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viernes, 13 de diciembre de 2019

VIERNES 13 PARTE II

EL ORÁCULO DE LAS VISIONES 
¡ALERTA DE EXPOILERZ!
Presentado por... Pecky.
Continuación de la ya mítica Viernes 13En general se la considera una obra secundaria o de transición, pero para mí es una de las más importantes en la saga por varios aspectos. El más evidente: la primera aparición de Jason en su primitiva versión, todavía vivo y desprovisto de poderes sobrenaturales. Interpretado, por cierto, por un actor llamado Warrington Gillette. ¡El mejor apellido posible para ir por ahí cortando cuellos, si se me permite la broma! 
Comenzamos en la casa de Alice, la única superviviente de la película anterior. Han pasado dos meses desde aquellos horribles sucesos. Unas pesadillas que está teniendo la joven nos recuerdan algunos puntos clave del final de la primera parte, para refrescarnos la memoria y ponernos en situación. 

Alice no sale mucho en pantalla, porque una vez cumplida su misión de flasbackearnos, es asesinada por alguien a quien no podemos ver. Se supone que es Jason, pero esto implica dar por sentado muchas cosas, por ejemplo, que Alice vive en el pueblo cercano Crystal Lake, puesto que Jason ha debido desplazarse hasta su casa andando y luego volver. También, que Jason sabía de algún modo su dirección, a no ser que fuera rastreando su olor (porque su olfato es muy fino, como la película nos mostrará más adelante). 

Ya sabéis que Jason no es el tipo de persona que va parando a otros por la calle para preguntarles una dirección, pero tiene que ser una cosa o la otra, salvo si consideramos otras dos opciones más rebuscadas. 

Primera, que simplemente aparezca cerca de ella, revelando que ya disponía de su capacidad de teleportación instintiva antes de pasar por el proceso de muerte y resurrección.
 
Segunda, que sea alguien del pueblo, y no Jason, quien la mata. Alguien del pueblo sabría donde vive Alice y el mejor momento para atacarla. En la primera película (y es algo que se repite en las otras) se muestra como la mayoría de la gente del pueblo está en contra de que se reabran los campamentos. Para ellos los sucesos de Crystal Lake son un tabú, algo de lo que no se habla, y suelen mostrarse hoscos y esquivos ante los que remueven ese viejo asunto. 

Pero está el detalle de la cabeza cercenada que Alice encuentra en su nevera poco antes de morir. De nuevo, debemos suponer que es la de Pamela Voorhees, dejada allí por Jason como una forma de dar a entender a su víctima el motivo por el que iba a matarla, tan lejos de “su” territorio. Este es un punto oscuro de la película, pero tampoco tiene mayor importancia. El personaje de Jason no estaba todavía totalmente definido, y aunque hoy en día esta escena no tiene mucho sentido, en su momento debió verse como algo normal.

Cinco años después, un nuevo grupo de monitores se prepara para reabrir un campamento abandonado cercano a Crystal Lake, pero en la orilla contraria a la del campamento sangriento. No lo suficientemente lejos para estar a salvo de Jason, me temo. En una charla nocturna alrededor de una fogata, el director del campamento cuenta a los monitores una historia sobre Jason, que sirve para aportarnos más datos sobre ese personaje, que cuando se estrenó esta película apenas conocíamos. Así mismo, en una charla de bar posterior, una de las monitoras medita en voz alta sobre Jason y sus motivaciones, creándonos una imagen más clara del mismo.

La primera víctima en esta entrega será el clásico anciano siniestro que profetiza muerte y desmembramiento, lo que en La Cabaña en el Bosque denominaban “el mensajero”, amenudo presente en este tipo de películas y cuya labor parece ser intentar disuadir a los personajes de permanecer en el lugar. Desde el principio de la película lo vemos merodear por el campamento, quizá para despistar al espectador y hacerle creer que él es el asesino. Pero cae en la primera media hora de metraje, abriendo el coto de caza de ese año. A partir de ese momento, los monitores irán cayendo a gran velocidad.

El Jason de esta película está todavía vivo. No habla, pero sí gruñe de dolor al ser herido. Su cabeza está cubierta por un saco de patatas con un solo agujero para el ojo izquierdo, y en ningún momento aparece con su famosa máscara de hockey.
Le vemos moverse con torpeza cuando corre, pero en un silencio casi absoluto cuando anda. Además, si bien su vista no parece muy buena, se nos muestra lo agudo de su olfato en una escena en la que busca a la protagonista en una habitación. Ella se ha escondido debajo de una cama. Cuando Jason desiste y se dispone a salir y buscarla en otro lado, un ratón de campo pasa junto a la joven. Esta, aunque consigue reprimir un grito, se orina encima al ver al ratón junto a su cara. Jason, que ya estaba en el marco de la puerta, se detiene en seco, dándose cuenta entonces que ella está escondida en la habitación. No se ha oído ningún ruido, por lo que únicamente puede haber captado el sutil cambio de acidez en el aire. 

