MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!
Mostrando entradas con la etiqueta cromos y pegatinas.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cromos y pegatinas.... Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de octubre de 2025

TARJETAS COLECCIONABLES DE ITALIAN BRAINROT

  ALMACÉN DE MUNDOS COMPRIMIDOS

                                           Presentado por… Wormy & Leechy.
 

¡Saludos, vertebrados!

"Brainrot" viene a significar algo así como “podredumbre mental”. Es un término que hace referencia al exceso de contenido trivial y vacío, carente de desafíos, especialmente aquel que se encuentra en televisión, internet y redes sociales por ser el de más fácil acceso. Brainrot sería todo aquello que embota la mente en lugar de estimularla, como los típicos espacios de cotilleo en los que se idolatra a los famosos hasta el punto de dedicar programas enteros a hablar de sus alpargatas, de su nuevo peinado o de con quién están saliendo, como si eso tuviera algún tipo de relevancia. También los vídeos de TikTok, y recientemente los vídeos de internet en los que tanto la imagen como el texto y la voz que lo lee están generados automáticamente por IA, con nula o escasa intervención humana.

Aclarado el término, para saber de qué estamos hablando, vamos a ver algunas tarjetas coleccionables de los Italian Brainrot, que es como se denomina a un conjunto de personajes absurdos (y las historias asociadas a ellos) que comenzaron a circular por internet hacia finales de 2024. 

No tienen un autor ni fecha de origen clara, porque al parecer las publicaciones originales fueron borradas por su propio creador. Inicialmente no eran más que una colección de personajes extravagantes, creados mezclando con IA imágenes de animales, maquinaria y platos de comida, probablemente a modo de experimento para poner a prueba las capacidades de los programas de generación de imágenes. Pero el caso es que se hicieron tan populares en tan poco tiempo que la gente comenzó a crear historias en torno a ellos, convirtiéndolos en protagonistas de memes virales, creepypastas, fanfics y crossovers de lo más variado.

Hubo tal cantidad de personas a la vez (y de tantos países diferentes) tratando de atribuirse su autoría y registrarlos como propios, que al parecer se determinó a nivel internacional que quedaban exentos de derechos de autor, de modo similar a como ocurrió con Slenderman y la primera hornada de criaturas de creepypasta. Naturalmente, al no existir ningún impedimento legal para usarlos y versionarlos, su popularidad se disparó aún más. Y pese a lo que su nombre parece indicar, no son de origen italiano. El darles nombres que sonaran a italiano solo es parte de la broma. El desconocido creador original (se habla de un tiktoker de Tailandia, pero tampoco se ha podido confirmar nada al respecto) debía encontrar este idioma especialmente gracioso o adecuado para sus criaturas. Los que le siguieron añadiendo o versionando sus creaciones simplemente continuaron la tendencia.

La idea básica de los Italian Brainrot es: “cuanto más absurdo, mejor”. No hay un trasfondo oficial que los respalde, sino que se aceptan como válidos en igual medida todos los que la gente quiera darles, como si los personajes convivieran en un multiverso absurdo y caótico y pudiesen saltar entre realidades a voluntad, o quizá pasaran de una a otra llevados por el azar o el destino. Las historias que se han escrito para ellos pasan de lo ridículo a lo épico, incluso al terror más retorcido. No hace mucho vi un creepypasta en el que uno de los Italian Brainrot más populares, Tur Tur Tur Sahum (un bate de baseball antropomorfo armado a su vez con un bate de baseball convencional), llegaba andando hasta la vecindad de El Chavo del 8 y mataba a todos los personajes a golpes. Y probablemente no sea lo más raro de todo lo que se ha hecho sobre ellos, porque todo vale mientras carezca de sentido y a la vez sea épico o exagerado. 

 

En el centro de este lote tenemos a Tralalero Tralalá, un tiburón con deportivas que representa una de las pocas constantes en el universo siempre cambiante de estos personajes. Quizá por ser uno de los Italian Brainrot originales o por ser el mas popular de todos, a él le corresponde el papel de héroe universal, sea cual sea el trasfondo o entorno en el que se lo introduzca. Como curiosidad, fijaos en el nombre del edificio que se ve a la derecha de su ilustración.   

Una discusión entre dos de estos personajes por decidir quién se come la última porción de pizza puede escalar hasta provocar una guerra intergaláctica con una raza alienígena, o puede que la salvación del mundo dependa del número exacto de huellas en la arena que deja otro de ellos un día que sale a pasear por la playa. Además, sus aventuras deben imaginarse acompañadas por música de las óperas de Wagner y sus voces han de sonar graves, estoicas y con acento italiano. Por alguna razón, el acento italiano es importante. Es una de las pocas cosas que permanecen inmutables de una versión a otra.

