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martes, 20 de octubre de 2026

HISTORIAS DE LA CRIPTA (nº 20) Vestido por la muerte

   Presentado por...Zag.

 

¡Extra! ¡Extra! ¡Un hombre celebra su boda y su funeral el mismo día! ¿Mala suerte, o un astuto modo de pagar una sola vez el alquiler del esmoquin? ¡Extra!¡Extra!


Este es otro de los cómics de la primera etapa de Historias de la Cripta que reviste una importancia especial, aunque no tanto por la historia en sí como por un detalle muy concreto totalmente ajeno a esta: fue presentado por la Vieja Bruja de La Guarida del Miedo.

Para los que entraron en contacto con las Historias de la Cripta por la serie de televisión o las películas, probablemente el Guardián de la Cripta sea el único anfitrión que conozcan, pero, en realidad hubo cuatro. Los tres principales fueron el Guardián de la Cripta, el Guardián de la Bóveda y la Vieja Bruja de La Guarida del Miedo. Existió además una cuarta anfitriona llamada Drusilla que apareció muy al final de la serie, poco antes de que la implantación del Comics Code Authority provocara la desaparición de estas publicaciones. Apenas hizo acto de presencia en unas pocas ocasiones y siempre como acompañante del Guardián de la Bóveda. Nunca llegó a decir una sola palabra, limitándose a aparecer a su lado o en segundo plano. Da la impresión de que los autores estaban preparando algo para ella, pero aquella idea nunca llegó a desarrollarse.

En los primeros números de Historias de la Cripta únicamente la primera de las cuatro historias de cada comic era presentada por el Guardián de la Cripta. Las otras tres carecían de introducción y se entendía que eran simplemente los siguientes relatos que el mismo anfitrión estaba contando al lector. A partir de Vestido por la muerte, presentada por la Vieja Bruja, la situación cambió y todas las historias fueron presentadas por un anfitrión. 

Estos se iban turnando para introducir los distintos relatos, independientemente de la revista en la que apareciesen, porque EC Comics llegó a publicar simultáneamente tres colecciones de terror. Como el género estaba vendiendo muy bien, la editorial transformó varias de sus colecciones de diversas temáticas en series de terror, que es lo que la gente demandaba en ese momento. Del mismo modo que la revista policíaca Crime Patrol terminó convirtiéndose en Historias de la Cripta, otras dos colecciones pasaron a ser La Bóveda del Horror y La Guarida del Miedo, cada una con su propio anfitrión.

Las tres revistas seguían exactamente la misma estructura: cuatro relatos cortos de terror por número. La principal diferencia era el anfitrión titular. En cada revista, dicho anfitrión presentaba dos de las historias, mientras que las otras dos quedaban en manos de sus compañeros. De este modo, aunque existían tres series distintas y tres anfitriones diferentes, las historias eran prácticamente intercambiables y formaban parte de un mismo universo. Por eso, hoy en día suele utilizarse el nombre general de Historias de la Cripta para referirse al conjunto de los cómics de terror de EC, por ser la primera en aparecer. De hecho, la serie de televisión de Historias de la Cripta adaptó 93 de las 348 historias que aparecieron originalmente entre Historias de la Cripta, La Bóveda del Horror y La Guarida del Miedo, presentándolas todas como Historias de la Cripta.

Vamos con la de hoy, que ya hemos escrito un montón y aún no hemos tocado el tema. El protagonista es Cabot, que está excavando furiosamente en un cementerio, tratando de llegar hasta el ataúd de alguien llamado Baxter. Mientras lo hace, reflexiona sobre todo lo que en el pasado le ató a este individuo. Ambos eran estudiantes en el mismo instituto y estaban enamorados de una misma chica. Baxter era rico. Cabot era pobre… Baxter se llevó a la chica. Al cabo de un tiempo, Baxter y Nancy, que así se llamaba la afortunada, se casaron. El padre de Nancy, que también tenía dinero, le dio al joven y prometedor Baxter un empleo en su empresa, mientras que Cabot se hundía en la miseria, trabajando mucho más duro para obtener mucho menos dinero.

Y alguien podría pensar que el chico rico es el malo de la historia porque, bueno, ya sabéis... el bueno siempre es el menos poderoso, porque si el bueno fuera el más poderoso que el malo desde el inicio, la batalla sería aburrida. En este caso no. Aquí, Baxter y Nancy realmente no le hicieron nada a Cabot. Cabot se amargó él solo por su incapacidad de aceptar que Nancy no lo había preferido a él, sino a otro hombre, por su dinero, por su aspecto, por su personalidad o por el motivo que fuera. Así que engañó a Baxter (que seguía considerándolo su amigo), le mató e hizo que pareciera un accidente de coche.

Y, a partir de ese momento, puesto que habían sido amigos de instituto, se dedicó a consolar y acercarse todo lo posible a la triste viuda, hasta que finalmente la convenció para que se casara con él.

Emborrachado por la sensación de triunfo, comenzó a fantasear con que le había arrebatado a Baxter su mujer (cuando se casara con ella) y su fortuna (puesto que, habiendo su mujer heredado la de él, la compartiría con Cabot). ¡Pero lo quería aún más! Quería despojar a Baxter de absolutamente todo lo que, de un modo u otro, lo había hecho sentir inferior a él. Y entonces pensó en el esmoquin con el que fue enterrado. Pensó en la deliciosa ironía que sería casarse con la viuda de Baxter llevando el mismo esmoquin con el que enterraron a Baxter, después de haber sido él mismo quien lo mató.

Y por eso es por lo que está excavando al comienzo del capítulo. Cabot llega finalmente hasta el ataúd, roba el esmoquin y se lo lleva. Sinceramente, hay que estar muy, muy, muy mal de la cabeza para ponerse la ropa que un muerto ha llevado durante cuatro meses. Pero, claro, el cadáver fue embalsamado, así que no ha llegado a corromperse en ese tiempo, y el esmoquin está bastante aceptable.

El día de la boda se coloca el esmoquin y acude al altar. Pero justo cuando el cura está a punto de unirlos en santo matrimonio, Cabot empieza a gritar y a tratar de quitarse el esmoquin, que siente que le quema, antes de caer muerto al suelo. 

¿Venganza sobrenatural? No, en absoluto. Como dije, el cadáver de Baxter fue embalsamado y, debido al prolongado contacto con este, el tejido del esmoquin había absorbido parte del líquido embalsamador. Un líquido que, del mismo modo que pasó de los poros de la piel de Baxter al tejido, había pasado ahora del tejido a los poros de la piel de Cabot, provocándole un envenenamiento a lo largo de las pocas horas que hacía que lo llevaba puesto.

Pero bueno, al final, Cabot tuvo éxito en lo que pretendía. ¿Acaso no quería tener todo lo que tuvo Baxter? Pues consiguió tener, al menos, su mismo destino: terminar en un ataúd 😁⚰️

Puedes ver en orden de publicación todas las Historias de la Cripta ya reseñadas pulsando aquí.

Death suited him! 1951. Guion de Bill Gaines y Al Feldstein. Dibujo de Graham Gastly Ingels.  Publicado por Planeta DeAgostini en 2003.

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