MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!
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jueves, 8 de octubre de 2026

UROTSUKIDŌJI (Tomo tres) La leyenda del señor del mal

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, tentaculados lectores. 

Hoy es el día perfecto para reseñar el tercer tomo de Urotsukidoji. A fin de cuentas, el 8 de octubre es el Día Mundial del Pulpo. Y ya se sabe que donde hay pulpos también hay tentáculos, y donde hay tentáculos... hay Urotsukidoji.

Toca reseñar el tercer tomo de los publicados por Yowu Entertainment, con lo que habremos consumido todo el material que teníamos sobre esta franquicia, junto con las dos películas de VHS ya reseñadas. La edición que estamos comentando ahora mismo, la de Yowu, constó de seis tomos de 150 páginas y ya se encuentra descatalogada. Solo conseguimos los tres primeros tomos de esta, así que a partir de aquí continuaremos con la de Sekai, que es una edición en cuatro tomos de 320 páginas. Lleva dos de ellos publicados y se espera el siguiente para finales de este mismo mes. Intentaremos conseguirlo para poder presentar la historia completa.

Y bueno, vamos al lío. Hablemos de tentáculos Urotsukidoji.

Tras escapar del hotel de citas donde ha matado accidentalmente a un desconocido mientras se acostaba con él, Megumi va a refugiarse a casa de Nagumo. La ninfomanía natural de su especie vuelve a apoderarse de ella, y lo que en principio era una charla de disculpas por haber metido en un problema a un amigo suyo anteriormente se convierte en un intento de seducción fallido.

Para evitar caer en la tentación, Nagumo abandona precipitadamente su propia casa, cruza una calle sin mirar y es atropellado por un coche que lo arrolla y lo estampa contra un muro, dejándole la mitad de los huesos destrozados y los órganos aplastados. Es llevado a un hospital donde lo ingresan directamente al quirófano, pese a que los médicos no tienen prácticamente esperanzas de salvarle. Le están taladrando la cabeza para drenar los líquidos y la sangre que se está acumulando en torno al cerebro cuando el cuerpo de Nagumo finalmente se rinde y todos las lecturas de constantes vitales dan una señal plana.

El equipo, formado por tres cirujanos y una enfermera, confirma la muerte de Nagumo y se disponen a recoger el tinglado cuando uno de ellos grita repentinamente de dolor, se desploma al suelo y queda envuelto por un extraño halo de energía que parece disolverlo hasta consumirlo por completo, tanto a él como a sus ropas. Los otros dos cirujanos siguen el mismo procedimiento a continuación, derrumbándose sin motivo aparente y disolviéndose en el aire hasta desaparecer. No queda de ellos más que tres brillantes bolitas de luz: sus almas.

<===!Atención al sentido de lectura<===

Las tres almas flotan en el aire y son atraídas hacia el cadáver de Nagumo, que vuelve a la vida y se regenera gracias a su energía. Nagumo se levanta, pero no es él, o no lo es totalmente. Su mirada ha cambiado. Con un simple gesto reduce a trizas la ropa de la enfermera y con otro la hace levitar, dejándola paralizada y suspendida en el aire, a su merced.

Megumi, que está en la sala de espera del quirófano junto con los padres de Nagumo y Akemi, la novia de este, percibe la energía que está irradiando este proto-Chojin y entra en el quirófano, encontrándose a Nagumo violando ferozmente a la enfermera. El proto-Chojin percibe que Megumi es una mujer bestia y, sin desatender a su presa, lanza una descarga de energía contra Megumi que la aturde. Cuando termina con la enfermera, esta se disuelve igual que los cirujanos.

Nagumo se queda indemne en el quirófano, y vuelve a ser el de siempre. Cuando sus padres entran al fin, preocupados porque nadie les está informando de nada, lo encuentran allí, tirado en el suelo, quejándose de que tiene un chichón en la cabeza, pero sin ningún tipo de daño serio, mientras Meguni lo mira con cara de circunstancias. Akemi y los padres de Nagumo están demasiado contentos por ver que este se encuentra bien como para dar importancia al hecho de que el equipo de cirujanos haya desaparecido, y lo achacan a que simplemente exageraron el estado en el que ingresó al hospital y se han marchado al comprobar que realmente no estaba tan mal como parecía.

Le entregan a Nagumo una muda de ropa que habían traído con ellos para que se vista y vuelven a su casa dando el asunto por terminado. Este incidente sirve para confirmar a ojos de Megumi (y también de Kuroko, que estaba observando todo desde las sombras) que Nagumo es el humano predestinado a ser la encarnación del Chojin.

De camino a casa, Nagumo se separa de sus padres para acompañar a Akemi a su propia casa. Megumi los sigue discretamente, vigilando a Nagumo, pero no ve nada extraño en él. Lo que fuera que le ocurriera en el hospital aparentemente terminó allí.