Esto es interesante, porque el olfato es el sentido que a menudo mejor conservan criaturas como zombis y necrófagos en la mayoría de películas o series sobre ellos. El olfato es también el sentido que más asociado está a los recuerdos en los humanos, y el más desarrollado de todos en los animales depredadores. 

Interesante es también, en esta escena, el momento en el que la chica ataca a Jason con una motosierra y esta aparentemente se avería justo en el momento en el que la hoja lo toca. La cadena se detiene y suelta un chispazo, como si al entrar en contacto con Jason, algún tipo de energía la hubiera fundido. El actor que hacía de Jason llevaba una pieza de metal bajo la ropa para detener los dientes de la sierra, ya que la escena se filmó ¡golpeándole el brazo con una sierra mecánica real en marcha! Los efectos especiales de la época… pero visto desde la perspectiva actual, la del Jason sobrenatural, este chispazo producido al tocar la placa de metal con la sierra, se integra perfectamente en el trasfondo global de la saga. 

Teniendo en cuenta que otro actor estuvo a punto de perder un dedo (le golpearon la mano con un machete real) y a una actriz estuvieron a punto de perforarle el cráneo (al punzarle la sien con un picahielos trucado cuya punta no se retrajo al mango) aun fue suerte que el "fallo" de la escena de la motosierra se redujera a un pequeño chispazo, en vez de a un brazo cercenado.

Otro punto importante de la película, es la escena en la que descubrimos el altar de Jason. La cabeza de su madre está colocada sobre una mesa, rodeada de velas. Junto a esta, su jersey y un machete, quizá el mismo que Alice usó para matarla. A los pies de la mesa hay un ajado y reseco cadáver que parece llevar ahí bastante tiempo (¿el de Alice?) además de otros cuerpos más recientes, que parecen depositados en torno al altar como si fueran ofrendas. Lo que evoca el conjunto, es la idea de lo sagrado. Y es la explicación de porque Jason mata; por amor a su madre. Así como Pamela mataba por él en la primera película, en esta es Jason quien mata por ella. Los que no conocen bien estas películas no me creen cuando les digo que, en el fondo, Viernes 13 es una historia de amor.

Ginny, la chica que aprende a ser fuerte en esta película y se convierte en el principal antagonista de Jason, sí comprende esto. Colocándose el jersey de Pamela finge ser ésta, resucitada, para desconcertar a Jason el tiempo suficiente y acabar con él. Y el caso es que Jason así lo cree, hasta que ve la cabeza de Pamela detrás de Ginny y razona (¡y eso es mucho razonar para Jason!) que, si la cabeza de su mamá sigue ahí, cortada, la chica que tiene ante él no puede ser al mismo tiempo su mamá resucitada.

Al final se nos muestra el rostro de Jason, pero esto es en realidad un golpe de efecto sin importancia. Su rostro volverá a verse en otras ocasiones, y será diferente cada vez, no solo más dañado y podrido, sino con malformaciones claramente distintas.
M
Esta edición incluye como extras el trailer de la película, un fragmento de una entrevista realizada a cuatro de los actores que han interpretado a Jason, otra entrevista al autor de un libro sobre la saga, un reportaje sobre un congreso de películas de terror, y un corto de siete minutos en el que aparece Jason matando a un par de personas, sin historia de fondo.
M
La siguiente película la veremos, como no, el próximo viernes trece. Cae en marzo, así que ¡estad atentos!

MUERTÓMETRO (SAGA VIERNES 13)

Victimas. En esta película:10. Total acumulado: 19.

Supervivientes. En esta película: 1. Total acumulado: 1. 

Nota: contabilizamos diez victimas para esta película aunque solo veamos nueve muertes. Esto es debido a que hay un chico cuya escena de muerte no aparece en pantalla, pero al inicio de la siguiente película se nos dice que únicamente Ginny ha sobrevivido, por lo que este chico muere en algún momento. El total acumulado de supervivientes es de uno ya que la superviviente de la película anterior (Alice) es la primera en morir en esta, por lo que solo contamos a Ginny.

Puedes ver un comentario sobre la siguiente película pulsando aquí

Friday the 13th, part II. 1981. Ron Kurz (guionista) Steve Miner (director) Amy Steele (actriz principal) Jhon Furey (actor principal) Paramount Pictures.

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