Aunque no tienen ninguna relación con los Garbage Pail Kids de los 80 (conocidos en España como La Pandilla Basura), me recuerdan mucho a esta colección, no tanto por su concepto como por lo que esta supuso en su momento. Son personajes que apelan a la oculta fascinación de la gente por lo repulsivo y lo dañino, el interés por observar con detenimiento las deformidades físicas en un intento de entenderlas, el humor negro, grotesco y guarro sin llegar a tocar el tema sexual. Todas aquellas cosas, en definitiva, que aun siendo inofensivas la sociedad tiende a censurar por un tema de buen gusto general. Los Garbage Pail Kids eran incluso más violentos, mostrando caricaturas de niños con mutaciones imposibles siendo ejecutados o autolesionándose. Sin llegar a ese extremo, podríamos decir que los Italian Brainrot son el relevo generacional de esa otra colección. 

Probablemente haya por ahí muchos padres que en su día coleccionaban a escondidas los Garbage Pail Kids, escandalizados de que sus hijos estén coleccionando los Italian Brainrot. Y creo que ese es precisamente gran parte del motivo de su popularidad entre las generaciones más jóvenes: el que sea algo calificado como absurdo o grotesco por las generaciones anteriores. Cada generación busca destacar con una identidad propia, y la forma más fácil de lograr esto es abrazando alguna de las cosas que las generaciones precedentes y más experimentadas rechazan. Para las generaciones mas jóvenes, nacidas y crecidas en un mundo saturado de algoritmos, memes sin contexto, contenido viral, caos digital y una historia de la humidad reescrita una y otra vez a conveniencia de las ideologías del momento, esto resulta muy atractivo precisamente porque representan alguna clase de identidad compartida que algunas de las generaciones anteriores no entienden.

 

Trap Trap-Troppi Troppi; un gatito al que le encanta el pescado y tiene la suerte de ser medio cangrejo, pudiendo conseguirlo con facilidad.

Y como no podía ser de otra forma, teniendo en cuenta que son muy populares y carecen de dueño, muchas compañías se han lanzado a sacar material vendible sobre los Italian Brainrot, ya que cualquiera puede hacerlo. Estas tarjetas, por ejemplo, son una de las tres colecciones que han aparecido en las tiendas casi simultáneamente. Es lo que está de moda ahora: los cromos que los niños intercambian en el patio del colegio durante el recreo. 

También nosotros pasamos por ello en su momento con colecciones como Monstruos u Otros Mundos, que eran solamente cartas coleccionables. Estos en cambio se presentan como un juego de cartas, pero sin un reglamento asociado. Las cartas tienen diferentes colores de fondo, para que se pueda jugar a hacer familias de cartas. Tienen puntuaciones de Ataque y defensa que parecen puestas al azar. Un símbolo de Agua en algunas y de Tierra en otras (imagino que también las habrá de Aire y de Fuego) para hacer competiciones cíclicas de elementos. Y finalmente símbolos de Piedra-Papel-Tijeras para hacer una competición de este juego sacando cartas en lugar de empleando las manos. lo que no hay es un reglamento como tal. 

Las cartas traen los elementos que permiten jugar con ellas, aunque concretar en que consiste el juego, es cosa de los jugadores. La verdad, es que esto ya se ha visto antes, pero pega mucho más con estos personajes inherentemente caóticos.   

Italian Brainrot Trading Card Game. 2025.

jueves, 22 de agosto de 2024

MONSTRUOS ALUCINANTES

  EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                                                                                                          

                                             Presentado por… el Supervisor General.

 

Ayer reprodujimos un artículo sobre el álbum Monstruos Alucinantes que escribimos originalmente para la revista virtual Figuras en Acción. Fue un primer vistazo a este producto, pero ahora que lo hemos completado queremos hacer un comentario más cercano.

Este álbum es el segundo que el autor español Lázaro Totem ha hecho al estilo de las antiguas colecciones de cromos tan en boga en los 80. Se vende junto a todos los cromos, pero estos no vienen en un bloque ordenado sino en sobres de cinco, sin ausencias ni repetidos. Esto permite emular ese pequeño ritual infantil de ir abriendo los sobres de uno en uno e ir encontrándote los cromos al azar. Y estos no son de estos modernos autoadhesivos, hay que proveerse de una herramienta de cohesión molecular (lo que en la Tierra llamáis barra de pegamento) e ir fijándolos en su sitio.

Este es el primer detalle que me parece genial. De querer solo una serie de ilustraciones habría comprado un libro de arte, pero cuando compras un álbum no solo quieres los dibujos de los cromos, quieres también pegarlos. Esto nos lleva al efecto terapéutico de pegar cromos. Hay quien se desestresa escribiendo, o dibujando, o apretando una pelotita de goma, quien lo hace reventando burbujas de plástico de embalar, y quien lo logra metiéndose en un videojuego y destrozando a tiros de escopeta a docenas de zombis o alienígenas. Cada cual tiene sus sistemas de quitarse de encima la tensión y exorcizar sus demonios personales, y mientras estos sistemas se ciñan a la legalidad, todos serán mejores que atiborrarse de pastillas. Personalmente, uno de los métodos anti estrés que recomiendo es el de pegar cromos.  