Regresa al hospital, quizá en busca de alguna pista sobre lo que realmente puede haber ocurrido. Pero, una vez allí, su instinto de mujer bestia la vence de nuevo. Seduce a uno de los pacientes al que estaban a punto de dar el alta y se acuesta con él. Adopta su forma de bestia e hipnotiza al hombre para violarlo hasta agotar su energía de tal modo que al día siguiente, cuando van a darle el alta, lo encuentran catatónico y con el cuerpo tan desgastado que parece haberse quedado en los huesos de la noche a la mañana. Aquí reitero lo que dije en otra ocasión: que Amano y Megumi son los buenos de la historia porque protegen a Nagumo y Akemi, que son los protagonistas, pero sus métodos no difieren mucho de los de los demonios a los que se enfrentan.

Amano, por su parte, ha regresado al Inframundo y está pasando el rato con su novia, que es la hija del rey de los hombres bestia, cuando Kuroko lo llama mentalmente desde el mundo humano. Este le revela lo que vio en el hospital y trata de convencerlo de que Nagumo es el Chojin. Amano no le cree. Kuroko le dice que, si no confía en él, le pregunte a su hermana Megumi, que también lo vio, pero cuando este lo hace Megumi niega haber visto la transformación de Nagumo en el proto-Chojin, y Kuroko se gana así otra paliza de parte de Amano. Al parecer, Megumi se ha obsesionado con la idea de acostarse con Nagumo, pero quiere hacerlo cuando él esté en forma de proto-Chojin. El Nagumo humano no le interesa. Ella quiere al Nagumo a medio transformar, todavía lo suficientemente humano como para sobrevivir a un encuentro con él, pero al mismo tiempo lo bastante cambiado para proporcionarle una experiencia totalmente distinta a la de un humano normal.

Furioso tanto con los humanos como con los hombres bestia, Kuroko regresa al Inframundo, harto ya de todo el asunto del Chojin. Allí es engañado por tres majin que le sonsacan la información sobre la verdadera identidad del Chojin. Este se lo revela todo: su nombre real y dónde encontrarle. Es consciente de que está siendo engañado, pero lo hace esperando una recompensa al final. Esta recompensa no llega, y lo único que hace es entregar la información a los demonios a cambio de nada. De estos tres demonios se nos dan sus nombres propios: Goki, Yoki y Seiki, y al parecer tienen una cierta categoría dentro del mundo de los majins.

De aquí pasamos a un escenario completamente diferente. Han llegado las vacaciones de verano y los personajes están en la playa disfrutando de la arena y el mar. Nagumo y Akemi juegan en el agua, salpicándose el uno al otro, mientras Amano y Megumi conversan en la arena. Kuroko, escondido dentro de una cesta de merienda, no cesa de recibir patadas de Megumi, que paga con él su frustración por no haber podido acostarse todavía con el proto-Chojin.

<===!Atención al sentido de lectura<===

En un intento de forzar la transformación de Nagumo, Megumi invoca al Rey Demonio del Mar para que provoque un tsunami. Una gigantesca ola se levanta repentinamente ante todos y arrasa la playa, tragándose a docenas de bañistas. Amano trata de utilizar su poder para detener el tsunami y logra paliar gran parte de su fuerza, deshaciendo la ola. Sin embargo, tras esta llega otra aún mayor.

Del interior de esta segunda ola surge una voz que dice a Amano que él únicamente responde porque ha sido invocado. Aunque el texto se refiere a él como “Rey Demonio del Mar”, actúa como una entidad elemental que simplemente responde cuando se le invoca, por lo que entiendo que no es el mismo Dios del Mar Makai que aparece al final de la película Urotsukidoji, en un contexto totalmente diferente. Cuando Amano trata de detener esta segunda ola, una enorme garra lo atrapa y se lo lleva con él mientras la ola sigue avanzando. Kuroko, viendo que van a matar a su amo y pese a que este siempre lo trata con desprecio, siente el impulso instintivo de salvarlo.

Se manifiesta por primera vez ante Nagumo y le pide que se transforme en el Chojin para detener al Rey del Mar. Viendo que este no reacciona (el que una pequeña criatura desconocida aparezca flotando ante ti mientras un tsunami gigante se dispone a arrasar con todo suele dejar paralizada a la gente) Kuroko empuña una de las sombrillas de la playa. Utilizando su asta metálica, le atraviesa el corazón a Nagumo, pensando que el shock físico provocará su transformación en el Chojin y este detendrá al Rey del Mar. 

<===!Atención al sentido de lectura<===

Y efectivamente así ocurre. Sin llegar a transformarse físicamente, el cuerpo de Nagumo, todavía atravesado por la sombrilla, se alza en el aire envuelto en un extraño resplandor y se lanza contra el tsunami, obligándole a retroceder no solo físicamente, sino en el tiempo. Los acontecimientos recientes se borran de la realidad y se reescriben, con lo que ninguna de las víctimas del tsunami ha muerto y nadie recuerda lo ocurrido. Únicamente Akemi guarda memoria de lo ocurrido, pero puesto que nadie más a su alrededor parece haber vivido nada extraordinario, Akemi duda de su propia mente y empieza a creer que se ha vuelto loca.

