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martes, 17 de febrero de 2026

TONTO de El Llanero Solitario

  LA COLECCIÓN DE FIERAS

    Presentado por… Bem.

¡Hola raros!

Hoy os traigo una figura de Tonto (en su versión de la película del 2013) que encontré en un mercadillo y milagrosamente tenía todavía su tomahawk firmemente encajado en la mano. Es un personaje aparecido por primera vez en el serial radiofónico de The Lone Ranger (El Llanero Solitario) en 1933. Y curiosamente, no formaba parte del concepto inicial. 

Los productores contrataron al guionista Fran Striker para que escribiera los primeros capítulos, y cuando le entregaron las notas de producción para que viera lo que se esperaba del programa, este dio con un problema que puede parecernos evidente ahora, pero en el que nadie había pensado hasta ese momento. El Llanero Solitario podía ser todo lo solitario que quisiera en una novela, una película o un cómic, pero precisamente no en un serial radiofónico. Si lo único que se iba a dar al público eran voces y sonidos, el Llanero Solitario necesitaba un compañero. Necesitaba alguien con quien hablar para poder explicar al público, en forma de diálogo, lo que pensaba hacer a continuación o estaba haciendo en ese momento. Es por esto que se añadió el personaje de Tonto para que el Llanero Solitario pudiera explicar sus planes, verbalizar sus pensamientos y dar contexto al oyente sin recurrir continuamente a una voz de narrador, o hacer que estuviera todo el tiempo hablando solo. 

Y puesto que el motivo por el que se añadió a Tonto era este, se hizo de él un personaje serio y de pocas palabras. Su función era más escuchar que hablar, y eso hizo que su personalidad se estableciera como seria y calmada. Era un aliado sólido, un rastreador experto y, en muchos episodios, la voz sensata del dúo, que contrastaba con la del Llanero Solitario, que de tan valiente que era muchas veces actuaba de forma demasiado impulsiva.

El personaje fue reinterpretándose levemente con la aparición posterior de cómics, una serie de imagen real y otra de animación, que es la que tuvo más difusión y mejor acogida. En España (donde se le cambió el nombre a Toro, que sonaba parecido al original Tonto y no resultaba ofensivo), la serie de animación de los 60 fue sin duda lo que hizo conocido al personaje. En cualquiera de estos medios, la imagen que se daba de él, si bien con algunos cambios, era básicamente la misma: la del guerrero indio leal y de pocas palabras, pero más un igual del protagonista que un secundario.

En gran parte, el enorme fracaso de la película de 2013 se debió, en mi opinión, a que Tonto/Toro fue reinterpretado como un personaje excéntrico y de comportamiento muy absurdo. La historia intentaba justificarlo a través de un trauma de su pasado, pero de ninguna manera reflejaba al Tonto clásico. Si al hecho de que ya de por sí la historia de El Llanero Solitario era poco recordada por el gran público le añades el cambiar totalmente a uno de sus personajes más queridos, quizá los productores tendrían que haber previsto algo así. 

Además, creo que es evidente que lo que intentaron aquí fue crear otro Jack Sparrow, y que ese fue el principal motivo de poner a Johnny Depp en ese papel: el mismo actor interpretando a un personaje igualmente raro, imprevisible y estrafalario, que además tiene más protagonismo que el supuesto protagonista. Para los que vivimos las aventuras del Llanero Solitario de pequeños a través de la serie de dibujos de los 60, emitida en España en los 70 (personalmente me encantaba), la película de 2013 era más una parodia de los personajes que el homenaje que esperábamos. Para el resto, que no conocía el personaje más que de oídas, o puede que ni eso, solo fue una cosa rara que no se decidía entre ser drama o comedia, más parecido a un Piratas del Caribe ambientado en el Salvaje Oeste que a otra cosa.

Para mí tiene momentos que se salvan. La secuencia final del tren me parece espectacular, y admito que me emocionó escuchar la banda sonora tan querida y recordada del opening de la serie. Pero igual que admito eso, admito que la película hizo muchas más cosas mal que bien. Es una lástima porque, aunque los westerns no son santo de mi devoción, sí guardo un muy buen recuerdo de El Llanero Solitario original: el cowboy que solo disparaba balas de plata porque la plata era valiosa y eso le recordaba, cada vez que empuñaba el revolver, que la vida también lo era. Que siempre disparaba a intimidar y desarmar, muy pocas veces a herir, y nunca a matar, porque pensaba que todo criminal podía ser rehabilitado, que la verdadera victoria no era derrotar al enemigo, sino ponerlo de tu lado. Algunas de estas balas ni tan solo las disparaba, sino que las dejaba sobre el pecho de un villano tras tumbarlo a puñetazos o las entregaba a un desconocido tras salvarle la vida. Eran su firma, tan característica de él como la batseñal de Batman o los cortes en forma de Z de El Zorro

Striker concibió a El Llanero Solitario como un modelo moral para el público infantil y familiar de la época. Era un personaje que se negaba a matar precisamente en el entorno del Salvaje Oeste, donde las películas solían mostrar que la vida no valía nada, o que incluso cuanta más gente matara a tiros un pistolero, más respeto se le tenía. Y si, sabiendo que esto era lo más recordado del personaje, nos hacen una película en la que el Llanero Solitario sí tira a matar y Tonto/Toro es un chiflado impredecible en lugar de un guerrero estoico, vamos mal.

Pero bueno, estamos aquí por la figura, así que vamos a darle un último vistazo. Es extremadamente fiel a la imagen de Tonto en la película, hasta un nivel de detalle casi enfermizo. Mide 18 cm de altura y tiene 14 puntos de articulación, aunque la mayoría tienen muy poco recorrido: cabeza, brazos, codos, manos (es ambidiestro) cintura, piernas, rodillas y pies. Es claramente una figura de muy buena calidad, pensada para exhibirla, no para jugar con ella. Pero es una figura que, alguien que haya visto cualquiera de las series de imagen real o animación de El Llanero Solitario, pero no haya visto la película de 2013, no reconocerá como Tonto/Toro.

Tonto. The Lone Ranger. NECA. Presentado en blíster. Catorce puntos de articulación. 2013.  

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