Pero bueno, estoy divagando. Como decía, los ochenta cromos del álbum vienen de cinco en cinco en sobres como estos; una tira de cartulina ilustrada, doblada en tres y sujeta con grapas arriba y abajo. He conservado estos sobres vacíos porque, cortando con cuidado la parte de las grapas, lo que te queda son unas tarjetas desplegables con el reverso en blanco, perfectas para invitar amablemente (y sin presiones) a amigos y familiares a tu fiesta de Halloween o eventos similares (¡reaprovechar también es reciclar, gente!).

La mayoría de los seres y monstruos que nos encontramos aquí son creaciones del autor, pero también hay muchos que son referencias a criaturas famosas de películas de terror o ciencia ficción o a otras colecciones de cromos clásicas. De hecho, el homenaje a las colecciones de cromos antiguas es continuo, comenzando por el propio formato apaisado del álbum, al estilo del de Monstruos (1986), la división por categorías que a veces se desdibujan o entremezclan ligeramente, y las descripciones que en ocasiones resultan un tanto incoherentes.  

Entre estos homenajes hay uno en particular que me ha encantado. Es algo así como la continuación de uno de los cromos más enigmáticos y recordados del Monstruos de Carme y Ricard.

A la izquierda podéis ver a El Viejo Jimmy. Su descripción en el álbum Monstruos era “En la entrada de la iglesia de St. James, en Trafalgar Square, está expuesto el Viejo Jimmy, un ser venido del más allá al explotar una bomba en el templo. Se dice que el cuerpo del esqueleto es de un alcalde medieval que fue muerto por brujo. Pero hay quien cree que se trata de un animal que quiso ser humano y llegando solo hasta al esqueleto. ¡El epitafio es muy significativo!”. En la ilustración sostiene un pergamino en el que podemos leer: “Detén tus pasos y disponte a seguirme, pues ayer fui yo lo que tú eres hoy… y mañana serás lo que ahora soy”.  

A la derecha tenéis a Victima de Jimmy, el sucesor espiritual del anterior. Su descripción es “En 1986 muchas personas fueron victimas del viejo Jimmy a través de una fotografía del mismo. Ahora esas victimas son parte de la leyenda y después de encontrarse con él, sufriendo el mismo destino”. También sostiene un pergamino en el que podemos leer: “He seguido al Viejo Jimmy y ahora soy lo que tú serás”.

Hay varias otras referencias a distintos álbumes de cromos antiguos y películas clásicas, así como a series de TV tan dispares como Dr. Who y Búscate la vida en los cromos Horror de los 80, Familiar de los Gregrors, Profesor Raleck y Vomit 2000, respectivamente. 

Hay otras no tan evidentes, y puede que me esté equivocando con estas, pero creo que la cara del Ángel caído está inspirada en la de cierto pintor austriaco con ideas un tanto radicales al que tampoco resulta muy descabellado identificar como un demonio. El Leviatán verde pudiera basarse en las retorcidas criaturas infernales de los cuadros de El Bosco. La Boka pudiera ser una referencia al relato From Beyond, de Lovecraft. Y la descripción de La lengua, que termina con “A veces se ponen al lado de la victima cuando duerme y la miran”, además de a cierta leyenda urbana, me recordó a mis gatos. Hablando de gatos, creo que mi hermosa y violenta Chillona ya ha elegido uno de los cromos como su preferido. Ahora me tocará esperar a que quite las patas de encima para guardar el álbum en su sitio.

Otras que me han llamado la atención serían el Vástago de hambre, que bien podría ser el hijo del demonio babeante que aparece en la portada de Monstruos y Leyendas de otros tiemposO la Adicta a la Ouija, que me ha recordado el caso real de una amiga que tuve en el instituto y se obsesionó tanto con la maldita Ouija de los 😠💩🌩️🌪️⚡ que terminó moralmente destruida. Y encontré inquietante y divertido el Traxx Zibo, con sus cuatro ojos dispuestos de forma irregular por el rostro. Hay algo especialmente perturbador en la asimetría.  

Como siempre, además de lo que me ha gustado destaco lo que no me ha gustado cuando lo hay. En este caso no es mucho, solo que hubiera preferido más cromos (y quien no) y que los monstruos se nos mostraran de cuerpo entero más a menudo, puesto que casi todos los que encontramos son primeros planos, en la línea del Monstruos Diabólicos de 1988. 

Poco más se puede decir ya que es un álbum de cromos y por tanto su principal atractivo es el visual. Es algo que hay que ver (y pegar) para realmente apreciarlo en su justa medida.

Mientras esperamos la aparición de Galáctica Horror, su siguiente álbum, podéis repasar las otras entradas que dedicamos a este autor pulsando aquí.