Ni tan solo Nagumo recuerda lo ocurrido, aunque siente que le arde el pecho en el punto en donde la vara de la sombrilla se lo atravesó, como si se hubiese dado allí un golpe. Los tres majin  han permanecido en la playa en todo momento, invisibles, observando los acontecimientos y espiando a Nagumo para comprobar si lo que les dijo Kuroko es cierto, y ellos también parecen conservar el recuerdo de lo ocurrido.

Finalizan las vacaciones de verano y todos vuelven a clase, donde se presenta un nuevo profesor llamado Goto. Inmediatamente, Amano sospecha de él. Goto, a su vez, mira directamente a Amano y le dice que ha oído muchas historias sobre él y que espera que sea un estudiante aplicado. Esto es claramente un desafío entre dos criaturas sobrenaturales que se reconocen mutuamente.

Y más o menos aquí termina este tercer tomo. Teniendo en cuenta las páginas de cada uno de estos tomos publicados por Yowu, calculo que la historia conectará aproximadamente hacia la mitad del segundo tomo de los publicados por Sekai, así que, ya que los de Yowu son en este momento más difíciles de conseguir, intentaré hacerme con el segundo de Sekai y los siguientes, a ver si podemos cerrar la historia de algún modo.

Hasta que eso ocurra (si es que llega a ocurrir) podéis repasar todo lo ya reseñado sobre el manga de Urotsukidoji pulsando aquí, o al anime que lo dio a conocer a la mayor parte del mundo pulsando aquí.

Chōjin Densetsu Urotsukidōji. 1986. Toshio Maeda (guion y dibujo). Publicado entre 2016 y 2023 por Yowu Entertainment.

domingo, 6 de septiembre de 2026

UROTSUKIDŌJI (Tomo dos) La leyenda del señor del mal

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, degenerados lectores. Este parece un buen momento para reseñar el segundo tomo de Urotsukidōji. 

Después de todo, hoy es el sexto día del noveno mes (6-9), es decir, el Día Mundial del Sexo Oral. No es una efeméride oficial sino algo que se popularizó en internet en 2010 como una broma numérica, pero actualmente muchos profesionales de la salud la aprovechan para difundir mensajes de educación sexual.

En este segundo número se nos presenta a Kuroko, la pequeña criatura que sirve a Amano. Esta es otra de las razas que habitan el Inframundo, en el territorio de los hombres-bestia. La relación entre ambos es bastante menos cordial que como se mostraba en el anime. En el manga, Amano trata a Kuroko como un sirviente estúpido y despreciable, mientras que en la adaptación al anime tenían algo parecido a una amistad y había escenas en las que incluso Amano sonreía al verlo aparecer, como si se alegrara de verlo.

Kuroko nos confirma lo que ya sospechábamos del número anterior: que el terremoto que puso en fuga a los Majin no fue algo natural ni casual, sino ocasionado por un poder sobrenatural que por el momento desconocen. 

<===!Atención al sentido de lectura<===

Amano quiere asegurarse de una vez que Nagumo es el Chōjin o bien descartarlo. Le sigue por los pasillos del instituto y, cuando nadie mira, lanza contra él una ráfaga de esferas de energía desde sus ojos. Si Nagumo no es el Chōjin, la ráfaga lo matará; si lo es, sobrevivirá incluso si el poder del Chōjin todavía está solo latente en él. No ocurre ninguna de las dos cosas porque la ráfaga no llega a darle: Nagumo la esquiva en el último segundo moviendo bruscamente la cabeza para mirar a Akemi, que aparece en ese momento por una puerta, con lo que Amano se queda una vez más con la duda.

Durante la clase de deportes, Amano se fija en otro candidato a ser el Chōjin. Se trata de Ozaki, un alumno con una inteligencia prodigiosa, un cuerpo atlético y un magnetismo sexual enorme que trae locas a todas las chicas. Amano está desesperado por identificar al Chōjin. Cualquier alumno excepcional le parece sospechoso, y Ozaki parece el receptáculo perfecto para el Chōjin, por lo que Amano decide ponerlo a prueba también.

Tras la clase de deportes, Nagumo entra a un almacén para guardar algunos de los artículos que han estado utilizando y sorprende a Ozaki manoseándose con otra de las alumnas. Al ver esto y darse cuenta de que sus compañeros lo han descubierto, tropieza y se hace un corte en un brazo al chocar con unos trastos. Ozaki, quizá tratando de caerle simpático a Nagumo para que no cuente a los profesores lo que ha visto, le lame la sangre del brazo y lo invita a salir con él esa noche, diciéndole que va a llevárselo a conocer chicas.

Lo que hace es llevarlo a un club de alterne donde lo emborracha. Estando de camino a otro local, Amano decide ponerlo a prueba: se apodera de la mente de uno de los trabajadores y de una de las chicas del último club en el que estuvieron y se los echa encima, ordenándoles que lo asesinen para ver si esto provoca en él su transformación en proto Chōjin. Estas dos marionetas humanas, armadas con cuchillos, emboscan a Ozaki en un callejón y se echan sobre él para matarlo. 

<===!Atención al sentido de lectura<===

La aparición de Kuroko en ese mismo instante distrae a Amano durante un segundo y, cuando vuelve a mirar hacia el callejón, ve a sus dos títeres muertos y destrozados como por una bestia salvaje. Ozaki está confuso entre los cadáveres, sin saber qué ha ocurrido, y el propio Nagumo yace inconsciente en el suelo, borracho perdido.

