MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!
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jueves, 28 de diciembre de 2023

EL INDALO

 EL GRAN BAZAR

Presentado por… Luctus.

Bienvenidos, amigos coleccionistas.

Hoy quería mostraros esta curiosa figurita, reproducción de una pieza arqueológica perteneciente al Neolítico tardío (también conocido como la Edad del Cobre) encontrada en 1868 en la provincia de Almería, España. 

Aunque no hay consenso al respecto, se cree que representa un hombre sosteniendo un arco con el que apunta al cielo. También se ha especulado que podría ser un escudo con el que se cubre la cabeza, o un individuo envuelto en algún tipo de halo mágico o divino. En cualquier caso es un poderoso símbolo de protección que ha perdurado a través de los siglos, ya que se ha encontrado grabado en piedras a modo de runa y pintado en los muros de cavernas por toda la región. A día de hoy sigue siendo un símbolo muy representativo y querido de Almería. 

Y como fue en Almería donde se filmó la mayor parte de la película Conan el bárbaro, de 1982, uno de los maquilladores que debía pintar símbolo mágicos en el rostro y las manos de Arnold Schwarzenegger incorporó El Indalo a ellas. En la escena en la que Conan es devuelto a la vida por el ritual de Akiro, El Indalo aparece varias veces en color rojo, resaltando su importancia sobre el resto de runas pintadas en negro.




En la primera de las imágenes podemos ver que Akiro ha rodeado también en rojo una de las heridas de Conan, como queriendo indicar a las fuerzas invocadas aquello que deben curar.

Si tenéis oportunidad de visitar Almería, aseguraos de conseguir vuestro Indalo. ¡Devolvió la vida a nuestro bárbaro favorito, después de todo!

jueves, 7 de diciembre de 2023

CONAN. El jardín del miedo.

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, bárbaros lectores.

Esta aventura está basada en el relato del mismo título de Robert E. Howard, publicado por primera vez en 1934. 

Tras abandonar (lo más rápido posible) la ciudad de Antilleros, Conan y Jenna vagan en busca de refugio por las cordilleras de Corinthia cuando son atacados por un grupo de salvajes. Afortunadamente Conan perdió su espada en la aventura anterior y no ha tenido ocasión de conseguir otra, por lo que no llega a matar a ninguno de sus asaltantes. 

Mientras está forcejeando con ellos aparece su líder y les ordena dejar en paz a los desconocidos. Conan y los salvajes no hablan ninguna lengua común, por lo que no llegan a entenderse tanto como para que sepamos el porqué de éste ataque, pero a todas luces se ha tratado de un malentendido. 

Los salvajes se muestran amistosos e invitan a Conan y Jenna a su poblado. Les ofrecen comida y bebida y al día siguiente, cuando se disponen a seguir su camino les hacen algunos regalos; una cuerda, pedernal para hacer fuego y un cuchillo. Son cosas sencillas, pero Conan, careciendo en ese momento de cualquier equipo, las toma con un enorme agradecimiento. Entonces pica sobre ellos una criatura alada, a tal velocidad que Conan a duras penas llega a ver un borrón moviéndose en el aire, y se lleva a Jenna, perdiéndose rápidamente en la distancia. 

Los salvajes reaccionan con una triste apatía, como si ya la dieran por muerta y no valiera la pena tratar de rescatarla, evidenciando que es algo que sucede con cierta frecuencia y ya se han acostumbrado a ello. 

Conan en cambio parte inmediatamente en busca de Jenna. Por el camino va encontrándose con animales hasta ese momento desconocidos para él, como cocodrilos y mamuts, quedando admirado del tamaño de estos últimos. Finalmente llega hasta un valle en el que se alza una torre cilíndrica y metálica de color verde brillante. La torre está rodeada de un denso campo de extrañas flores blancas de gruesos tallos. En la cima de la torre se deja ver una criatura con aspecto humano pero dotada de un gran par de alas. 

La criatura arroja a las flores a uno de los salvajes que ya debía tener preso de una ocasión anterior. Inmediatamente estas le succionan la sangre hasta matarlo, cambiando su color de blanco a rojo. El campo de flores es tan extenso y denso que Conan no ve posible abrirse paso a través de él hasta la torre sin sufrir el mismo destino que el salvaje.    

Lo que hace, es retroceder hasta donde pastaban los mamuts y emplea el pedernal para encender un fuego que los hace huir en desbandada en dirección a la torre. Los mamuts, con sus enormes patas, aplastan las flores vampíricas sin que estas a su vez puedan dañar a los animales debido a su denso pelaje. ¡Una estrategia digna de una aventura conversacional!