Monstruos Alucinantes. 2024. Lázaro Totem.

miércoles, 21 de agosto de 2024

MONSTRUOS ALUCINANTES. El horror en cartulina

 EL ARCHIVO                                                                                                 

Presentado por... Librug.

Bienvenidos de nuevo al Archivo, investigadores. 

Hoy los habitantes del Planeta del Espacio terminamos de pegar los cromos de nuestro álbum de Monstruos Alucinantes y queríamos comentarlo un poco, compartir impresiones, mostrar nuestros favoritos, y ese tipo de cosas. Pero hemos pensado dejarlo para mañana y publicar esto otro primero, para asegurarnos que todo el mundo tiene claro de que colección estamos hablando.

El siguiente artículo fue publicado por primera vez en mayo de este mismo año, en el nº 30 de la revista virtual Figuras en Acción, que podéis ver completa pulsando aquí.

Llegas hasta una desvencijada cabaña entre la penumbra de un bosque tenebroso, empapado y aterido de frío por la gélida lluvia. Las ramas de los árboles golpean contra las ventanas quebradas como dedos huesudos. Llamas a la puerta en busca de hospitalidad, aunque el lugar te transmite malas vibraciones. La puerta se abre por si sola con un seco chirrido. Al otro lado, el silencio es perturbado por el sonido de pasos que se acercan, aunque no hay nadie a la vista. De repente, del interior brota un grito desgarrador que rompe la quietud de la noche. Corres buscando su origen, y encuentras lo que parece ser un viejo laboratorio. Líquidos viscosos gotean de probetas rotas y polvorientos alambiques cubiertos de telarañas. En un rincón, una muñeca antigua sentada en una mecedora que se balancea lentamente gira la cabeza hacia ti. La mirada vacía y la sonrisa desgastada de la muñeca te repelen de tal modo que sientes la imperante necesidad de huir.

Tratando de alejarte de este nauseabundo lugar te adentras en la espesa niebla que repentinamente se ha formado en torno a la cabaña, y sin saber cómo te encuentras sobre la cubierta de un barco pesquero que cabecea en alta mar. Olas gigantescas azotan la embarcación, y cegadores relámpagos iluminan el cielo con sus destellos. Entre el rugido del viento y el mar, la tripulación escucha un sonido inhumano y burbujeante que surge desde las profundidades. Algo enorme y oscuro se eleva junto al barco, cubierto de algas y tentáculos que se retuercen como serpientes. Los marineros lo observan, paralizados por el miedo, mientras la criatura abre una boca llena de dientes afilados del tamaño de colmillos de elefante. El monstruo emite un grito que ensordece incluso el fragor de la tormenta, un sonido tan horripilante que parece romper en pedazos tu alma y fragmentar en esquirlas tu cordura.

¿Qué está pasando? ¿Qué son estos horrores que te acechan y no dejan de cambiar? ¿Estás sumido en un mundo de eterna pesadilla? ¿O quizá estas dejando volar tu imaginación mientras pasas las páginas de uno de esos catálogos de horrores y deformidades que eran los álbumes de cromos de los 80?

Tal como adelantábamos en la sección Kiosco de Prensa, Lázaro Totem ha terminado al fin su segunda colección de cromos, aun si cabe más espeluznante que la anterior. En esta ocasión nos enfrentaremos al desafío de confinar dentro del álbum, en el lugar que a cada uno le corresponda, nada menos que a ochenta espantosos seres de diversa naturaleza. El álbum se vende junto a todos los cromos, por lo que tenemos la certeza de completarlo en lugar de pasar por el suplicio de quedarnos con el álbum a medias… y el frustrante taco gigante de cromos repetidos.

Al igual que ocurría con las colecciones de cromos de extraterrestres y monstruos a las que homenajea, el álbum de Monstruos Alucinantes está dividido en secciones. Como si de una de esas atracciones de Pasaje del Terror se tratase, comenzaremos nuestro recorrido por la sección de Criaturas y otros monstruos alucinantes, donde nos encontraremos un poco de todo. Un primer contacto con treinta seres entre los que hay bestias mitológicas, aberraciones cthulhunianas y varios individuos que quizá os resulten extrañamente familiares.

A continuación nos aguardan Sectas ocultistas y leyendas urbanas, donde veremos trece ejemplos de lo que tanto el fanatismo como la imaginación y el tontear con lo sobrenatural son capaces de crear.

Dem6ni6s del p6rtic6 infernal pr6fund6 toma el relevo con otros doce aberrantes demonios y criaturas infernales entre las que tendremos que abrirnos paso para continuar nuestro macabro recorrido.

El oscuro pasaje de los engendros y seres grotescos nos enfrentará a una nueva hornada de doce horrores muertos vivientes, cadáveres ambulantes y fétidos mutantes necrosados.

Tratando de dejar atrás a todos estos engendros llegaremos hasta los Moradores de las galaxias lejanas del horror, un muestrario de lo peor que el infinito universo tiene reservado para nosotros en un futuro. Con estos trece alienígenas termina nuestro tour por la galería de Monstruos Alucinantes.