Amano decide hacerle una segunda prueba: ordena a Kuroko que lo ataque y este lanza sobre Ozaki un rayo de energía. Incluso el pequeño Kuroko tiene poder suficiente para matar a un humano sin problemas. Pero cuando el rayo impacta en el estudiante, este se queda envuelto en una esfera de energía que sale disparada hacia el cielo, evidenciando que el muchacho ya no es un humano normal. Esto hace suponer a Amano que efectivamente Ozaki es quien está destinado a convertirse en el Chōjin.

Al día siguiente Ozaki, que al parecer volvió de algún modo a su casa envuelto en esa brillante esfera de energía sin recordar cómo, se siente terriblemente extraño. Va a la enfermería porque todo el cuerpo le duele, pero en cuanto tiene delante a la enfermera no puede resistir el impulso de abalanzarse sobre ella y violarla. La mentalidad del Chōjin se ha impuesto a la suya y ha empezado a transformar también su cuerpo. Amano irrumpe entonces en la enfermería junto con Kuroko y este dispara de nuevo rayos de energía contra Ozaki, pero esta vez rebotan contra su piel sin causarle el menor daño. Sin embargo, cuando el propio Amano se los lanza solo para cerciorarse, sus rayos le abrasan los órganos internos y le provocan la muerte en pocos segundos, dejando al hombre-bestia desconcertado. Amano sigue siendo el personaje más interesante: poderoso, inteligente, y completamente incapaz de entender y valorar a los humanos. Ya sabemos que el elegido para convertirse en el Chojin es Nagumo, y por tanto el encargado de protegerlo debería ser el héroe de la historia, pero Amano ya ha provocado la muerte de seis humanos inocentes, entre ellos un bebé, y le trae completamente sin cuidado.  

La enfermera queda sumida en el mismo condicionamiento mental que vimos en el número anterior con los Majin; las mujeres violadas por estos (las pocas que sobreviven) sufren una especie de trauma hipnótico que las impulsa a buscar nuevamente ese encuentro, y al parecer el Chōjin provoca el mismo efecto. 

Kuroko absorbe todos los recuerdos recientes que puede de la mente de Ozaki antes de que su cadáver se enfríe y descubre que los poderes del Chōjin que ha manifestado este empezaron a desarrollarse a partir de cuando lamió la sangre de alguien. A través de esa sangre obtuvo una pequeña parte de los poderes del Chōjin, pero estos se han agotado rápidamente. Las imágenes no son bastante nítidas para determinar de quién era esa sangre, así que Amano le ordena investigar a todos los compañeros de clase de Ozaki para comprobar cuál de ellos se ha cortado recientemente en un brazo.

Molesto por la forma en la que lo trata Amano, Kuroko interpreta a su manera las órdenes. Empieza a examinar a los compañeros de clase de Ozaki, tal como se le ha ordenado, pero empieza por las alumnas. Se cuela esa misma noche en las habitaciones de varias de ellas y básicamente se dedica a manosearlas con la excusa de que está buscando una herida. Una de las alumnas ante la que se presenta es la misma que estaba en el almacén del gimnasio con Ozaki. A esta directamente la interroga haciéndose pasar por una entidad sobrenatural… que, bueno, en realidad ya lo es, pero se hace pasar por una mucho más terrible. Le exige saber quién les interrumpió cuando estaba con Ozaki en el almacén y de quién fue la sangre que lamió este, y la chica termina confesándole que la persona en cuestión fue Nagumo.

Con esta nueva información, Amano va en busca de Nagumo y examina su brazo, pero no encuentra en él ninguna herida ni tan solo una cicatriz. Se cabrea con Kuroko y le propina unas cuantas patadas y gritos, pensando que se ha equivocado una vez más. En realidad la herida se ha curado completamente gracias al poder latente del Chōjin.

A todo esto, Megumi empieza a hacer de las suyas. Básicamente, el sexo es el alimento de las criaturas del Inframundo y Megumi está bastante hambrienta desde que llegó al mundo de los humanos. El hecho de que vaya ofreciéndose prácticamente a cualquiera y en cualquier lugar causa problemas a un alumno del instituto que es amigo de Nagumo. Este y Akemi empiezan a seguirla porque nadie tiene muy claro quién es esta chica. Se la ha visto merodear por el instituto, pero nadie sabe exactamente qué hace allí.

<===!Atención al sentido de lectura<===

A la salida del instituto la siguen hasta uno de los barrios de mala reputación de la ciudad, donde ella continúa ofreciéndose a cada tipo con el que se cruza. Se mete en una habitación de hotel con un hombre y Nagumo y Akemi alquilan la habitación contigua para escuchar lo que ocurre a través de las delgadas paredes. Los gemidos y sonidos esperables se interrumpen de golpe con un aullido de dolor del hombre: Megumi ha adoptado inadvertidamente su forma de bestia y ha reventado las entrañas del hombre casi sin darse cuenta. Sin saber muy bien que hacer al respecto, regresa a su forma humana y se teleporta fuera del edificio. 

