MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

domingo, 18 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 18) Atracción terrorífica

  Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡El parque de atracciones abandonado vuelve a abrir sus puertas! ¡No deje pasar esta oportunidad de visitarlo! ¡Satisfacción garantizada! ¡A los que ya han entrado ha debido gustarles tanto que ninguno ha vuelto a salir! ¡Extra!¡Extra!


Recuerdo que, la primera vez que leí este primer tomo de Historias de la Cripta, esta fue mi historia preferida. Ahora no me parece especialmente buena comparada con algunas de las demás, aunque sigue gustándome bastante.

Los protagonistas son George y Roth, marido y mujer desde hace muy poco tiempo, por lo que podemos deducir de su conversación. Detienen su coche ante un parque de atracciones, pero al entrar descubren que todas las instalaciones están cerradas. El lugar parece abandonado. Tan solo una de las casetas se encuentra iluminada y, de hecho, ellos parecen ser los únicos clientes del parque.

El hombre que atiende la atracción les explica que están en temporada baja y que prácticamente no viene nadie, por eso los otros feriantes ni siquiera se han molestado en abrir sus atracciones. Solo él se ha quedado allí para atender a los escasos visitantes que puedan llegar.

Su atracción consiste en un viaje en una barca mecánica que recorre un río artificial. Durante el trayecto, los visitantes atraviesan diversos escenarios terroríficos. Al no tener otra cosa que elegir, George y Roth deciden subir.

La barca va pasando por diferentes zonas iluminadas en las que se representan escenas horribles, casi siempre asesinatos, mediante figuras de cera terriblemente realistas. Tan realistas, de hecho, que ambos terminan con el estómago revuelto y deseando que el recorrido concluya cuanto antes.

Sin embargo, la barca se detiene de golpe al chocar con un obstáculo que le impide seguir avanzando por el raíl sumergido. George alarga el brazo para retirar aquello del agua y descubre horrorizado que se trata de un cadáver en descomposición.

Los dos bajan de la embarcación y avanzan por el río artificial, con el agua hasta las rodillas. A medida que atraviesan nuevos escenarios, tienen ocasión de comprobar que los supuestos muñecos de cera no son tales, sino personas reales que han sido colocadas allí como parte de la decoración.

Mientras buscan una salida, se encuentran con el feriante. Este les explica que la gente se burlaba de él, diciendo que los maniquíes de su atracción estaban mal hechos y resultaban ridículos. Aprovechando que es temporada baja y que ha mantenido abierta la atracción a espaldas de los demás trabajadores de la feria, ha ido asesinando a todas las personas que se acercaban a curiosear al ver el recinto montado pero desierto. Después ha utilizado sus cadáveres para sustituir a los maniquíes de los distintos escenarios de terror.

Todavía le quedan algunas plazas por cubrir en la sala de torturas y piensa utilizar a George y Roth para ello. La pareja echa a correr hasta quedar acorralada junto a una noria de agua. El feriante enloquecido se acerca a ellos desvariando, pero en un momento de descuido resbala y cae dentro del mecanismo de la noria. Las paletas de la rueda lo atrapan manteniéndolo bajo el agua y acaba ahogándose.

La noria marca el final del recorrido de la atracción. Un candado cierra el acceso al exterior, pero, una vez libres del maníaco, encontrar algo con lo que romperlo es solo cuestión de tiempo.

Esta es una de esas historias que me gustan más por su atmosfera que por su argumento, que apenas se sostiene. En un entorno cerrado y húmedo como el de esa atracción los cadáveres deben apestar a poco que lleven ahí, por lo que George y Roth deberían haberse dado cuenta de lo que estaba ocurriendo casi de inmediato. A no ser que el propio feriante los diseque o embalsame, y eso parece mucho trabajo. Además, la idea de un parque de atracciones vacío en mitad de la noche ya resulta inquietante de por sí, y nadie sensato se adentraría en él. 

Pero uno de los trucos típicos del terror es hacer que los protagonistas sean más incautos que los lectores o espectadores. Si los protagonistas no se adentran en el parque de atracciones abandonado no hay historia, y no queremos eso ¿verdad?

Puedes ver en orden de publicación todas las Historias de la Cripta ya reseñadas pulsando aquí.

Terror ride! 1951. Guion de Bill Gaines y Al Feldstein. Dibujo de Wally Wood. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.

SOS (nº 7) La mano del barón Wronsky y otras historias

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, ávidos lectores. 

Este va a ser un buen día para los amantes del cómic de terror viejuno. Vamos a hacer una reseña sobre un número de SOS además de nuestra edición extra suplementaria, que nos traerá una nueva Historia de la Cripta al caer la noche.

La revista SOS fue publicada por Editorial Valenciana entre 1975 y 1976, con un total de veintidós números de aparición quincenal. El titulo SOS hace referencia a la clásica señal de socorro náutica, el Save Our Souls (salvad nuestras almas) que terminó extendiéndose como señal de socorro general. 

Las historias que encontramos entre sus apergaminadas páginas son: 

La mano del barón Wronsky (guion de F. Amorós, dibujo de Mateli). Tiene lugar en su castillo, en lo alto de una montaña. La historia comienza con el barón ya muerto. Junto a su ataúd, observando su cuerpo inerte, están el doctor que ha certificado su muerte, y el sobrino del barón, llamado Iván, que aparentemente es su único e impaciente heredero.