Con el camino despejado, Conan logra acceder a la torre y se enfrenta al ser alado, que demuestra ser extraordinariamente fuerte a pesar de su frágil aspecto. 

Tras una dura batalla acaba con él y abandona la torre junto con Jenna, prosiguiendo su camino. Pero antes tenemos unas cuantas viñetas en las que podemos observar algunos detalles del interior de la torre, como algo que parecen estilizadas pantallas de ordenador, y un mural en el que se muestra al ser alado retorciéndose de dolor, con el cabello en llamas y un par de pequeños cuernos brotándole de la frente. 

Esto nos deja, como de costumbre, con algunas preguntas ¿Era la torre el remanente de una antiquísima, avanzada y casi extinta civilización terrestre? ¿Quizá alguna clase de nave espacial, como sugiere el hecho de que la torre sea metálica y tenga algo que parecen pantallas de ordenador? Si el ser alado era un alienígena que se había exiliado voluntariamente en la Tierra (o por alguna avería se había visto obligado a posarse en ella y no podía abandonarla) esto explicaría las flores. Serían plantas de su mundo que la nave transportaba y que de forma expresa o accidental habían arraigado en torno a esta. 

El mural que muestra al ser alado, con cuernos y el cabello en llamas, parece también una alusión clara al ángel caído de la mitología cristiana. Y su torre cilíndrica verde en medio de un jardín que Conan y Jenna abandonan al final, podría ser una alusión al Árbol del Bien y del Mal que según esta misma creencia se alzaba en el centro del Paraíso. Es todo muy extraño, a mí no me queda nada claro que se pretendía representar con esto y a Conan no le importa en absoluto. Ha recuperado a Jenna, su estómago ruje de hambre, y tiene asuntos más importantes que atender.  

Puedes ver la reseña de una aventura posterior a esta pulsando aquí.

The Garden of Fear. 1971. Roy Thomas (guion) Barry Smith (dibujo). Conan the barbarian Tomo 1, nº 9. Publicado en 2018 por Editorial Planeta S.A.

viernes, 1 de septiembre de 2023

LO QUE ACECHA EN EL INTERIOR

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, bárbaros lectores.

Continuamos acompañando a nuestro bárbaro preferido en su deambular por el Viejo Mundo. En esta ocasión está recorriendo a pie la Calzada de los Reyes, en dirección a Nemedia, donde tendrá su primer encuentro con el que se convertirá con el paso del tiempo en uno de sus mayores enemigos.

Ya cerca de la ciudad, Conan se topa con un inequívoco signo de civilización: un accidente de tráfico. Un carruaje yace volcado en la calzada junto a sus ocupantes: un auriga tendido e inmóvil y una vociferante joven noble. Conan pone en fuga a un grupo de lobos que rondan a los accidentados y comprueba que desgraciadamente el auriga a muerto al volcar el carro. 

Desgraciadamente también, la joven ha sobrevivido. Se trata de la dama Aztrias, una niña mimada y estúpida cuyo único agradecimiento hacia Conan por haberle salvado la vida es concederle el supuesto honor de servirla. Conan acepta tomar ese papel porque quiere entrar en Nemedia, y hacerlo como sirviente de una noble local siempre levantará menos sospechas que hacerlo como un bárbaro errante. 

Una vez dentro de los muros de Nemedia, la dama Aztrias le revela a Conan que está arruinada por una serie de deudas de juego. Quiere que Conan robe para ella alguna pieza valiosa del Salón de las Reliquias de Kallian. Este edificio es un museo privado donde se guardan tesoros y obras de arte. Recientemente unos porteadores estigios trajeron un arca de oro, pidiendo permiso para dejarla una noche a resguardo en el museo, en espera que otro grupo de porteadores de relevo acuda a la mañana siguiente para recogerla de allí y continuar su camino con ella. Kallian, el codicioso dueño del museo acepta encantado, con la intención de echar un vistazo al sin duda fabuloso contenido del arca durante la noche. 

Siguiendo las instrucciones de la dama Aztrias, Conan se cuela en el museo cuando este cierra sus puertas. Encuentra el arca ya abierta y vacía, y a sus pies el cadáver de Kallian. Un guardia sorprende a Conan y lo mantiene a raya apuntándole con una ballesta mientras hace sonar una campana de alarma. 

No tarda en presentarse Demetrio, el capitán de la guardia de la ciudad acompañado de varios hombres armados. El dueño del museo ha muerto y se ha encontrado cerca de él a un bárbaro extranjero armado. El caso parece claro, pero Demetrio demuestra ser un individuo justo e inteligente que no da nada por sentado e inicia una investigación in situ.