Al día siguiente Nagumo y Akemi están hablando con Amano sobre el alumno al que Megumi metió en problemas cuando esta aparece y Amano les revela que es su hermana.

Con esto terminamos el segundo número. El Chōjin sigue manifestándose en Nagumo cada vez de forma más clara, pero sin que esto parezca convencer ni a Amano ni a los Majin. El progreso de la historia es obviamente mucho más lento que lo que vimos resumido y condensado en la película, pero básicamente sigue el mismo patrón.

Podéis darle un vistazo al tercer tomo pulsando aquí, o al anime que lo dio a conocer a la mayor parte del mundo pulsando aquí.

Chōjin Densetsu Urotsukidōji. 1986. Toshio Maeda (guion y dibujo). Publicado entre 2016 y 2023 por Yowu Entertainment.

domingo, 5 de abril de 2026

UROTSUKIDŌJI (Tomo uno) La leyenda del señor del mal

  EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, degenerados lectores.

Hoy es el primer domingo de abril, es decir, el Día Mundial del Pene. Esta es una celebración originaria de Japón, donde se la conoce como El Festival del Pene de Hierro. En sus inicios era una fiesta llevada a cabo exclusivamente por mujeres, en la que estas se postraban en torno a figuras de penes gigantes para solicitar una buena salud y protección ante las enfermedades venéreas. 

¡Bueno, fiestas más raras encontramos por ahí si miramos un calendario! El caso es que me ha parecido una buena fecha para empezar a reseñar el manga de Chōjin Densetsu Urotsukidōji (La leyenda del Superdiós y el niño errante), en el que se basaron las películas que ya hemos comentado La leyenda del señor del mal y La matriz del demonio. En el momento de hacer esta publicación no tenemos la colección completa, pero iremos reseñando los tomos que hemos conseguido, y ya es algo que tenemos adelantado por si más adelante conseguimos el resto.

El manga apareció en 1986 y se lo considera el origen del popular subgénero tentacle. Es muy curioso porque se aleja del habitual estilo manga para mostrar un dibujo muy realista, con proporciones creíbles en los detalles anatómicos que suelen exagerarse muchísimo en el manga erótico (o en el manga en general), como son el tamaño de los ojos y de los pechos. También cabe destacar que, pese a ser básicamente un manga hentai (pornográfico), la historia no es, como ocurre habitualmente en este género, una simple excusa para mostrar escenas de sexo. Al contrario, nos encontramos con un argumento bastante trabajado.

Me llamó la atención también el cambio de personalidad de uno de los principales protagonistas respecto al anime, que es lo primero que conocí de esta franquicia. En el anime, Amano y su hermana Megumi son mucho más humanos de lo que se ve en este primer tomo del manga, tanto físicamente como en el sentido metafórico que se da a «humanidad» para referirse a conceptos como clemencia o empatía. El Amano que vemos aquí es literalmente un desgraciado, un auténtico miserable que no despierta la simpatía que tenía en el anime. El Amano del anime podía actuar como un demente, como si todo fuera una grandísima broma, pero en el manga es un personaje mucho más oscuro, más próximo a la naturaleza de bestia salvaje de su raza.

El manga comienza, de hecho, con Amano aparentemente recién llegado a Tokio (el anime tenía lugar en Osaka), paseando por las calles. Nada nos hace sospechar por el momento que se trata de una criatura venida de otra dimensión. Mientras anda distraídamente, se choca con un carrito de bebé que había cerca del bordillo de la acera, precipitándolo a la calzada justo enfrente de un camión que se dirige hacia él. La madre del bebé que va en el carrito se lanza a por él tratando de salvarlo. El resultado es que el conductor del camión, al dar un volantazo tratando de evitarlos, se estrella y se mata. Pese al sacrificio del conductor, la mujer es arrollada igualmente por el camión y muere también.

A Amano lo vemos en lo alto de un edificio, sentado en una verja tras haber dado un imposible salto de muchos metros de altura, y tiene en su regazo al bebé, al que se ha lanzado a salvar a una velocidad tal que nadie ha sido capaz de verlo. Esto es lo que se podría esperar de un héroe de manga, pero Amano no es un héroe. Ha reaccionado por instinto, pero una vez se ve con el bebé en su regazo no sabe qué hacer con él y se deshace del pequeño (que ha salido indemne del accidente) lanzándolo a un río, donde se hunde como una piedra. Lo más llamativo, por decirlo de algún modo, es que no se considera culpable de lo ocurrido y achaca el haberse tropezado con el carrito a una maniobra de los majin (makai, en el anime), los demonios que están tratando de acabar con el Chōjin. 