Cuando el doctor se marcha, Iván se queda dando vueltas en torno al ataúd, bebiendo vino y burlándose del muerto, jactándose de que ahora él es el propietario de todo. Ha decidido echar su zarpa a la herencia inmediatamente, así que ni tan solo piensa esperar a la lectura oficial del testamento para instalarse en el castillo, todavía con el barón de cuerpo presente.

Sube a una de las habitaciones disponiéndose a pasar la noche, pero un potente grito altera sus planes. Inquieto, el ya no tan feliz heredero desciende de nuevo a la cripta del castillo, donde encuentra el ataúd vacío. Empieza a oír la voz de su tío y siente cómo algo le golpea en la espalda, pese a que no hay nadie más a la vista, aparte de él. La voz de su tío le dice que, ya que tantas ganas tiene de heredar todo lo suyo, que empiece heredando su féretro ocupando su lugar en él. Aterrado, Iván trata de huir, pero las puertas están cerradas y la llave ha desaparecido. Iván sufre un ataque de pánico y cae muerto al suelo.

En ese momento, el barón se materializa a su lado, agarra el cadáver y lo deposita en el ataúd. Cuando al día siguiente el médico se presenta para preparar el cuerpo para el entierro, se encuentra al barón vivo. El barón le dice que certifique la muerte de su sobrino, pero el médico, que no entiende nada de lo que está ocurriendo, abandona precipitadamente el castillo.

El espíritu de Nathan Sparr (no acreditado). Esta es la historia de un granjero llamado Silas que trata a sus trabajadores de forma tiránica y les paga una miseria. Una noche oye cierto alboroto en el corral de las gallinas y sale escopeta en mano pensando que será algún zorro que está tratando de abrirse paso hasta ellas. Pero no es un zorro, es un hombre que, azuzado por el hambre, está tratando de conseguir algo de comida para su familia.

Sin pensárselo mucho, Silas se echa la escopeta al hombro y le mete una bala en la cabeza. Cuando se acerca al hombre, todavía vivo pero agonizante, este (el Nathan Sparr del título) le maldice. Le dice que en un año exacto volverá y le privará de todo lo que posee. Silas se olvida del asunto hasta que el año de plazo está a punto de cumplirse. Esa noche la pasa sentado junto al fuego y con la escopeta en el regazo. Cuando una ráfaga de viento abre la ventana, Silas se levanta disparando contra ella.

 

Con los nervios a flor de piel, se acerca a la chimenea a apagar unas hojas de periódico que la ráfaga de viento ha hecho volar hasta ella y ha prendido fuego, pero entonces cree ver el rostro del hombre al que mató entre las llamas. Asustado, abandona precipitadamente la casa sin darse cuenta de que golpea accidentalmente una mesita sobre la que había un quinqué de aceite, el cual cae al suelo y se rompe, prendiendo fuego a la habitación.

Silas corre al encuentro de un policía que hay cerca de sus tierras. Se alegra al verlo, pero este tiene una mala noticia para él. Al parecer, olvidó cerrar la puerta de su cercado y la mayor parte de sus ovejas se han escapado. Cuando vuelve a su casa, acompañado por el policía, encuentra esta siendo consumida por las llamas del quinqué que arrojó al suelo sin darse cuenta. Así, la maldición del hombre al que mató se cumple. Lo ha perdido todo, granja y ganado. ¿O solo ha sido una serie de casualidades?

El monstruo de la noche (guion de F. Amorós y dibujo de M. Benet). Joan, la esposa del doctor Jackson, está sufriendo una pesadilla en la cual es perseguida por un hombre lobo. En su pesadilla, el hombre lobo la atrapa y se la lleva en brazos. Cuando despierta, está en su cama y su marido trata de tranquilizarla.

Estas pesadillas no han salido de la nada, tienen una base. Hay rumores en la zona de que un monstruo similar ese con el que sueña está rondando las casas de la zona. Últimamente su marido no duerme en casa porque tiene que atender emergencias, y Joan llega a estar tan asustada que le pide a la doncella, Gisela, que duerma esa noche en su misma habitación. La doncella lo hace y al salir la luna el monstruo se presenta. Mata a la doncella de un mordisco en el cuello, y se lleva su cadáver. 

Pese al terror que la invade, Joan sigue al monstruo y ve que este se lleva el cadáver de la doncella hasta el cementerio y lo arroja en una fosa para ocultarlo. Sin ningún otro lugar al que ir, vuelve a su casa y espera el regreso de su marido. Le cuenta todo lo ocurrido y este decide cancelar sus visitas nocturnas para pasar la siguiente noche en la casa y asegurarse de que su mujer está a salvo.

En realidad, esto es lo peor que puede hacer. Al llegar la noche, el doctor Jackson empieza a transformarse en un hombre lobo. Él siempre fue el hombre lobo. Cuando está a punto de lanzarse sobre su mujer, aparecen un montón de policías y se le echan encima. Entonces se nos revela que la noche anterior, antes de volver a su casa, Joan pasó por la comisaría a contar toda la historia a la policía y estos habían establecido un perímetro de vigilancia a su alrededor.

Curiosamente, el final es relativamente bueno, puesto que se nos cuenta en dos pequeñas viñetas y de forma apresurada, como si hubiese sido un cambio de última hora, que los policías lograron capturar con vida a su marido, que un médico lo ha examinado, que conoce la forma de curarle, y que además, no recordará nada de lo sucedido.

La pesadilla (guion sin acreditar, dibujo de Enrique Cerdán). Esta es probablemente la historia más curiosa del lote porque está dibujada con un estilo más ligero que las demás, que tratan de ser realistas y sombrías. Esta, en cambio, tiene incluso un tono cómico.