Para cubrirse las espaldas, la dama Aztrias se presenta “casualmente” en el museo y se muestra sorprendida por lo ocurrido, acusando al propio Conan de tener una disputa personal con Kallian. Pero esto es Conan el bárbaro, no CSI, así que el caso se resuelve no con palabras, sino mediante la fuerza bruta. 

El contenido del arca se manifiesta ente los presentes. Es una bestia ancestral con forma de inmensa serpiente con rostro humano cubierto por una máscara de oro y unos seseantes cabellos de medusa. La criatura se lanza a matarlos a todos, y cuando Conan logra acabar con ella, es el único que queda en pie en el museo. También Demetrio ha sobrevivido, pero yace inconsciente y con las costillas rotas. 

Conan nota un extraño brillo procedente del interior del arca, y al asomarse a ella ve un rostro demoníaco en el fondo de la misma. Un rostro que a su vez lo mira a él. Se trata de Thoth-Amón, el más poderoso de los temibles brujos estigios, que parece culpar a Conan de haber frustrado sus planes, fueran estos los que fueran. Esta es una de las pocas ocasiones en las que Conan se acobarda y huye. Roba un carruaje y escapa a todo correr de la ciudad, amedrentado por la mera presencia del brujo.   

Puedes ver la reseña de una aventura posterior pulsando aquí.

In the Coils of the Man-Serpent. 1971. Roy Thomas (guion) Barry Smith (dibujo). Conan the barbarian Tomo 1, nº 7. Publicado en 2018 por Editorial Planeta S.A.

sábado, 6 de mayo de 2023

ALAS DIABÓLICAS SOBRE SHADIZAR

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, bárbaros lectores.

En esta aventura, basada en otro de los relatos originales de Howard, Conan llega a Shadizar. La ciudad zamorana es pródiga en ladrones y prostitutas, y Conan tiene la intención de robarles a los primeros y con el oro que obtenga contratar los servicios de las segundas. Un perfecto ejemplo de economía circular, en el que la riqueza que obtiene de la ciudad se reinvierte en la propia ciudad😅

En el primer lupanar al que entra una jovencita se lo camela y lo convence para que un herrero local le moldee  un corazón de oro. Conan le sigue el juego a la joven, llamada Jenna, porque esta logra intrigarlo con sus evasivas respuestas, no dejándole claro para que quiere tal objeto o por qué de esa forma concreta. 

A Conan nada de esto le importa demasiado porque Jenna está dispuesta a agradecerle el favor a la vieja usanza. A tal fin se lo lleva a un apartado rincón a las afueras de la ciudad. Pendiente de otros asuntos, Conan no se da cuenta que un grupo de hombres con túnicas rojas se les aproximan. Uno de ellos le golpea en la cabeza dejándolo inconsciente, y se llevan a Jenna. Cuando Conan despierta descubre que sigue teniendo encima el corazón de oro, por lo que no se trata de ladrones comunes. 

Busca ayuda en el herrero al que le encargó el corazón, y que Jenna afirmaba que era su tío. Este niega serlo en realidad, pero encamina a Conan hasta un alto minarete que parece por completo cubierto de oro. La cúpula del minarete está extrañamente ahuecada, como si faltase una parte de ella. Es el templo de los adoradores del Dios de la Noche, una secta local que cada mes sacrifica a una mujer de la ciudad a su desconocido dios. Los pobladores de Shadizar prefieren dejarles hacer esto a plantarles cara, pero el conformismo no está entre las características de Conan. 

Aunque solo conoce a Jenna desde hace unas horas, se infiltra en la torre con intención de rescatarla, disfrazado con una túnica roja que arrebata a uno de los guardias. Cruza una sala en la que esqueléticos e idiotizados fumadores de loto se alinean en las paredes, y finalmente llega sin incidentes hasta lo alto del minarete, a la cúpula ahuecada. Allí se está celebrando un ritual en el que a Jenna se le ha concedido el poco envidiable papel de sacrificio humano. 

Los sectarios invocan a su misterioso dios haciendo sonar una campana y cubriendo con una tapa el brasero de plantador que iluminaba la sala. Es plena noche, por lo que todo queda a oscuras. Un fuerte aleteo evidencia que algún tipo de gran criatura ha entrado en la cúpula del minarete. Es el Dios de la Noche, que solo se manifiesta en la completa oscuridad para tomar el sacrificio que se le ofrece. 