Para los que no conozcan esta obra, explicado de un modo muy básico, el Chōjin es un dios ancestral que cada tres mil años trata de encarnarse en la Tierra. De conseguirlo transformará el mundo en un paraíso según algunas leyendas, o lo destruirá según otras. Los humanos ignoran esto, pero existen dos facciones de seres que si conocen la existencia del Chōjin, los jyujinkai (las bestias, a las que pertenece Amano) y los majin (demonios). Ambos conviven en una especie de dimensión incompleta llamada el Inframundo, que está de algún modo conectada a la Tierra. Esto es otra diferencia importante respecto al anime, en el que la realidad estaba dividida en tres mundos: el de los humanos, el de los demonios y el de las bestias. En el manga original, demonios y bestias comparten un mismo plano. Los jyujinkai creen que el Chōjin convertirá la Tierra, y al Inframundo con ella, en un lugar de paz y felicidad eternas. Los majin piensan lo contrario. Desde tiempos inmemoriales, cuando la siguiente aparición del Chōjin se acerca, algunos majin son enviados a la Tierra para encontrarlo y matarlo antes de que desarrolle todo su poder. Hasta ahora han logrado acabar cada vez con el humano en el que habría de encarnarse el Chōjin 

Volvemos al presente inmediato. Tras su tropiezo con el carrito, Amano llega al instituto donde se ha inscrito como alumno. Allí conoce a Nagumo, un chaval tímido del que los demás se burlan y que está obsesionado con una de las chicas de su clase, Akemi. Amano y Nagumo ven cómo una de las profesoras se lleva aparte a Akemi y la siguen para ver qué están haciendo. 

<===!Atención al sentido de lectura<===

Esta es la famosa escena del anime en la que la profesora viola a la alumna, proceso durante el cual se transforma en un monstruo que comienza a extender lenguas y tentáculos por todos lados. En el anime esta escena termina con un enfrentamiento entre Amano y el monstruo, revelándonos que ambos eran criaturas de otra dimensión. Aquí la cosa cambia un poco porque ese enfrentamiento no llega a producirse, y Amano permite que el majin viole a Akemi porque considera que todavía no es el momento de revelar su presencia. El majin percibe que hay cerca otro habitante del Inframundo, pero piensa que debe ser otro de los majin enviados a buscar al Chōjin. 

Este ataque provoca una especie de despertar sexual desviado en Akemi, que a partir de ese encuentro no puede dejar de fantasear con volver a ser violada por ese mismo demonio. Esto me pareció un detalle interesante porque es similar a lo que ocurre con las víctimas de los vampiros según la tradición clásica. A pesar del daño que estos causan a sus presas, estas ansían volver a ser mordidas. En ambos casos este efecto en la persona atacada (desear volver a ser atacada del mismo modo) podría ser un condicionamiento mental impuesto por la criatura, que de esta forma se asegura el volver a tener acceso a su víctima con mayor facilidad.

Durante los siguientes días en el instituto es la propia Akemi la que busca activamente quedarse a solas con la profesora para que esta vuelva a abusar de ella, sin que parezca importarle el hecho de que claramente no es un ser humano. Sin embargo, en otro de estos encuentros Amano sí desata su poder contra el demonio y vemos cómo este revela su auténtica forma. En el anime los majin/makai eran muy variados, casi criaturas únicas, pero en el manga son un conjunto de razas, cada una de ellas con un aspecto concreto. Los más habituales, como se verá más adelante, son unos con aspecto de reptiles, parecidos a una especie de humanoides con largas lenguas de sapo y colas prensiles. Además, en cuanto Amano mata al majin, la profesora a la que estaba sustituyendo aparece repentinamente, cerca de donde fue destruido este. Al parecer, en el manga los majin no se limitan a adoptar una forma humana falsa, sino que deben adoptarla de una persona concreta y, al hacerlo, esta es de algún modo sustituida, enviada a una especie de limbo.

Nagumo y Amano recogen a la profesora y la llevan a su propio apartamento, donde le explican lo ocurrido. Aunque al matar al majin que la había poseído, su cuerpo y el del lagarto se desdoblaron y volvieron a separarse, una parte de la esencia de este queda en ella de forma permanente: una especie de contaminación que, como en el caso de Akemi, altera su personalidad y hace que no pueda dejar de pensar en el sexo ni de masturbarse compulsivamente. Su mente está llena de recuerdos que van y vienen de lo que hizo mientras se encontraba bajo el control del majin, que la horrorizan y la excitan a partes iguales. Amano la convierte en su amante, según él, porque así la energía que le traspase al acostarse con ella irá contrarrestando la que el majin le dejó… aunque lo cierto es que suena más a una excusa para aprovecharse de lo vulnerable que es la profesora en ese momento.

En una de las ocasiones en que Amano está en el apartamento de la profesora, esta recibe la visita de otro majin, que llega a reunirse con el primero sin saber que este ha sido ya eliminado. Amano destruye a este también tras obtener de él algo de información. 

Es así como se entera de que los majin también están centrando en el instituto su búsqueda de aquel que ha de convertirse en el Chōjin, pero tampoco saben quién es. Aquí me ha llamado la atención una frase que suelta el majin, que dice «Solo quiero volver a casa con mi mujer». La idea de que estos demonios del inframundo con poderes psíquicos, que se dedican a violar mujeres y destripar hombres con las garras, tengan una vida relativamente común en su propio mundo con un hogar al que volver y una esposa que les está esperando, es bastante curiosa.