Nos habla de una joven que le recrimina a su novio el haberla llevado a ver una película de terror, puesto que es muy susceptible y se asunta con facilidad. Esa noche tiene pesadillas en las que es acechada por varios monstruos y se levanta de la cama gritando y tratando de huir. 

Los gritos llaman la atención de su madre, que cuando entra en su habitación se la encuentra en la cama, todavía en plena pesadilla.

Al día siguiente vuelve a encontrarse con su novio, el cual, para reconciliarse con ella, le regala una figura de acción de un monstruo horrible. Ella reacciona rompiéndosela en la cabeza y marchándose más enfadada aún que antes.

El amante (guion sin acreditar, dibujo de Blas). Esta historia está situada en Londres a finales del siglo XIX. La gente todavía está aterrada por los crímenes de Jack el Destripador, pero para Wilfred el terror está dentro de su propia casa. No se nos dice en qué trabaja, pero por lo que podemos ver en su estudio es anticuario y taxidermista.

Wilfred tiene un problema, y es que su mujer lo engaña. Ya lo engañó en el pasado y, en cuando descubrió que estaba con otro hombre, acabó con el amante con un sable que conservaba de cuando estuvo en la guerra de Crimea, matando comunistas. Sabe que su esposa tiene un nuevo amante y le dice directamente que si algún día la sorprende con él le hará lo mismo que al anterior.

Una noche finge dormir y advierte cómo su esposa se levanta de la cama y sube a la buhardilla, donde al parecer tiene al amante escondido. Toma el sable y la sigue. Cuando entra en la buhardilla ve a su mujer tumbada sobre otro hombre, diciéndole que su marido lo ha descubierto todo y que deberán encontrar otro lugar para verse a partir de ese momento.

Wilfred entra hecho una furia en la buhardilla, aparta a su mujer y descarga el sable sobre el nuevo amante de esta, cercenándole la cabeza. Pero de la herida no brota ni una sola gota de sangre. Entonces se da cuenta de que el hombre que había sobre la cama ya estaba muerto y embalsamado. No es otro amante. Es el mismo al que él mató en la anterior ocasión.

Su esposa, a base de observar trabajar a Wilfred, aprendió a embalsamar cuerpos. Y cuando este mató a su amante, ella utilizó esos conocimientos para conservar su cuerpo. Es el cadáver embalsamado de su anterior amante con quien ha estado engañando a su marido desde entonces.

Mientras Wilfred, perplejo, trata de asimilar todo esto, su esposa toma el sable que él ha dejado caer y se lo clava en la espalda, matándole en el acto. A continuación recoge la cabeza cortada de su amante y la acuna contra su pecho, prometiéndole que ya nadie volverá a molestarles. Si la anterior es la historia más curiosa, esta es sin duda la más retorcida y enfermiza de todas.

Justicia (sin información sobre el autor o autores). La siguiente historia no sé cómo empieza. Este es un cómic comprado en un mercadillo de segunda mano y, como ocurre a veces con este tipo de compras, faltan algunas páginas. Según el índice, esta historia comienza en la página treinta y una y la primera que tengo es la treinta y cinco. Así que nos faltan cuatro páginas.

No sabemos cómo empieza, pero sí de que trata. El protagonista es el capitán de un barco llamado Samantha. Por las ropas de los personajes y la situación, estamos en algún momento del siglo XIX, después de que en Europa se prohibiera la esclavitud, pero cuando todavía había mucha gente dedicada a ello.

El tribunal declara al capitán culpable del delito de tráfico de seres humanos y lo condena a morir ahorcado. Este logra escapar acabando con sus guardias cuando lo conducen a prisión y, con una ganzúa que tenía en la bota, se libera de los grilletes.

Buscando alejarse de la ciudad, ve un barco fondeado a poca distancia del puerto. Roba uno de los botes y rema hasta el barco, en el cual no parece haber nadie a bordo o, si lo hay, están profundamente dormidos. Sigilosamente se oculta en la bodega, confiando en que allí pasará desapercibido hasta que el barco leve anclas. Moviéndose en la oscuridad casi total, tropieza con algo y enciende un fósforo para ver en qué consiste la carga del barco. Y para su sorpresa son esclavos africanos.

Es un barco negrero, al igual que lo era el suyo, pero con una pequeña diferencia. Estos negros pertenecían a una tribu antropófaga, llevan mucho tiempo hambrientos, encerrados en la bodega, y no dudan en lanzarse sobre él y dar buena cuenta de cada gramo de su carne.

Cargamento macabro (guion de F. Amorós, dibujo de Marcet). Theo, un feo y contrahecho enterrador, transporta un sarcófago en plena medianoche hasta la casa del doctor Lionzac. Ese cuerpo debería estar enterrado en el cementerio, pero el doctor tiene un interés especial en él.

No es uno de esos casos en los que un médico pagaba a un ladrón de cadáveres para que le proporcionara cuerpos para sus lecciones de anatomía. Esto es distinto. El cadáver dentro del ataúd es el de un vampiro que el propio doctor Lionzac mató.

Algo que no se nos especifica, quizá las supersticiosas autoridades, no le han permitido examinar el cadáver, que es en lo que él está interesado. Quiere analizar su sangre y comprobar de dónde salen exactamente los poderes y propiedades de los vampiros. Se vuelve hacia su mesa de trabajo para tomar una jeringuilla, pero al volver al cuerpo este ha desaparecido. El ataúd está vacío, pero no por mucho tiempo. El vampiro se muestra ante él y le dice que va a convertirlo a él también en un vampiro, ya que tan interesado está en ellos. Lo echa a la calle y le dice que busque a Theo para que le traiga un ataúd para él mismo.

