chocolate que llevan dentro (que al parecer es el nombre oficial de los Lacasitos genéricos o de marca blanca) llevan tanto cera de abejas como goma laca (una resina que produce un insecto llamado kerria) así que, aquellos que sean más estrictos en eso de no consumir ningún producto de origen animal deberían evitarlos.

Más figuras similares de Halloweens pasados pulsando aquí.

Windel Group GmbH & Co. KG. 2026. 

jueves, 22 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 22) Sangre tipo V

 Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡Se inicia una campaña masiva de donaciones de sangre obligatorias! ¡No se deje atrapar por los recolectores si no quiere que le dejen seco!  ¡Extra! ¡Extra!


Freddy y Jean acaban de tener un accidente de tráfico en plena noche, en un tramo aislado de la carretera. Freddy, aunque levemente herido, logra salir de lo que queda del coche. Jean está inconsciente, así que Freddy debe tomar una terrible decisión: ¿la deja allí, abandonada, para desplazarse mucho más rápidamente en busca de ayuda, o carga con ella para no abandonarla pese a que eso hará que tarde más en encontrar un lugar donde puedan ayudarle? La opción más sensata aunque también  psicológicamente más dura es la primera, y es la que toma Freddy.

Consigue llegar hasta una desvencijada casa. Nadie responde a sus golpes en la puerta, pero estos le sirven para comprobar que esta se abre por sí sola. La casa parece abandonada, pero un teléfono que encuentra en ella todavía tiene línea. Llama a Benson, un médico amigo suyo que vive cerca de allí. Cuando este se presenta y vuelven al coche, Benson examina a Jean y comprueba que ha perdido muchísima sangre, pese a que no tiene más que unos rasguños y no parece haber sangre derramada ni en su ropa ni en el vehículo. Es una situación extraña, pero las situaciones extrañas se investigan cuando hay tiempo y en ese momento no lo tienen.

Benson le hace un apresurado test sanguíneo a Freddy para comprobar si su sangre es compatible con la de Jean, y resulta no serlo. Tampoco la del propio doctor lo es y no tienen tiempo de acercarla a un hospital. Entonces aparece en escena un desconocido que dice que casualmente pasaba por ahí y se ofrece a que examinen su sangre por si fuera adecuada. El doctor comprueba que sí lo es y allí mismo, junto al coche siniestrado, improvisa una transfusión de sangre en la que una gran cantidad de la de este desconocido pasa a Jean.

Agradecido, Freddy se ofrece a pagarle lo que este desee al hombre, pero él no quiere pago alguno. De hecho, se despide de Freddy y del doctor, sin ni siquiera llegar a darles su nombre. Ambos cargan a Jean en el coche del doctor y la llevan a un hospital para ser debidamente atendida. Al día siguiente, el doctor avisa a Freddy de que Jean ha desaparecido del hospital. Y esa misma noche un vagabundo es atacado en las afueras por lo que parece ser un murciélago humanoide que salta sobre él y le drena hasta la última gota de sangre.

Pasan los días sin que encuentren a Jean y, en cada uno de ellos, una persona muere en las mismas circunstancias que el vagabundo. La gente ya habla de vampiros en la región y lo más curioso del caso es que todas las víctimas murieron cerca del tramo de carretera donde ellos tuvieron el accidente, como si quien fuera que les está atacando tuviese una guarida próxima a esa zona. El doctor Benson llega a esta conclusión y se lo comunica a Freddy: el criminal es un vampiro que se está alimentando de la gente, y le propone ir a buscarle.

Ambos empiezan a patrullar ese tramo de carretera armados con estacas. Se separan para cubrir más terreno y pasado un tiempo Freddy oye gritar al doctor. Corre a su encuentro y lo halla muerto a los pies de la criatura con aspecto de murciélago humanoide. Salta sobre ella y le atraviesa el corazón con la estaca, pero cuando esta cae muerta al suelo revierte a su forma completamente humana y no es otra que Jean. Entonces se presenta el desconocido que le ofreció su sangre tras el accidente. 

Él es en realidad el vampiro. Fue él quien estuvo alimentándose de Jean hasta casi desangrarla cuando se la encontró inconsciente en el coche. Su intención inicial era que la cosa no pasara de allí, pero la joven le gustó y decidió convertirla en una vampiresa, por eso se ofreció para la transfusión. Quizá le pareció más divertido o más irónico hacerlo de este modo que por el procedimiento habitual de hacerla a ella beber su sangre para contaminarla. Dada esta explicación, se nos da a entender que el vampiro ahora matará a Freddy para ocultar su identidad. 

Esta no me gusta especialmente. El final se ve venir y por ello no causa demasiada impresión. Enseña las cartas demasiado pronto. Eso sí, el dibujo de Graham Ingels es angustiante como pocos. Ingels fue un ilustrador que arrastraba una larga serie de traumas y fobias propias, y sus dibujos reflejaba eso.

Si todavía os queda sangre en las venas después de esta historia, podéis darle un vistazo a la siguiente pulsando aquí.

Blood type V. 1951. Guion de Bill Gaines y Al Feldstein. Dibujo de Graham Ghastly Ingels. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.