Conan empieza a repartir mamporros a ciegas y con uno de ellos quita la tapa que cubre el brasero, devolviendo la luz a la estancia. Todos pueden ver entonces que el Dios de la Noche, al que el culto lleva décadas o quizá siglos adorando no es más que un murciélago gigante. Un monstruoso y probablemente viejo animal (pero animal al fin de al cabo) que acude regularmente atraído por el sonido de la campana como cualquier otro animal amaestrado acudiría a la voz del amo que le llama para darle de comer.  

Empleando el brasero de plantador como una enorme y pesada maza llameante, Conan se enfrenta al murciélago mientras los adoradores del “dios”, ahora que lo han visto, escapan de este en desbandada. La criatura, alterada la que ha sido su rutina por décadas, huye de la cúpula llevando a Jenna en una de sus garras, y al bárbaro y la suma sacerdotisa agarrados a su pelaje, forcejeando entre ellos. La suma sacerdotisa es la única del culto que sigue pensando que el murciélago es un dios. 

Durante su pelea en el aire, el murciélago cae a tierra y se mata al chocar con unas palmeras. Conan queda malherido y aturdido, y cuando la suma sacerdotisa se dispone a apuñalarlo, es Jenna quien a su vez le abre la cabeza a esta con el brasero. Acomoda a Conan entre unas hojas de palmera y parece que se dispone a cuidar de él durante el resto de la noche mientras se repone, pero al despertar, Conan está solo, y Jenna, como buena hija de Shalizar, le ha robado el corazón...  pero no el suyo de forma figurada, sino el de oro mazizo. Cansado ya de Jenna, de Shalizar, y de toda Zamora, Conan se aleja prometiendo no volver hasta que sea tan enormemente rico que no le importe que le roben una parte de sus bienes. 

Al final nos quedamos sin saber para qué quería Jenna el corazón de oro. De ser únicamente por su valor económico se habría llevado así mismo la bolsa de monedas de oro de Conan. Tampoco se nos explica el proceso por el cual el murciélago gigante, quizá uno de los monstruos prehistóricos casi inmortales de la era hyborea, había llegado a ser considerado un dios por un grupo de humanos que había formado un culto en torno a su alimentación. Son cosas de las que el propio Conan no llega a enterarse, y por tanto tampoco se nos hace a nosotros participes de ellas. 

Puedes ver la reseña de una aventura posterior pulsando aquí.

Devil Wings Over Shadizar! 1971. Roy Thomas (guion) Barry Smith (dibujo). Conan the barbarian Tomo 1, nº 6. Publicado en 2018 por Editorial Planeta S.A.

lunes, 27 de marzo de 2023

LA HIJA DE ZUKALA

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, bárbaros lectores.

Esta es la quinta aventura de Conan el bárbaro, basada en esta ocasión no en un relato sino en un poema de Robert E. Howard, titulado La hora de Zukala

Conan sigue en Zamora, quizá reacio a marcharse de esa provincia sin haber sacado algún beneficio de su paso por ella, tras su improductivo asalto a la Torre del Elefante. Mientras deambula por el mercado de otra de las poblaciones zamoranas, contempla como el atardecer da paso a la noche de forma brusca, lo cual pone en desbandada a todos los presentes. 

Conan retiene a un comerciante lo suficiente para que este le explique lo que está ocurriendo. Al parecer, un poderoso brujo llamado Zukala se ha enseñoreado del pueblo y exige a sus habitantes un tributo anual en oro a cambio de no castigarlos. 

Una tigresa de fuerza desproporcionada aparece de pronto, partiendo en pedazos un carro de madera de un solo zarpazo. Es Zephra, la hija de Zukala, a la que este ha enviado a cobrar el tributo y tiene el poder de cambiar entre sus formas humana y felina a voluntad. La tigresa se abalanza sobre una mujer y su hijo que no han logrado huir a tiempo, y Conan salta en su defensa. La tigresa derrota al bárbaro con su mero peso, pero cuando se dispone a matarlo parece fijarse en su rostro y abandona el lugar repentinamente.

Al darse cuenta que hay entre ellos alguien con valor suficiente para enfrentarse a Zukala, los aldeanos hacen a Conan una propuesta: si mata a Zukala, le entregarán a él una cantidad de oro equivalente a la que el brujo les exige como tributo anual. 