Sumando todos estos encuentros acabamos con solo ochenta cromos, veintiuno menos que en el álbum anterior. Pero hay algo que compensa esto, una cosa que eché mucho de menos en el Cromotropía y que aquí sí se nos ofrece: una sección con las descripciones de los monstruos. Son explicaciones breves y en ocasiones delirantes en las que se nos desvelan los detalles más significativos de cada una de estas criaturas. Y se nos propone un reto para poner a prueba nuestros conocimientos de expertos monstruólogos: identificar las fuentes de inspiración de los diversos seres que han ido apareciendo como decoración de fondo en las páginas, y de los que no hay cromo ni descripción.

En una última sección de Referencias y homenajes, el autor nos revela curiosidades sobre la colección y nos muestra bocetos de los monstruos que no llegaron a clasificar para formar parte de esta y se quedaron en el banquillo.

Y para aquellos dementes a los que este viaje les sepa a poco, una buena noticia. Lázaro está preparando un tercer álbum cuyo título provisional es Galáctica Horror, y que promete superar a los dos anteriores. Os avisaremos puntualmente cuando llegue el momento.

Mientras pasas la última página, los ecos de una era monstruosa resuenan en el silencio de la noche. Los cromos, ahora inmóviles, son depositarios de historias que trascienden el tiempo y el espacio, siendo cada uno un portal a un mundo donde lo fantástico y lo terrorífico se entrelazan en un abrazo eterno. Venidos desde las profundidades abismales o de los confines estelares, estos monstruos errantes han encontrado al fin un hogar entre sus páginas.

El álbum queda cerrado y es alojado en una estantería. Pero este no es el final, sino una pausa. Cada monstruo, cada historia, cada cromo, es una semilla plantada en la imaginación de los que se atreven a creer en ellos. Y mientras el álbum descansa en la estantería, los Monstruos Alucinantes aguardan pacientemente en su interior a ser redescubiertos, a ser revividos, a ser recordados, quizá en sueños… o tal vez en pesadillas.

Le damos un vistazo al álbum más de cerca pulsando aquí.

sábado, 20 de abril de 2024

TOIS de Bollycao

 LA DESPENSA

Presentado por… el sr. Peppin.

¡Saludos, hambrientos y hambrientas!

Los Tois fueron una colección de pegatinas creada por el ilustrador y diseñador Jordi Catalá. Se entregaban una al azar en cada Bollycao, un dulce español elaborado por Panrico (Panificio Rivera Costafreda S.L.) consistente en un bollo alargado relleno de crema de chocolate. El entregar pegatinas o tarjetas coleccionables era una característica distintiva de los Bollycao, y en mi opinión el principal motivo de la gran popularidad que llegaron a tener. 

Personalmente, dejé de comerlos cuando, en un intento de ampliar su público de niños a adolescentes, optaron por dar un enfoque algo más adulto a su imagen y publicidad, lo que incluyó el abandonar la entrega de coleccionables. Es algo de lo que debieron arrepentirse, ya que posteriormente volvieron a entregar pegatinas o tarjetas, pero de forma más espaciada y sin volver a alcanzar nunca la popularidad de antes.  

Estos cromos presentaban a un personaje verde y con antenas que casi siempre se dejaba ver tras un cartel. En el cartel aparecía una frase con la palabra Toi, que no era otra cosa que Estoy, mal escrito. Se podría decir que, al igual que los Smileys, fueron un antecedente directo de los actuales emoticonos, puesto que pretendían expresar con una sola imagen un estado de ánimo o una actividad. En muchos casos el texto del cartel, que estaba allí a modo de explicación por si alguien no tenía claro lo que estaba viendo, sobraba. 

Los Tois se hicieron muy populares, y en poco tiempo se los pudo ver en camisetas, gorras, y versiones de imitación un tanto grotescas. Las revistas para jóvenes de la época, como la Super Pop, les dedicaron reportajes, y básicamente se convirtieron en una de esas modas instantáneas. La primera colección de las varias que ubo se entregó en 1989. Casi todas las que estamos viendo aquí pertenecen a esa tanda y a la segunda, aparecida en 1992. 

Y el que un mismo tipo de coleccionable apareciera en distintas tandas con varios años de diferencia de una a otra es también significativo debido a que las colecciones de Bollycao, una vez terminaban, muy rara vez se continuaban o reeditaban. De los Tois, en cambio, llegaron a hacerse al menos cuatro series diferentes, que yo sepa. 

Puedes ver otra de las colecciones de Bollycao pulsando aquí


domingo, 26 de marzo de 2023

RANAS DE CHOCOLATE (2)

  LA DESPENSA

Presentado por… el sr. Peppin.

¡Saludos, hambrientos y hambrientas!