El doctor no tiene ninguna intención de obedecer al vampiro, así que aprovecha la oportunidad para tratar de alejarse del pueblo y poner tierra por medio, pero el vampiro, en forma de murciélago, vigila sus movimientos y le empuja a ir a buscar al enterrador. Cuando llega hasta él, le dice que necesita un ataúd para antes del amanecer, ya que claramente el vampiro tiene intención de cumplir su amenaza y, si no tiene un ataúd para dormir, el sol le destruirá.

El doctor vuelve a su casa sabiendo que el vampiro vigila sus movimientos. Espera poder apelar a su clemencia para que le perdone y le deje marchar, pero el vampiro no está dispuesto a ceder. Le muerde en el cuello y le transmite su maldición. Justo entonces Theo aparece a la espalda del vampiro y le clava una estaca en el corazón. A continuación clava otra en el corazón del doctor, antes incluso de que se transforme. Devuelve al vampiro a su ataúd, embute al doctor en el ataúd vacío que había traído para él y vuelve a llevar ambos ataúdes al cementerio en su destartalado carro. ¡Por una vez, el deforme ladrón de cadáveres es el héroe de la historia!

El barón y la bruja (no acreditado). Hans, hábil arquero y cazador, está cruzando un bosque de noche cuando se encuentra repentinamente con un aquelarre en el que una horrible y decrépita bruja baila junto a una hoguera. Un grupo de hombres hace corro en torno a ella mientras todos invocan a Satán. Su primer pensamiento es ir a avisar a su señor, pero ha reconocido a varios de los hombres como personal de su servicio. Así que, en lugar de eso, va a su propia casa, solo para descubrir que su esposa no está en ella a esas altas horas de la noche.

Preocupado por lo que pueda haberle ocurrido, Hans toma a su perro y salen juntos a buscarla. Son atacados por unos lobos, de los cuales se defienden matando a varios de ellos, pero estos logran herir a su perro. 

Más cerca del castillo del barón que de su propia casa, Hans toma en brazos a su perro malherido y lo lleva al castillo buscando refugio y ayuda para el animal. El barón, con esa exasperante diplomacia de la gente que no entiende la gravedad de las cosas, le invita a cenar y conversar pese a que sabe que está buscando a su esposa. Hans no tiene más remedio que aceptar la invitación, porque en esta época al señor de las tierras no se le lleva la contraria.

Cuando termina la cena, el médico del barón le entrega a su perro curado y con las heridas vendadas. El médico también le dice en voz baja, confidencialmente, que su esposa está allí, en ese mismo castillo, en una de las habitaciones de invitados, pero que nadie debe saber que se lo ha dicho él. Sospechando que el barón la ha raptado o que ellos son amantes, trepa por las grietas del torreón cual raposa, como diría don Mendo, hasta la habitación indicada. Allí encuentra en su interior a la misma horrible bruja del aquelarre, que inmediatamente comienza a invocar todo tipo de criaturas infernales para acabar con él mientras le grita que la mujer que busca sigue en su propia casa y que es un estúpido por buscarla allí.

Hans abandona corriendo el castillo junto con su perro, y se nos da a entender que el barón sabe todo lo ocurrido y esta de algún modo conchabado con la bruja. Hombre y perro vuelven a casa, donde esta vez sí se encuentran a la esposa del primero. Esta justifica su ausencia diciendo que fue al bosque a buscar unas flores y, durante los siguientes días, todo parece volver a la normalidad.

Hasta que una tarde, al regresar a casa, ve que su mujer ha desaparecido de nuevo. Y de nuevo junto con su perro, el cazador sale a buscarla y se encuentra otra vez con el aquelarre. Una mujer joven está atada a un árbol y la bruja parece disponerse a sacrificarla. Entonces, en lugar de una de sus flechas, toma uno de los finos y largos maderos que hay ardiendo en la hoguera y lo dispara con el arco contra el corazón de la bruja. Esta cae muerta al suelo y su rostro empieza a transformarse inmediatamente, adoptando los rasgos de su esposa. 

Pero el perro y su amo sobreviven, así que en lo que a mi respecta, la historia termina bien.

Han llamado a la puerta (guion no acreditado. Dibujo de E. Puchades). Una mujer está sola en una cabaña en medio de un paraje nevado, disfrutando de un libro de historias de terror, cuando alguien llama a la puerta.

No espera visitas, menos aún en un lugar tan aislado, pero cuando abre la puerta para ver quién es se encuentra con un cadáver decapitado, vestido únicamente con unos pantalones de pijama, que avanza hacia ella. Pese a la falta de cabeza, ella lo reconoce.

El cadáver sin cabeza la persigue por toda la casa y ella va defendiéndose como puede. Termina encerrándose en una habitación donde tiene tiempo de reflexionar sobre todo el asunto, lo cual nos sirve a nosotros para enterarnos de qué va la cosa. El cadáver decapitado es el de su propio novio. Un novio al que ella adoraba y era correspondida en igual medida hasta que una noche discutieron. Él la golpeó y, a continuación, se marchó en el coche, teniendo un accidente.