Conan acepta y se interna en la guarida de Zukala, donde contempla absorto como este invoca a un gigantesco demonio. Conan es todavía joven en está etapa, y aún se deja impresionar por estas cosas. El demonio es enviado por Zukala al pueblo, a reclamar el tributo que su hija no fue capaz de traerle. Mientras esto ocurre, Zephra (en su forma humana) aparece tras Conan y se lo lleva aparte. Le revela tener otro poder, el de ver su propio futuro. Y en su futuro se ha visto a si misma perdidamente enamorada de Conan, a ambos viviendo juntos durante largo tiempo, y a Conan sosteniendo un hacha ensangrentada junto a su cadáver. Zephra sabe por tanto que Conan la amará pero también que la matará si ella no hace nada por evitar ese futuro. Y decide no hacerlo, puesto que ya está enamorada de Conan. En realidad acaba de encontrarse con él, pero debido a sus visiones hace mucho tiempo que "lo conoce" y que contempla como será esa relación entre ambos. Aunque vaya a terminar con su muerte a manos de Conan, no hace nada por el evitar ese destino, por todo lo que habrá de vivir con él antes de llegar a ese punto.

Zukala aparece entonces ante ellos y ataca a Conan lanzándole rayos de fuego. El brujo oculta su cabeza bajo un extraño casco de metal y energía que es la fuente de sus poderes, y que Conan logra averiar con un golpe de su espada. Cuando se dispone a acabar con el brujo, el demonio que este había invocado regresa, llevando en sus garras unas bolsas con el oro del tributo. Zukala le ordena al demonio matar a Conan, pero Zephra, que ha adoptado su forma de tigresa, se lanza contra este. Esto da inicio a un confuso combate en el que el propio Zukala termina por desinvocar al demonio cuando éste deja malherida a su hija. A continuación recoge a Zephra del suelo y desaparece con ella, no sin antes lanzar a Conan una última amenaza. 

Conan se queda solo en la guarida del brujo. Se fija en que el demonio, a su llegada, dejó caer las bolsas de oro arrebatadas a los aldeanos. Las recoge y se las lleva, considerando que al menos en parte ha complido con el trabajo que estos le encomendaron. Después de todo Shadizar, la capital del vicio, no queda lejos. Y en una ciudad como esa, el joven bárbaro sabrá dar buena cuenta del botín     

En este punto las historias de Conan el bárbaro se alejan de los elementos de tecnología anacrónica o ciencia ficción tan presentes en números anteriores, como el “ordenador” cristalino de La llegada de Conan, la ciudad subterránea con iluminación eléctrica de La guarida de los hombres bestia, el alienígena de La Torre del Elefante, o el propio casco que emplea Zukala, de estilo futurista y que emite crepitantes arcos de energía. Casi al final de la aventura Zukala comenta de pasada que él y su hija son todo lo que queda de una antigua raza. El casco que emplea podría tratarse, por tanto, de algún resto de alta tecnología remanente de una avanzada era anterior a la de Conan. 

En los siguientes números entraremos en una etapa menos ambigua, donde lo que se nos describe como magia se nos presenta realmente como magia, y que sinceramente creo que casa mucho mejor con el personaje.  

Puedes ver la reseña de una aventura posterior pulsando aquí.

Zukala's Daughter. 1970. Roy Thomas (guion) Barry Smith (dibujo). Conan the barbarian Tomo 1, nº 5. Publicado en 2018 por Editorial Planeta S.A.

miércoles, 22 de febrero de 2023

LA TORRE DEL ELEFANTE

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, bárbaros lectores.

Cuarta aventura de Conan el bárbaro, basada en uno de los relatos de Robert E. Howard más famosos y mas veces adaptado a otros medios. Incide de nuevo en el tema de los alienígenas, presentándonos una peculiar raza de seres antropomorfos de piel verde y testas elefantinas, llegados desde otro planeta. 

Conan se encuentra en Zamora, también conocida como La ciudad de los ladrones. Ha estado recopilando rumores sobre la famosa Torre del Elefante que se alza en medio de la ciudad. Es un estilizada torre blanca, completamente recubierta de joyas, que emite una brillante luz irisada. Que exista tal acumulación de riqueza en la misma ciudad de los ladrones y ninguno de ellos se atreva a tratar de apoderarse de ella es algo que fascina y desconcierta al aún joven bárbaro. 

La torre es el hogar de Yara, un poderoso mago al que los zamoranos temen. La magia es también lo único que asusta a Conan, pero está dispuesto a intentarlo. Por la gente de la ciudad ha averiguado que la torre está vigilada por un solo guerrero además de “otras cosas”. Conan todavía es totalmente impulsivo y atolondrado. No hace planes a largo plazo. Un solo guardia no le preocupa, y de las otras cosas se ocupará cuando aparezcan, si lo hacen.

Se cuela en los jardines que rodean la torre, encontrándose al guardia ya muerto. Taurus, otro ladrón, ha elegido precisamente esa misma noche para entrar a robar a la torre. Conan y Taurus deciden trabajar juntos para conseguir El Corazón del Elefante, la mas valiosa de las joyas de Yara.    