La franquicia de Harry Potter experimenta rebrotes de forma periódica, que llegan acompañados de una avalancha de artículos de mercadeo. Estamos en medio de otro de esos rebrotes, propiciado en esta ocasión por el éxito arrollador del videojuego Hogwarts Legacy. Y entre los artículos que han aparecido en tromba en las tiendas, tenemos de vuelta a las clásicas ranas de chocolate. 

Me disculpo de antemano por la baja calidad de las fotos que acompañan el texto. No le hacen justicia a las cartas, debido a que la propia naturaleza cambiante de las imágenes lenticulares y su especial textura dificulta mucho el fotografiarlas con nitidez. 

Estas ranas de chocolate con arroz inflado vienen como siempre con un cromo lenticular. En España, por desgracia, son prohibitivamente caras como para comprar muchas. Casi 4€ cada rana, de apenas 15 gramos. Esto se debe a que no se fabrican en territorio nacional a lo largo de todo el año, sino que se importan lotes de ellas con motivo de estos rebrotes de popularidad de la franquicia, y se venden hasta agotarse, sin reponerse hasta el próximo rebrote. Debido a ello completar las colecciones de las cartas es un tema complicado, pero aquí nos gusta hacer una caza de ranas de tanto en tanto, por tener algunas de estas cartas, cuyo diseño cambia también de forma periódica. 

Las que se están vendiendo ahora son las de la izquierda. Vemos que el diseño tanto del sobre como de las cartas es diferente a estas otras de la derecha que ya teníamos de un rebrote anterior. Las cartas son de mayor tamaño, mucho mejores en general, y a base de fotos en lugar de ilustraciones. El trabajo que se ha hecho en esta ocasión con las imágenes es espectacular.  

Generalmente, en las imágenes lenticulares se emplean dos ilustraciones o fotos que se van alternando al cambiar la inclinación de la tarjeta, con lo que parece que la imagen que vemos cambia bruscamente de posición. En las tarjetas de esta edición se han empleado varias imágenes en cada una con variaciones mínimas, gracias a lo cual si movemos la tarjeta lentamente el paso de una de las posiciones a otra es suave y está muy bien logrado. En algunas el efecto se ve mejor al moverlas lateralmente y en otras al inclinarlas, así que hay que ir probando con cada una moviéndola en diferentes ángulos. Además tienen una pequeña explicación sobre el personaje que se nos muestra en el reveso de la carta, algo que las que ya comentamos no traían.

Las que tenemos son las siguientes. Probablemente no consigamos más porque suelen ser lo primero en agotarse de todos estos artículos, y ya empiezan a escasear. 

Daisy Dodderidge: la fundadora del Caldero Chorreante. Al inclinar la carta recoge una jarra de la barra del bar y la alza hasta la altura de la boca, al mismo tiempo que mira hacia nosotros y sonríe. La imagen rota también ligeramente de ángulo, como si estuviéramos entrando en la taberna y Daisy hiciera ese movimiento al pasar junto a ella. 

Helga Hufflepuff: una de los cuatro fundadores de Hogwarts. Al mover lateralmente la carta Helga balancea el torso como si estuviera caminando hacia nosotros, al tiempo que sostiene una pequeña jarra.

Albus Dumbledore: uno de los más reputados directores de Hogwarts y personaje clave en las novelas. El movimiento de este es muy limitado, no hace más que mover ligeramente la cabeza y una mano. Aquí casi todo el trabajo se ha hecho con la perspectiva del fondo, el Gran Salón de Hogwars, en el que podemos ver cambiar de posición los candelabros flotantes. 

Merlín: el legendario mago medieval al que se hace referencia en ocasiones en las novelas. Al inclinar la tarjeta mueve el brazo con el báculo y cambia ligeramente el ángulo del cuerpo, como si nos cruzáramos con él en un pasillo de Hogwarts y nos pasara por el lado sin prestarnos atención. 

Puedes ver otros artículos relacionados con Harry Potter pulsando aquí.

Chocolate Frog. Jelly Belly Candy Company.

viernes, 24 de febrero de 2023

DINOÁLBUM de Dinosaurus

 LA DESPENSA

Presentado por… el sr. Peppin.

¡Saludos, hambrientos y hambrientas!

Aprovechando que hoy es 24 de febrero (Dia de jugar más a las cartas) presentamos este juego de cartas de Dinosaurus. Es muy sencillito, así que nos viene bien porque no tenemos mucho tiempo para publicar algo y no podemos extendernos mucho. 

No estoy seguro de que año son, quizá de la primera década de los 2000. Las cartas venían impresas en el reverso del cartón de las cajas de Dinosaurus de Artiach, lo que te permitía comprobar si ya las tenías o no antes de comprar la caja. Según el tamaño de la caja, te encontrabas en ellas dos o tres de las veintidós que formaban la colección. Las cartas aparecían en los diferentes productos, habiendo algunas que podían obtenerse en unas cajas y en otras no. Para conseguirlas todas era necesario comprar cajas de varios productos diferentes. Una buena forma de hacer que tus clientes potenciales prueben toda tu gama de galletas, incluso las que no suelen comprar, posibilitando que se aficionen a más de una. 