Cuando ella fue a visitarlo en el hospital, los médicos le dijeron que estaba fuera de peligro, pero su cara había quedado abrasada y destrozada. Cuando lo ve, es mucho peor de lo que esperaba. Está irreconocible. Su cara es un guiñapo que apenas puede decirse que sea humano. Tras un mes de operaciones e injertos de piel le dejan salir del hospital. Lleva una peluca porque ha quedado totalmente calvo pero su cara sigue siendo una masa horrible de carne deformada y abrasada.

Ella hace un intento admirable de hacer ver que nada ha cambiado, pero llega un momento en que no lo soporta más. La cara de su novio le repugna hasta tal extremo que, en lugar de simplemente cortar con él, lo que hace es cortarle la cabeza con un hacha de cocina. La cabeza la quema en la chimenea, tirando todo el trabajo de los cirujanos plásticos a la basura, y el cuerpo lo entierra en la nieve.

El sonido de unos pasos en la escalera la saca de sus recuerdos y la devuelve a la realidad. La criatura arranca la puerta y entra en la habitación sosteniendo un hacha de cocina, la misma con la que ella le cortó la cabeza a él. El decapitado levanta el hacha para pagar a su novia con la misma moneda y, en el momento en que esta cae y ella siente cómo la carne de su cuello se abre y la sangre mana de sus venas, se despierta.

Ha sido todo una pesadilla. Sigue en el salón leyendo ese libro de terror y reflexiona sobre lo absurdo del sueño. Y en ese momento... alguien llama a la puerta.

El cómic incluye también una historia corta escrita que quizá veamos en otra ocasión, porque no me gusta la idea de reseñar cómics y relatos en la misma entrada. También hay varias páginas de viñetas humorísticas, incluida la contraportada, en la cual podemos encontrar una que me parece especialmente interesante. En esta, una vampiresa le muestra a un monstruo de Frankenstein una rosa que está creciendo en medio de una habitación y se queja de que allí siempre suceden cosas raras. La idea de que dos criaturas sobrenaturales vean como algo extraño y misterioso una flor creciendo del suelo tiene un cierto encanto, no lo voy a negar.

SOS nº 7. 1975. Varios autores. Portada de Fabá. Editorial Valenciana. 

sábado, 17 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 17) Una muerte electrizante

 Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡Nueva subida en la factura de la luz! ¡El exceso de consumo indebido dispara los precios !¡Extra! ¡Extra!


El tribunal ha sentenciado a muerte a James Cooper. Lo único que sabemos de él es que es un asesino y que se comporta como un mafioso, así que es razonable suponer que la condena se debe a ello. En el momento en que se lee la sentencia, Cooper jura que volverá de entre los muertos para acabar con todos los responsables de su ejecución, desde el juez a los miembros del jurado.

Sus matones entran en negociaciones con un médico que afirma ser capaz de devolverlo a la vida mediante la electricidad. La electricidad va a matarlo y la electricidad va a devolverlo a la vida.

La sentencia se cumple, Cooper es ejecutado y su cadáver es robado. Los gánsteres llevan el cuerpo al laboratorio del doctor loco, que le administra una serie de inyecciones y le aplica una potente descarga eléctrica.

Entonces Cooper se alza de nuevo entre los vivos, aunque tiene el rostro lleno de quemaduras. Ha muerto electrocutado y la electricidad suele producir este tipo de lesiones. Y a los daños sufridos durante la ejecución hay que añadir los ocasionados por las descargas adicionales de la reanimación. 

Lo primero que hace Cooper al levantarse de la camilla es pedirle una pistola a uno de sus matones. Este se la entrega, pese a que el doctor le advierte que las fuertes descargas eléctricas pueden haberle provocado daños cerebrales. En cuanto toma el arma, Cooper dispara contra el médico y lo mata. A continuación sale a consumar su venganza.

Durante dos noches consecutivas asesina a dos miembros del jurado. La policía detiene a sus matones para interrogarlos y uno de ellos termina derrumbándose. Afirma que Cooper ha vuelto a la vida y añade que pueden abrir su tumba si no le creen. La policía lo hace y no encuentra más que un ataúd vacío.

Sabiendo que los agentes han puesto protección a los miembros supervivientes del jurado, James decide ir directamente a por el juez. Cuando entra en su casa vemos por fin su rostro, que tras su reanimación las viñetas anteriores habían ocultado mediante juegos de sombras o mostrándolo de espaldas. No solo está quemado: está podrido. 

El juez toma un atizador de la chimenea y golpea a Cooper mientras este continúa lanzando amenazas con una voz que ya no suena tan firme y avanzando con un paso vacilante. El primer golpe basta para derribarlo y hacer que la carne comience a desprenderse de los huesos. 

El doctor consiguió devolverle un símil de vida, sí, pero no detener el proceso de putrefacción. ¡Lo convirtió en un cadáver viviente! Cooper hablaba, caminaba y mataba, pero en realidad seguía estando muerto y seguía descomponiéndose. El mismo juez que lo sentenció a muerte con un martillazo sobre la mesa, lo mata de nuevo con un golpetazo en el cráneo. ¿Irónico, verdad? ¡Hay cosas que ni tan solo una buena descarga eléctrica arregla! ¡Así que no desperdiciéis electricidad en resucitar mafiosos muertos, que va muy cara! ⚡🧟‍♂️

Y de regalo, aquí tenéis un par de entradas para nuestro parque de atracciones 🎟️🎟️que podéis canjear  pulsando aquí.

A shocking way to die. 1951. Guion de Bill Gaines y Al Feldstein. Dibujo de AL Feldstein. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.