Por su parte, Nagumo y Akemi han empezado algo parecido a una relación normal, o todo lo normal que pueda ser estando los dos implicados en una trama de demonios de otra dimensión. Nagumo tiene pesadillas en las que es atacado por monstruos a los que destruye tras transformarse él mismo en un monstruo más grande y fuerte que ellos. En estos sueños Nagumo se llama a sí mismo El Chōjin, un nombre que Amano nunca ha pronunciado delante de él. Esto nos indica que Nagumo es el humano en el que va a reencarnarse el Chōjin, y que esta criatura ya ha empezado a manifestarse en él.

<===!Atención al sentido de lectura<===

A esto añadimos que una chica misteriosa está paseándose también por el instituto. Se trata de Megumi, aunque todavía no se nos revela que es la hermana de Amano. De hecho, estos dos no llegan a coincidir en ningún momento del primer tomo ni hacen ninguna referencia al otro. Megumi tampoco demuestra tener ningún tipo de poder, así que cuando se publicó esto todavía no se sabía qué papel jugaba. Ella se fija también en Nagumo y trata de seducirlo, provocando un malentendido entre él y Akemi.

Mientras ambos están reconciliándose, son atacados por dos majin. Estos tienen intención de matar a Nagumo, pero antes quieren asegurarse de que es el predestinado a convertirse en el Chōjin, como sospechan. Para forzarlo a revelar su naturaleza, uno de ellos inmoviliza a Nagumo mientras el otro empieza a abusar de Akemi. El plan es que esto despertará la energía de Chōjin que hay en Nagumo, y cuando esta se manifieste y empiece a transformar al chaval, ellos lo matarán antes de que adquiera suficiente poder como para volverse peligroso.

Desde cierta distancia, Amano contempla toda la escena, pero no interviene. Aunque Nagumo y él se han vuelto algo así como amigos, no hace nada por ayudarle porque él también está interesado en comprobar si Nagumo es el Chōjin. Pese a que Nagumo se da cuenta de que la situación que está viviendo es la misma con la que ha soñado, porque los monstruos son idénticos a los de sus pesadillas, la transformación que experimentaba en estas no llega a producirse.

Lo que sí ocurre es que el suelo se ve sacudido por un fuerte terremoto que, por algún motivo, hace que los majin huyan y los dejen tranquilos. Aparentemente ha sido algo casual, pero ha tenido lugar precisamente en el momento en el que Nagumo, con la esperanza de que el sueño fuera algo profético, estaba intentando transformarse voluntariamente en ese ser en el que se convertía en su pesadillas, para así poder salvar a Akemi de los majin. Y esto nos deja con la duda de si realmente ha sido algo causal o el terremoto es una manifestación del poder del Chojin, una que los majin no esperaban, y eso fue lo que los puso en fuga.

Y así concluye este primer tomo de Urotsukidōji. Podéis darle un vistazo al segundo pulsando aquí, o a la reseña que hicimos sobre el anime que lo dio a conocer a la mayor parte del mundo pulsando aquí.

Chōjin Densetsu Urotsukidōji. 1986. Toshio Maeda (guion y dibujo). Publicado entre 2016 y 2023 por Yowu Entertainment.

miércoles, 10 de enero de 2024

UROTSUKIDOJI II: LA MATRIZ DEL DEMONIO

 EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                                      ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              ¡¡¡ALERTA DE EXXXTREMERZ!!!                                                                                                                                                                   

 Presentado por... Pecky.

¡Saludos, amigos cinéfagos!

A petición popular😊reseñamos hoy la segunda de las películas de Urotsukidoji. Si no leísteis la reseña sobre la anterior, tenéis un enlace al final de esta entrada. 

El primer problema con el que nos encontramos al hablar sobre La Matriz del Demonio, es situarla cronológicamente. La trama empieza y termina durante el transcurso de la película anterior e implica a los mismos personajes principales, por lo que debería ser posible mezclar ambos metrajes sin que se produjera ninguna contradicción entre ellos. Y no es fácil hacerlo.

En La Matriz del Demonio vemos que Nagumo y Akemi mantienen una relación estable. Amano, Megumi y Kuroko se muestran abiertamente ante ellos y ya están convencidos que Nagumo está predestinado a convertirse en el Chojin, aunque ignoran las verdaderas implicaciones de ello. Nagumo ya se ha transformado anteriormente en un proto-Chojin, pero todavía no es demasiado poderoso. El único momento en que todo esto y los sucesos de la segunda película podrían darse a la vez sería un poco antes o un poco después del combate entre Nagumo y Nikki que vimos en La Leyenda del Señor del Mal. Además, las ropas que llevan los personajes en esa parte de la primera película se corresponden con las que llevan en la segunda, y la transformación de Nagumo en una de las formas del proto-Chojin en la segunda película es casi idéntica a la que adopta al enfrentarse con Nikki en la primera. Aun así las dos historias no llegan a cuadrar demasiado bien. 