Las "otras cosas" que protegen la torre resultan ser unos leones extrañamente silenciosos que vigilan el jardín y una gigantesca araña que guarda el interior de la torre. Esta araña acaba con Taurus, pero Conan logra librarse de ella aplastándole la cabeza con un pesado cofre de joyas. 

De hecho, todo está lleno de joyas. Las hay tiradas por el suelo, como si Yara no les diera mucho valor. Es una auténtica fortuna lo que hay a los pies de Conan. Este podría coger unos puñados simplemente agachándose y luego salir corriendo de la torre y sería rico durante una buena temporada, pero ya está intrigado por el Corazón del Elefante. ¿Cuan valioso puede ser, si se guarda en una torre cuyos muros exteriores ya están de por sí cuajados de pedrería? El joven bárbaro se interna más en la torre, y llega hasta una sala en la que una extraña criatura aguarda entre sedas y perfume de incienso… pero encadenada. 

La criatura es un humanoide de piel verde con una desproporcionada cabeza de elefante. Parece estar ciega, y al principio confunde a Conan con Yara. Al darse cuenta que no es él, le cuenta la historia de como llegó hasta la Tierra, junto con varios más de su raza, hace cientos de miles de años. Algo en la atmósfera enfermó y destruyó sus alas, con las que volaban entre planetas. Eso los dejó varados en la Tierra. Uno tras otro fueron muriendo hasta que solo él quedó. Yara es únicamente un brujo insignificante que trescientos años atrás lo engañó y esclavizó, y mediante torturas ha estado sonsacándole sus secretos y poderes. 

La criatura, llamada Yag-Kosha, implora a Conan que lo mate, y que luego lleve una esfera de cristal que hay junto a él a Yara, y le haga tocarla. Conan, compadecido de la criatura, le atraviesa el pecho con su espada, y luego toma la esfera. 

Encuentra a Yara en otra sala, sumido en el sopor narcótico del loto. Le despierta y entrega la esfera, que es el famoso Corazón del Elefante. Al tocarla, Yara es absorbido por la esfera. Mirando en su interior, Conan ve como esta parece haber trasladado a Yara a otro universo, en el que también está el alma de Yag-Kosha. Este ha recuperado sus alas, sus ojos y su poder, y persigue al ahora indefenso Yara para atormentarle como él mismo fue atormentado por Yara durante los tres últimos siglos.

Conan abandona rápidamente la torre y sus extraños prodigios, y poco después esta se derrumba, reduciéndose a polvo junto con todas las joyas que la recubrían. El bárbaro se aleja sin haber podido conservar ni una pequeña gema, pero sintiendo que ha hecho lo correcto.  

Conan nació y pasó su adolescencia en una cultura bárbara, sin acceso a conocimientos más allá de lo práctico, de lo que pudiera necesitar para sobrevivir en su día a día. A pesar de ello, se nos presentaba en las novelas como alguien con una mente muy abierta y desarrollada, al que ya nada parece sorprender. Sin duda toda la experiencia que acumuló con sus frecuentes encuentros con alienígenas, criaturas de otros planos y tecnología avanzada expandieron su entendimiento y su cosmovisión de las cosas mucho más allá de lo normal en la gente de su época. Es curioso que la magia siempre siguió provocándole una repulsa instintiva, mientras que el saber que estaba ante seres de otros mundos le resultaba más natural e incluso le hacía sentirse, como en el caso de Yag-Kosha, más humilde.

Puedes ver la reseña de una aventura posterior pulsando aquí.

The Tower of the Elephant. 1970. Roy Thomas (guion) Barry Smith (dibujo). Conan the barbarian Tomo 1, nº 4. Publicado en 2018 por Editorial Planeta S.A.

sábado, 21 de enero de 2023

EL OCASO DEL SOMBRIO DIOS GRIS

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, bárbaros lectores.

La tercera aventura de Conan el bárbaro es una adaptación de El crepúsculo del Dios Gris, de Robert E. Howard. Conan prosigue su camino hacia su Cimeria natal. Ya ha dejado atrás las gélidas tierras de Asgard y se encuentra en Hiperbórea. En la primera viñeta lo vemos desarmado y con las muñecas encadenadas, pues acaba de escapar de un grupo de hiperbóreos que lo habían capturado para venderlo como esclavo. 