FANTASVILLE (nº 3) La cueva embrujada

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                        ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                             

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, ávidos lectores.

Hoy toca otro de los libros de FantasVille, ese pueblo donde pasan tantas cosas raras que casi se podría decir que la de Halloween es la noche más normal del año.

Comenzamos esta tercera entrega de la saga FantasVille en La Vaca Congelada: un bonito local en el que hay que pagar un extra para que los helados estén elaborados con leche fresca en lugar de pasada. Mientras degustan helados de vainilla (el heladero no considera que ningún otro sabor sea digno de servirse en su establecimiento), la pandilla va cambiando de tema de conversación constantemente. De los helados pasan a los monos; de los monos, a la evolución; y, de la evolución, a la cueva embrujada.

Se dice que en esta cueva, situada cerca del pantano de FantasVille, vive el eslabón perdido de la humanidad: el ser previo a que el mono evolucionara en lo que ya puede considerarse un ser humano. Todavía con el físico de una bestia, pero con un cerebro muy por delante del de otros animales. Como no tienen nada mejor que hacer y, pese a que ya ha desaparecido gente dentro de la cueva, la pandilla toma la decisión de explorarla.

El grupo está formado ahora por Adam (el chico sensato), Sally (la más metida en todo lo raro del pueblo, orgullosa de haber nacido un viernes trece), Watch (el típico niño cerebrito) y se ha unido a ellos Cindy, la chica cuyo hermano fue rescatado del fantasma del faro en el número anterior. Tanto Cindy como Sally parecen haberse encaprichado con Adam, y discuten continuamente para llamar su atención o tratar de hacer quedar mal a la otra.

Así pues, todavía con el sabor de la vainilla en la boca y sin más equipo que un par de linternas, la pandilla se adentra en la cueva embrujada. La entrada es baja y estrecha, como hecha a propósito para que solo los niños, y no los adultos, se aventuren en ella. Y, teniendo en cuenta que están en FantasVille, podría ser así realmente.

La cueva parece tener un origen volcánico. Tras deambular por ella un buen rato sin conseguir nada más que ensuciarse la ropa, deciden salir; pero, llegados a este punto, la cueva parece tener otros planes para ellos. Cuando se acercan a la salida, esta se cierra ante sus ojos, como si los bordes de roca sólida se derritieran hasta unirse y fundirse unos con otros. Watch, que no llegó a entrar, es el único que queda en el exterior. Adam y las chicas, que no paran de discutir entre ellas por el más mínimo detalle, se quedan atrapados en el interior.

Se adentran en la cueva en busca de otra salida, descubriendo que esta discurre por debajo del viejo cementerio local. Se dan cuenta de esto al encontrar mezclados entre el techo y las paredes esqueletos con restos de tablones de madera que, al parecer, mucho tiempo atrás fueron ataúdes. Utilizando esta información para tratar de orientarse, continúan moviéndose hacia lo que ellos creen que es la dirección general del castillo de la bruja Ann Templeton. Esta parece tener también una cierta predilección por Adam, y el chaval piensa que puede obtener alguna ventaja de ello si la gruta resulta comunicar con los sótanos de su castillo.

Y efectivamente, llegan a lo que parece ser un foso artificial redondo, confeccionado con bloques de piedra; pero la gruta lleva justo al fondo de este, sin medios para subir por él. Afortunadamente, aparecen dos de los servidores de la bruja y los descubren en el fondo del foso... y desafortunadamente, estos servidores son trolls que, en lugar de dar el aviso a su señora, deciden matarlos y comérselos. Comienzan a arrojarles lanzas con la intención de ensartarlos; pero los chicos consiguen zafarse de ellos y volver a internarse en la caverna.

Mientras tanto, Watch corre en busca de ayuda. No de la policía, ya que en esta localidad las desapariciones por causas sobrenaturales son tan frecuentes que ya no se investigan. Simplemente se aceptan, como se acepta que un día determinado haga sol o llueva, especialmente desde que la mitad del departamento de policía desapareció por causas sobrenaturales.

Watch busca a Bum, el mendigo que lo sabe todo, y al que, en mi opinión, se recurre demasiado a menudo. A cambio de una opípara cena, este acepta contarle a Watch todo sobre la cueva y sus habitantes. Estos son, como siempre se ha dicho, una raza humana que no llegó a evolucionar. Son antropófagos y se sabe que ya se han comido a varias personas, especialmente niños, que les resultan más tiernos.

Casualmente, la bruja Ann Tempelton estaba en ese momento en el pueblo comprando melones, y esta le amplía a Watch la información que ha dado Bum; pero no sobre los hyeets (las criaturas de las cuevas) sino sobre la cueva en sí. La cueva tiene cierta consciencia e inteligencia limitadas y, en ocasiones, reacciona a los deseos o necesidades de aquellos que están en su interior o sus inmediaciones. Watch recuerda entonces que, justo antes de que la entrada de la cueva se cerrara, Cindy le habría gritado a Sally, como parte de sus continuas discusiones: «¡Ojalá cerraras esa bocaza!». La cueva debió interpretarlo como que se estaban refiriendo a ella, y por eso selló su propia entrada.

Teóricamente, lo único que haría falta para volver a abrirla es que aquellos atrapados en su interior manifestaran en voz alta que la entrada volviera a abrirse. Pero, claro, ellos no disponen de esta información. Así que Watch debe regresar a la entrada de la cueva y convencerla para que se abra porque la cueva no siempre escucha o no interpreta correctamente todo lo que se le dice. Y de todos modos, probablemente los amigos de Watch ya estén muy lejos de esa entrada, si es que han estado buscando alguna otra comunicación con el exterior. La cueva parece capaz de hacer modificaciones menores a sí misma, como abrir o cerrar una entrada que ya exista de forma natural; pero quizá no pueda crear otra a la carta para permitirles salir en cualquier momento estén donde estén.