Lo que era realmente difícil de conseguir, era el álbum en sí. En las cajas no se anunciaba que lo hubiera, y solo se entregaron en los establecimientos donde se vendían las galletas durante una corta temporada, y se hizo sin avisar. Las cartas se pegaban al álbum, claro, para no perderlas, pero se nos proveía de un sistema de combate para jugar con las que tuviéramos repetidas. 

El procedimiento es muy simple. Cada jugador toma una misma cantidad de cartas al azar entre las que tenga. A continuación uno muestra a la vez la superior de su mazo. Las cartas tienen un nivel (del 1 al 5) y algunos datos: nombre, longitud, peso y dieta. Gana aquel de los contendientes que tenga un nivel mayor. Si hay empates a nivel, los carnívoros ganan a los herbívoros (¡punto para los masticagrasas!). Si el empate persiste, ganan los de mayor peso. Si también se empata en esto, los de mayor longitud. Si se empata en todo (lo cual solo ocurre cuándo se trata del mismo dino) entonces ninguno es derrotado. 

Los dinos derrotados se dejan aparte, mientras que los vencedores se devuelven al fondo del mazo de cada uno. El ganador es el jugador que conserve algún dinosaurio cuando los demás jugadores hayan perdido todos los suyos. 

El álbum tiene también su pequeño aporte educativo, dividiendo a los dinos en pertenecientes al periodo jurásico y al periodo cretácico, ofreciéndonos algo de información sobre cada época.

Puedes repasar los otros artículos promocionales de Dinosaurus ya reseñados pulsando aquí.

domingo, 11 de septiembre de 2022

DINOSAURIOS DE COMBATE

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                                                                                                             

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, ávidos lectores.

Lo que tenemos hoy para mostrar es un típico libro de actividades para niños. Forma parte de una serie de cuatro, siendo los otros títulos Dinosaurios voladores (¡empezamos mal!), Dinosaurios bestiales, y Dinosaurios acuáticos. La portada anuncia que incluye más de 250 pegatinas y elementos extraíbles, pero siempre hay que ser escéptico cuando se anuncian cantidades tan altas, y echarle un buen vistazo antes de comprar este tipo de productos. 

Se trata de un cuaderno de pasatiempos con temática de dinosaurios. Incluye lo típico: laberintos, completar dibujos, encontrar diferencias… también un juego de mesa automático llamado Carrera a la cima de lo más sencillito, y una versión del Batalla naval/Hundir la flota con dinos llamada Guerra de Dinosaurios

Carrera a la cima es un recorrido en el que tenemos que llegar el primero hasta la última casilla. Por el camino nos podemos encontrar casillas con el símbolo de una roca (terreno firme, avanzamos dos casillas extra), líquenes (plantas venenosas, perdemos un turno), un trilobite fosilizado (volvemos a tirar porque… porque… bueno, porque los trilobites molan, supongo) y un huevo de tiranosaurio (retrocedemos dos casillas, porque podría haber un tiranosaurio cerca). 

Como fichas se emplean cuatro de las pegatinas. Se nos dice que debemos pegarlas en monedas, pero seguro que agarran mejor sobre fichas de Parchís, que no tienen relieves.

El Guerra de dinosaurios se juega con cinco fichas de dinos por bando, que ocupan 1x1, 1x2, 1x3, 2x2 y 2x3 casillas. Para este juego vienen también 40 fichas de cartulina rojas para marcar los impactos y 136 amarillas para marcar los fallos. Estas 176 fichas, más los cuatro tableros y las fichas de dinos, cuentan como parte de las 250 pegatinas y extraíbles que se nos anunciaban en la portada. Hay también tres tableros de Tres en raya de un solo uso, porque se juega colocando pegatinas en las casillas. El resto son pasatiempos más convencionales.

Las pegatinas son las que veis. La mayoría son muy pequeñas y se repiten. No dudo que en total sean 250 o más, contando con los cartoncitos del Guerra de Dinosaurios, pero tampoco se les puede sacar mucho partido. Para entretenernos un rato con los peques haciendo con ellos los pasatiempos... o para pasarnos un fin de semana encontrándonos mini pegatinas repartidas por todas las puertas y muebles de la casa, que también tiene su gracia.

Dinosaurios de Combate. 2020. Ilustraciones de Mat Edwards. Igloo Books Ltd.

sábado, 13 de agosto de 2022

CROMOTROPÍA Códex Imaginaria Monstrum

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                                                                                                          

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, insaciables pegacromos.

Me enteré por medio de Marmota (de La biblioteca de la Marmota) de la existencia de este álbum, y como amante de las viejas colecciones de cromos de monstruos, me faltó tiempo para comprarlo.  