Mientras avanza con precaución en plena noche se encuentra con un viejo guerrero de cabellos blancos, que blande una espada larga mellada y desgastada pero que emite un extraño fulgor. El guerrero cano llama a Conan por su nombre, aunque éste no lo conoce de nada, y le habla de forma enigmática de batallas que están por venir, y de la caída de reyes y caudillos. Alza su arma a los cielos y Conan ve aparecer en la negra noche a las valkirias, fantasmales mujeres rubias montadas en caballos alados, que vienen en busca de los muertos de una batalla inminente. 

Aturdido por las visiones sobrenaturales, Conan huye y no se detiene hasta que el sol sale y la luz sustituye a las tinieblas. Entonces se encuentra con un jinete que le recoge y lo lleva a su campamento. Es Dunlang, capitán de un ejército brythunio que va a enfrentarse con los hiperbóreos. Como Conan quiere matar unos cuantos hiperbóreos para resarcirse de su intento de esclavizarlo, se une a Dunlang y sus hombres. 

Una joven adivina enamorada de Dunlang le ofrece a este una cota de malla mágica para protegerle, pero le advierte también que en sus visiones, él yace muerto tras la batalla. Le ruega que huya con ella a los bosques, pero Dunlang no puede desentenderse de sus obligaciones. 

Entre tanto, Malachi, otro de los capitanes brythunios, ha pactado con los hiperbóreos para traicionar a su señor. Está al mando de un destacamento de caballería que debe intervenir en el punto álgido de la batalla para atacar a los hiperbóreos por el flanco, pero ha acordado con estos no hacerlo. Sus intenciones van más allá de traicionar a su rey, puesto que también ha planeado matar tras la batalla al rey hiperbóreo cuando este confíe en él para ocupar su puesto. Todo esto ha sido orquestado por la propia esposa del rey hiperbóreo, que ha seducido a Malachi y planea controlarlo como un títere cuando sustituya a su marido en el trono. 

Al amanecer la batalla comienza y los hombres se matan entre ellos sin piedad. Conan advierte que Malachi no carga contra el enemigo llegado el momento, y comprende que ha traicionado a los suyos. La pasividad de Malachi hace que la batalla se decante en contra de Dunlang. Cuando este muere, un enfurecido Conan se abre paso hasta la colina desde la que Malachi aguarda al fin del combate. Por el camino recoge una espada larga mellada que encuentra clavada en el suelo, muy similar a la que vimos en manos del guerrero de cabellos blancos. Mientras Conan ajusta las cuentas con el traidor de Malachi, el rey de los hiperbóreos se enfrenta al rey de los brythunios y se matan mutuamente. 

La batalla finaliza con una matanza general, sin un vencedor claro. Entonces las fantasmales valkirias descienden del cielo en busca de las almas de los mejores guerreros, y Conan, uno de los pocos hombres que quedan en pie, ve a estas alejarse con su macabra cosecha. También el hombre de cabellos blancos está allí, pero como un silencioso y traslúcido titán que se aleja lentamente. Conan reflexiona entonces sobre lo ocurrido. El hombre de cabellos blancos es el dios de la guerra, y su encuentro con Conan no tenía más motivo que retrasarle lo justo para propiciar su encuentro con Dunlang, que de otro modo no se habría dado. La intervención de Conan, así como la de Malachi, han alargado una batalla que de otro modo habría terminado demasiado pronto con una victoria decisiva para uno de los bandos. 

Al dios de la guerra no le importa quien le rece o quien venza, lo único que quiere es que las batallas sean lo mas largas y sangrientas posibles. Conan, Malachi, la esposa del rey hiperbóreo y quien sabe cuantos más han sido manipulados ese día para alargar la batalla hasta que la mayoría de guerreros han muerto. Recordando las palabras del hombre de cabellos canos, Conan contempla al dios de la guerra alejarse, pensando que quizá también a los dioses les llegará la hora de desaparecer.

Puedes ver la reseña de una aventura posterior pulsando aquí.

The Grim Grey God. 1970. Roy Thomas (guion) Barry Smith (dibujo). Conan the barbarian Tomo 1, nº 3. Publicado en 2018 por Editorial Planeta S.A.

lunes, 9 de enero de 2023

LA MADRIGUERA DE LOS HOMBRES BESTIA

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, bárbaros lectores.

La segunda historia de Conan el bárbaro comienza en el reino de Asgard (o Aesgaard, según la nueva traducción). Es pleno verano, pero en Asgard eso solo significa que las nevadas son algo menos frecuentes que en el resto del año. El joven cimerio acaba de matar a un extraño humanoide que le ha atacado sin motivo. El humanoide tiene aspecto de gorila, pero está mucho más proporcionado de lo normal en estos animales, y además usa ropas y abalorios. 