A todo esto, Adam y las chicas han llegado hasta lo que parece ser la cámara de magma de un volcán, mientras huían de una nube de murciélagos que les perseguía a tal velocidad que, cuando los murciélagos chocaron contra una araña gigante que había colgando del techo, la hicieron estallar en pedazos. En esa cueva encuentran grabado en la pared lo que parece ser el contorno de una gran puerta. En realidad es solo un rectángulo puesto de pie que sugiere el tamaño y la forma de una puerta, pero que no es más que una línea poco profunda trazada sobre la roca sólida. Teniendo en cuenta cómo funcionan las cosas en FantasVille, los chicos llegan a la conclusión de que se trata de algún tipo de portal dimensional; pero no conocen el modo de activarlo, con lo que realmente están en las mismas. 

No tienen más remedio que seguir adentrándose en las cuevas cada vez más profundas y más oscuras, y ya con las luces de sus linternas prácticamente agotadas. Es entonces cuando un gran monstruo humanoide y peludo, uno de los hyeets, aparece repentinamente, salta sobre ellos y se lleva a Cindy antes de que puedan impedirlo.

Por su parte, Watch, siguiendo las recomendaciones de Ann Tempelton, ha decidido buscar a sus amigos no desde la entrada de la cueva, sino descendiendo a esta a través de un pozo que se encuentra en el patio trasero de una de las casas del pueblo. Bum lo baja con una cuerda hasta el fondo del pozo, que efectivamente conecta con una serie de galerías. Sin embargo, la perspectiva es tan desalentadora (oscuridad, estrechez, las piernas hundidas en el agua gélida del rio subterráneo) que le pide a Bum que le vuelva a subir casi inmediatamente. Este empieza a hacerlo, pero la cuerda se parte, dejando a Watch tan perdido en el fondo como lo están sus amigos. Por si esto fuera poco, al caer a lo largo sobre el fondo, la corriente (que antes había conseguido resistir manteniéndose en pie) lo arrastra y lo lleva hasta una gruta totalmente inundada en la que debe contener la respiración con la mínima esperanza de sobrevivir hasta llegar a alguna otra bolsa de aire que ni tan solo sabe si existe.

Adam y Sally no están en una situación mucho mejor. Sus linternas se han agotado finalmente y están avanzando por las cavernas a ciegas, en una casi completa oscuridad. Han improvisado antorchas utilizando algunos tablones que recuperaron de los ataúdes cuando pasaron por debajo del cementerio, en previsión de que les sirvieran para algo más adelante. Pero la luz que arroja esta vieja madera es muy tenue y los tablones se consumen muy rápidamente.

Algo que he de decir a su favor es que, aun estando en unas condiciones tan terribles (son menores de edad desarmados, perdidos en una cueva y con una fuente de luz que se agota rápidamente) ya no están buscando la salida, sino siguiendo las huellas del monstruo que se llevó a su amiga (un monstruo, recordemos, grande y musculoso como un gorila) con la firme intención de hacer lo que puedan por rescatarla.

Lo que encuentran no es el monstruo, sino otro tipo de criatura que sale repentinamente de un río subterráneo y les da un susto de muerte: Watch, al que la corriente del fondo del pozo ha arrastrado hasta allí. Los tres siguen las huellas del monstruo hasta una caverna en la que encuentran a este junto con Cindy. Pero la situación no es la que esperaban. El hyeet no se llevó a Cindy para comérsela, como suponían, sino para tratar de comunicarse con ella. No es capaz de hablar ni entender el inglés que hablan los chavales; pero logran comunicarse con él mezclando gesticulación y una comprensión instintiva que, al parecer, tiene su origen en algún tipo de capacidad telepática menor de la criatura.

Este les transmite, y también recibe de ellos, sensaciones e ideas muy vagas; pero, mediante estas, logran entenderse. Al parecer, hace mucho tiempo toda su raza desapareció; se marchó hacia otro lugar y él se quedó atrás. No llegan a explicar el porqué. Puede que los otros lo rechazaran. Que hubiera enfermado cuando todos se fueron o que se encontrara en alguna gruta lejana al resto del grupo cuando estos partieron. El caso es que se marcharon y él quedó allí, solo.

Se marcharon a través de la puerta grabada en la roca que los chicos vieron en la cámara de magna, que él no sabe abrir. Como Watch ya sabe que la cueva responde hasta cierto punto a los deseos de sus ocupantes, acompañan a la criatura hasta la puerta de piedra y le ordenan abrirse. Esta se abre a un mundo que podría ser perfectamente la Tierra hace millones de años: un mundo de densas junglas vírgenes que son claramente el hábitat que corresponde a los hyeets. Este se despide de ellos y cruza el portal.

La pandilla sigue atrapada en las cuevas, sin embargo, Adam tiene un plan. Ha estado uniendo cabos con lo que le contó Watch sobre la corriente que le arrastró hasta allí. Cuando encuentran un nuevo río subterráneo, Adam dice de esperar junto a él hasta la hora en la que amanece en el exterior. Coincidiendo con la hora de la salida del sol, la corriente de agua se aclara notablemente, lo que significa que la luz del exterior llega hasta ella y que, por tanto, esa corriente desemboca en el mar.