No es una reedición de una colección antigua, pero realmente da la impresión de serlo. Es obra del artista conocido como Lázaro Totem, que ha creado Cromotropía como homenaje a esas colecciones de cromos de los 80 y 90. Recuerda mucho, especialmente, a las míticas Monstruos, Monstruos y Leyendas o Supermonstruos

Son 101 cromos divididos en las categorías: Monstruos monstruosos, Seres alucinantes, Criaturas de otro plano, Horror, miedo y sangre, y Cosas infernales. Algunos de los seres se nos muestran completos y de otros tenemos primeros planos del rostro. Los cromos no tienen una descripción asociada, pero muchos de ellos hacen referencia a criaturas de películas o videojuegos de la época, por lo que tampoco necesitan mayor explicación.  

Hace ya algún tiempo que lo tengo, pero he tardado en comentarlo porque he estado “comprando” un sobre de cromos al día, como hacía en su momento con las colecciones de mi infancia. ¿A que me refiero con lo de comprar un sobre, si la colección se vende completa por correo? Resulta que los cromos están repartidos en veinte sobres grapados (¡Grapados! ¿Cuántos de los presentes llegasteis a vivir lo de los sobres grapados?) que se incluyen junto al álbum. Y he estado abriendo uno de esos sobres al día desde que recibí el álbum, hasta completarlo. No solo nos aseguramos de completar la colección, si no que nos ahorramos la frustración (y el gasto extra) que representan los cromos repetidos comprados en kioscos de forma convencional. 

Habrá quien prefiera abrir todos los sobres de golpe e ir pegándolos sistemáticamente según le salgan, o empezar primero por los que reconozca o le llamen más la atención. A mí el ir “comprando” un sobre al día me ha traído buenos recuerdos, acompañados además por el genuino placer de no encontrarme con ninguno repetido y tener la seguridad absoluta de completar la colección al abrir el último. 

Está además el hecho de que los cromos no están ordenados en los sobres, es decir, que no nos encontraremos los cromos del 1 al 5 al abrir uno, o del 86 al 90 al abrir otro. Los obtenemos salteados y poco a poco vamos rellenando huecos, hasta que el territorio desolado que es al principio todo álbum vacío va poblándose lentamente de las criaturas más insospechadas.

Al final del álbum hay tres páginas en las que se nos revela la inspiración de varios de los cromos, aunque hay muchos otros que no se citan aquí por ser quizá bastante más evidentes. En todo caso, recomiendo no leer estas páginas hasta haber completado el álbum, para ver cuantas de estas referencias más oscuras hemos sido capaces de reconocer. 

Existe también la posibilidad de obtener un cromo especial (una variante del nº 65, en la que veremos a un gohulie con peluca) que nos reportará un premio misterioso. A mí me tocó la versión sin peluca, así que ignoro en que consiste el premio, pero me ha recordado a esos cromos de las colecciones antiguas, como el Genio de la lámpara de Supermonstruos. En raras ocasiones te salía con la palabra RELOJ impresa encima, y lo podías cambiar en los kioscos por un reloj de pulsera con forma de robot.

Como siempre, y para tratar de ser justo, detallo tanto lo que me gusta de un artículo como lo que no, cuando lo hay. En este caso solo le veo una pega al producto. Hay dos cromos que tengo aún sin pegar mientras decido que hacer con ellos, porque me da la impresión que sus nombres o numeración están intercambiados. 

El de la izquierda, el nº 48, aparece como Nativo de Raccon, y el de la derecha, el nº 69, como Grito Asesino. Creo que tienen los números cruzados porque el de la derecha parece claramente un zombi, y Nativo de Raccon suena como una referencia a los primeros Resident Evil, que tenían lugar en la ciudad de Racoon o sus inmediaciones, y donde el enemigo más habitual eran los zombis. Por otra parte, la criatura de la izquierda me recuerda mucho a los pigmeos momificados de El regreso de la momia, que se caracterizaban por ser unos pequeños asesinos bastante gritones, así que el nombre de Grito asesino le encajaría bien. Aunque también puede ser que estos cromos hagan referencia a otras películas o juegos que no he sabido captar. 

Editado 14-8-2022: escribí al correo de Lázaro y me ha aclarado que ese y otros pequeños "fallos" que hay en el álbum son intencionados, para recordar más a las colecciones de cromos de los 80, que también los tenían. De hecho, recuerdo una de ellas en la que el clásico zombi (cuya grafía correcta en castellano es esa, zombi) aparecía como "zombiee", con no ya una "e" al final, que todavía sería aceptable, si no con dos. Ahora lamento haber pegado "bien" todos los cromos en lugar de poner alguno claramente torcido, como se me quedaban de pequeño. Pero puesto que ya sé donde van los dos que me faltaban por pegar aún tengo la oportunidad de dejar torcido alguno de ellos 😄

En resumen, me ha parecido una iniciativa magnífica, y voy a estar atento a las colecciones similares que el autor nos brinde en el futuro, como la que podéis ver pulsando aquí.

Cromotropía, Códex Imaginaria Monstrum. 2022. Lázaro Totem.