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martes, 13 de enero de 2026

HUIDA DEL CAMPAMENTO

  EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, pasapáginas compulsivos.

En este librojuego de la serie Pesadillas de Stine interpretamos a un chaval cuyos padres han enviado a un típico campamento de verano. O quizá no tan típico.

Para empezar, nuestro tío, el encargado de llevarnos, parece equivocarse de camino y termina por dejarnos en un campamento que a todas luces no es aquel al que deberíamos ir. A él le da igual. Un campamento es un campamento después de todo ¿no?

El monitor con el que habla improvisa una patraña sobre un cambio de nombre del lugar para que nuestro tío se marche tranquilo. Y así es como, en lugar de en el campamento Pendleton, terminamos en otro que lleva el extraño nombre de Hoja Corredora. ¿Tendrá algo que ver con esa pista de carreras y obstáculos donde las vallas a saltar son sierras y filos de espada?

En el Hoja Corredora todo es peculiar. Los monitores parecen estar formando a soldados de élite, no a un grupo de chicos y chicas a los que deben mantener entretenidos pero seguros durante un mes. La comida se reduce a una variedad de platos preparados todos ellos a base de huevos azules. Saben horrible y parecen minar la voluntad de quien los consume, volviéndolo fanáticamente obediente a los monitores.

Al menos no vamos a tener ocasión de aburrirnos, porque las actividades se suceden casi sin darnos tiempo a descansar. La mayoría de ellas son pruebas deportivas con un giro brutal, como el lanzamiento de jabalina. Esto no suena tan mal, cierto… hasta que descubres que no consiste en lanzar la jabalina lo más lejos posible, sino en atraparla con las manos cuando otra persona la arroje con todas sus fuerzas contra tu pecho. Los muchachos que hacen fila para ser atendidos en la enfermería se multiplican, algunos simplemente no vuelven a salir de ella, y claro, luego está también ese asunto de la cueva llena de zombis…

Si sobrevivimos lo suficiente podemos llegar a enterarnos de que en realidad los monitores son alienígenas del planeta Xentron, que están separando a los chicos en dos grupos: los débiles, solo aptos para ser devorados, y los fuertes, que tendrán el privilegio de trabajar en las minas durante algunos años… antes de ser devorados también.

Entre los veintitrés finales encontramos dieciocho malos en los que nos ocurren cosas como ser devorado por zombis o convertido en zombi, comido por cocodrilos, transformado en un esqueleto viviente o corneado por una cabra montesa que nos arroja por un precipicio. También podemos terminar asado vivo, desmembrado, ahogado en una cascada… un poco de todo, porque en la variedad está la gracia. Incluso podemos provocar que todo el planeta sea invadido, amén de varios finales en los que nos envían a Xentron como esclavos. Hay dos finales en los que simplemente logramos escapar con vida del campamento, pero no impedir que sigan con sus actividades. Y tres en los que desbaratamos los planes de los alienígenas, o nos hacemos millonarios, o las dos cosas.

La historia tiene un tono muy divertido, en la línea habitual de Stine: terror ligero, humor negro, peligro absurdo y decisiones letales casi en cada página. Nada es realmente serio, pero todo puede matarte. El campamento, además, es un escenario perfecto para este tipo de historias: un lugar familiar, pero deformado hasta lo ridículo con sus monitores alienígenas, pruebas deportivas mortales, comida sospechosa… La forma en que escala la amenaza también está muy bien llevada. Empieza con la sensación de “este campamento es raro” y termina con un complot alienígena... y quizá con una letal cornada de cabra montesa, ya que hablamos de escalar. Me ha faltado un psicópata con máscara y machete para terminar de redondear la historia, pero otra vez será.

Puedes repasar otras obras de este autor (y de algunos de sus imitadores) pulsando aquí

Escape from Camp Run-for-your-life. 1999. R.L.Stine. En busca de tus pesadillas nº 19. Publicado en 2001 por Ediciones B / Grupo Z.

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