Cierto es que la costa de FantasVille está infestada de tiburones y quizá cosas peores; pero mejor es eso que morir de hambre dando vueltas perdidos en una cueva. Así que todos se zambullen al agua, se dejan arrastrar por la corriente, y efectivamente, esta los lleva al exterior, no muy lejos del faro quemado de la aventura anterior. Y justo a tiempo de ir a La Vaca Congelada cuando abra y tomarse otro helado de vainilla.

No es de las mejores historias de FantasVille pero tampoco de las peores. Se centra más en los hyeets que en la extraña naturaleza de la cueva, que para mí, es más interesante que sus habitantes. Al final, el último de estos seres abandona nuestro mundo (o nuestra época, no llega a quedar muy claro) pero la cueva semi consciente y su portal quedan ahí. Hubiera preferido que se desarrollara más la historia de la cueva, que se nos contara más sobre ella, aun a costa de prescindir del tema de los hyeets.

Puedes ver una reseña sobre otro libro de esta colección pulsando aquí.

The Haunted Cave. 1996. Christopher Pike. FantasVille nº 3. Publicado en 1996 por Ediciones B.  

viernes, 16 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 16) Muerte inminente

 Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡Renovamos la sección de necrológicas! ¡Hemos ordenado las defunciones por orden alfabético para que pueda comprobar con más comodidad si se encuentra entre ellas! ¡Extra! ¡Extra!


Esta historia va de casualidades. La vida está llena de casualidades, así que ¿por qué la muerte habría de ser diferente?

Empezamos con Ted. Ted es un alto y atlético mozarrón rubio y bien parecido que está garabateando algo en su casita del bosque. Es la cara de un hombre que nunca ha visto, y el rostro aparece asustado, rodeado por un extraño círculo emborronado. Todo ha salido de su mano y de su mente, aunque él mismo no sabe qué significa.

Sale a dar una vuelta. Echa a andar unos cuantos kilómetros y termina llegando, por un camino rústico, hasta la casa de un vecino que no sabía que tenía. Al acercarse a la casa oye el ruido de martillazos y, cuando se aproxima más, encuentra al dueño de la misma grabando una lápida con martillo y cincel.

Por curiosidad, Ted se asoma para ver qué está grabando en la lápida y se encuentra, nada más y nada menos, que con su nombre, su fecha de nacimiento y la fecha de hoy como fecha de defunción. Le da una voz al hombre, llamado Alex, pidiéndole explicaciones. Este, que ni siquiera sabía que Ted estaba a su espalda, le dice que no hay ninguna explicación que dar. Él es grabador de lápidas y estaba haciendo aquella como muestra de su trabajo. El nombre que figura en ella es el primero que le vino a la cabeza, al igual que la fecha de nacimiento es una elegida al azar. Si la fecha de defunción es la de hoy, es simplemente porque hoy ha terminado la lápida y estaba poniéndole una fecha a modo de firma.

Ted no está muy convencido, pero termina achacándolo a una sorprendente casualidad. Sabemos que la vida está llena de ellas, ¿no? Ted le enseña a Alex el dibujo que hizo aquella mañana y que llevaba doblado en un bolsillo. Resulta que Alex es la viva imagen de la persona que había dibujado. Alex encuentra el parecido extraordinario y toda la situación muy divertida. Otra casualidad de la vida.

Invita a Ted a comer y le presenta a su mujer, Helen. Entonces nos encontramos con una tercera casualidad bastante extraña: Helen resulta ser la exnovia del instituto de Ted. Aquello hace que la reunión se vuelva menos alegre para Alex y este comienza a arrepentirse de haber invitado a Ted a su casa. La atención de Helen está totalmente puesta en Ted. Incluso hacen entre ambos bromas internas de carácter sexual, lo cual, teniendo a Alex delante, supone una enorme falta de respeto por parte de ella hacia su marido y también por parte de Ted hacia su anfitrión.

Las bromas y comentarios siguen en ese tono hasta que Alex se harta de escucharlos y se levanta para marcharse a su taller, con la intención de quedarse allí hasta que Ted se vaya y, con suerte, no volver a verlo nunca más. Sin embargo, cuando regresa del taller, encuentra a Helen y a Ted besándose apasionadamente. Alex se lanza entonces sobre Ted con el mismo martillo que utiliza para cincelar las lápidas, que aún lleva en la mano, y lo mata a golpes. Es detenido y juzgado por ello, y se le condena a la horca.

La última viñeta nos muestra que la lápida utilizada para enterrar a Ted es la misma que Alex estaba grabando cuando este llegó a su casa. Después de todo, ya tiene su nombre, su fecha de nacimiento y su fecha de defunción escritas, y sería una lástima desperdiciarla. Vemos también que el viento ha arrastrado algo junto a ella. Es el dibujo que Ted hizo aquella mañana, en el que se ve el rostro de Alex rodeado por aquel extraño círculo emborronado, que ahora entendemos que representa el lazo de la horca que ha acabado ciñéndose alrededor de su cuello.

La idea central de esta me gusta mucho. También el que la historia no necesite elementos sobrenaturales explícitos y todo pueda achacarse a una serie de casualidades excepcionales pero posible. Cosas más raras han pasado. ¿Fueron todo casualidades? ¿Fue el destino? Es uno de esos casos en los que el lector decide. 

Puedes ver otra de las Historias de la Cripta pulsando aquí.

Impending doom! 1950. Guion y dibujo de Johnny Craig. Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.