Poco después de reemprender su camino se encuentra con una joven livianamente vestida, que al ver a Conan echa a correr despavorida. Suponiendo que el ir tan ligera de ropa en un paraje nevado es un indicativo de que vive muy cerca de allí, Conan la sigue, animado por la posibilidad de pasar unas cuantas horas a resguardo entre cuatro paredes. 

La jovencita, sin embargo, no es más que el cebo de una trampa. Su cometido es precisamente dejarse ver por los ocasionales viajeros, salir huyendo para que la sigan, y guiar al viajero hasta una emboscada. Un par de hombres bestia noquean a Conan y se lo llevan a una ciudad subterránea a la que llaman Siempreluz, eternamente iluminada por una misteriosa energía que emana de grades focos integrados en los propios edificios. 

Esto parece otra referencia a antigua tecnología, puesto que varios de los edificios tienen un aspecto metálico y los focos de luz eterna sugieren electricidad o algún tipo de energía similar. Algo más adelante se nos dice también que los hombres bestia no construyeron la ciudad, tan solo la encontraron abandonada y la ocuparon. 

Conan es arrojado a una celda junto con otros humanos. Uno de ellos, Kiord, se presenta como el líder de los esclavos. Él y la mayoría de los humanos de Siempreluz han nacido ya esclavos en la ciudad subterránea y nunca han salido al exterior. Le cuenta una historia que se han ido transmitiendo unos a otros. Ellos son los descendientes de una tribu humana que fue subyugada por los hombres bestia. Estos eran en principio más primitivos que los humanos, pero no eran animales irracionales. Derrotaron a un grupo de guerreros y los mantuvieron vivos para que les fabricaran o les enseñaran a fabricar espadas. 

Con estas armas de las que antes carecían y con su superior fuerza, atacaron directamente el poblado humano llevándose a las mujeres para que criaran nuevos esclavos con los hombres que ya tenían prisioneros. Sus actuales descendientes han nacido esclavos durante varias generaciones y están totalmente supeditados a sus amos. Aunque son corpulentos y musculosos por una vida de trabajo duro, no hacen el más mínimo intento de rebelarse contra los hombres bestia, viendo su situación como algo inevitable. Kiord incluso entrega a Conan un cuchillo que él mismo ha tallado en piedra, a modo de cortesía, por si prefiere suicidarse antes que terminar sus días como esclavo. Conan se guarda el cuchillo, pero no precisamente para acabar con su vida. 

Los hombres bestia consideran que Conan no será fácil de doblegar y lo llevan a un coliseo para darle muerte a la vista de todos. También el resto de esclavos están presentes, encerrados en jaulas de madera para que vean morir al bárbaro. Repartidas por la arena hay grandes máquinas de asedio a modo de exhibición, puesto que el rey de los hombres bestia está preparando un ejército para ir a invadir más asentamientos humanos y expandir sus dominios por el mundo exterior. 

El rey de los hombres bestia, junto al cual Moira (la chica que hizo de cebo para capturar a Conan) permanece mansamente sentada como una mascota, ordena la muerte del prisionero. Unas grandes puertas se abren y un enorme león se lanza contra él. Conan, al que no se ha entregado ningún arma, logra acabar con el león gracias al cuchillo de piedra que le dio Kiord y que ha mantenido oculto hasta ese momento. A continuación salen a la arena cuatro guerreros bestia totalmente armados y acorazados, y logran inmovilizarle. El rey ordena entonces que sea torturado hasta que él mismo pida morir.

Esto hace reaccionar al fin a Kiord y los esclavos, que inician una revuelta. Una de las máquinas de guerra, un ariete rodante, es empujado contra el palco ocupado por el rey bestia. El palco se derrumba, matando al rey, su cohorte y a Moira. Sin sus lideres para dirigirlos, los hombres bestia se desorganizan rápidamente, y los esclavos toman la ciudad. Al civilizarse, los hombres bestia se han vuelto progresivamente menos violentos de lo que eran antes, de modo que solo los que han sido entrenados como guerreros saben luchar, mientras que el resto huyen en desbandada.  

Antes de marcharse del lugar, Conan busca entre los escombros la corona del rey bestia y la coloca en la cabeza inerte de Kiord, que ha muerto durante los combates.

No se nos explica el origen de la ciudad Siempreluz, pero el que lleve como mínimo un par de siglos perpetuamente iluminada por luces eléctricas sugiere un generador atómico o una fuente de energía equivalente.

Puedes ver la reseña de una aventura posterior pulsando aquí.

Lair of the beast-men! 1970. Roy Thomas (guion) Barry Smith (dibujo). Conan the barbarian Tomo 1, nº 2. Publicado en 2018 por Editorial Planeta S.A.