La trama comienza realmente en 1944, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial. Un científico loco nazi llamado Munchausen está llevando a cabo un experimento cuyo objetivo aparente es forzar antes de tiempo la llegada del Chojin para poder destruirlo con facilidad, adquirir su poder, y que de este modo Hitler se convierta en el dictador no solo del mundo de los humanos, sino también de los otros dos reinos. Para ello ha desarrollado una gran máquina que tiene a varias prisioneras integradas en ella como parte de su estructura. La propia máquina está diseñada para penetrar continuamente a las prisioneras, y aparentemente (porque no se nos explica nada) concentrar y canalizar el placer, dolor y/o humillación que puedan sentir estas a través de las dimensiones, como un cebo con el que atraer al Chojin.

Cuando la máquina acumula suficiente poder algo empieza a fallar, y una extraña fuerza se manifiesta. Algunas partes de la máquina estallan y el mismísimo Adolf Hitler, que estaba presenciando el experimento, dispara contra Munchausen por su fracaso. Al mismo tiempo, esa fuerza desconocida toma el control de varios bombarderos americanos y los desvía para que suelten su carga de explosivos sobre la mansión en la que está ocurriendo todo esto, en lugar de sobre una ciudad cercana que era su verdadero objetivo. Únicamente sobreviven el hijo de Munchausen (que le estaba asistiendo en el experimento, como su ayudante), la mayor parte de la máquina, y una extraña piedra casi esférica cubierta de grabados que su padre estaba manipulando en el momento de morir.

Ya en el presente de la historia (algún momento indeterminado de la década de 1990) el hijo de Munchausen (que se llama igual que él) aparece en Tokio. Todo indica que ha continuado con las investigaciones esotéricas de su padre, y se ha convertido en alguien extremadamente poderoso, mucho más que el promedio de los makai o jyujinkai. Dispone de una capa que parece darle un cierto control sobre las dimensiones, tiene en su poder la extraña piedra con grabados (que sin duda es una fuente de energía mística considerable) y tiene bajo su mando a Kohoki, un makai. 

Un avión se dispone a aterrizar en el aeropuerto de Tokio. En él viaja Takeaki, el único primo de Nagumo, junto con sus padres. En cuanto inicia la maniobra de toma de tierra, Kohoki ataca el avión matando a los pasajeros y haciendo que se estrelle, pero protegiendo con sus poderes a Takeaki para que solo quede malherido. Esto es un plan ideado por Munchausen II, que sabía que Nagumo iría a recibir a su primo. Cuando Munchausen II, caracterizado como médico saca al moribundo Takeaki de entre los restos del avión y dice que va a necesitar una gran transfusión de sangre para salvarse, Nagumo ofrece la suya. Esto es lo que quería desde el principio Munchausen II, inyectar la sangre del futuro Chojin en un cuerpo de edad similar y lo más genéticamente compatible posible, para crear un “Chojin de marca blanca” por decirlo así. 

Su plan es repetir el experimento de su padre, que falló porque invocó al Chojin sin que existiese ningún receptáculo físico adecuado para albergarlo. Esta vez, cuando Munchausen II haga funcionar la máquina tendrá a Takeaki preparado junto a ésta, y la energía del Chojin entrará en él por tener la misma genética y la sangre del Chojin corriendo por sus venas. Pero al no ser el verdadero Chojin, este se manifestará en una forma mucho más débil de su máximo potencial. Munchausen II necesita que esto se produzca así porque no quiere provocar la venida del Chojin para que este cumpla con su destino de unificar los tres reinos, sino para sacrificarle cuando se manifieste en esa forma más débil y que él mismo u otra entidad a la que llama el Señor del Caos ocupen su lugar. 

Gracias a la sangre de Nagumo, Takeaki se recupera en solo tres días, saliendo del hospital hecho un atleta, con una fuerza y resistencia incrementadas. Ingresa en el mismo instituto al que asiste Nagumo, y la chica-bestia Megumi se prenda de él. 

Ella sabe que la sangre del futuro Chojin corre por sus venas, y teme que su cuerpo no sea capaz de asimilar tanto poder y esto acabe matándolo, como ya ha ocurrido en casos anteriores. Además, un extraño monstruo está atacando a parejas por las noches, matando a los hombres y violando a las mujeres, y Megumi sospecha que el monstruo pueda ser el mismo Takeaki, transformándose en un proto-Chojin sin saberlo ni recordarlo. 

Munchausen II aprovecha estas dudas para socavar la cordura de Takeaki a base de adulterar sus recuerdos y provocarle pesadillas, aumentando poco a poco su control sobre él.

Megumi, ya perdidamente enamorada, decide revelarle su propia naturaleza de jyujinkai a Takeaki, mostrándole sus poderes, puesto que pronto él comenzará a manifestar unos similares. Se lo lleva a sobrevolar la ciudad y le sugiere un futuro juntos, si la sangre de Chojin que lleva en su interior no le mata. Takeaki parece aceptar lo que le está ocurriendo, cuando son atacados por Kohoki. Este se deshace de Takeaki y viola repetidamente a Megumi mientras le recuerda que le pidió matrimonio cien años atrás y ella lo rechazó. Al parecer, con el tiempo el amor y el rechazo se transformaron en obsesión, y la posibilidad de convertir a Megumi en su esclava sexual ha sido el principal motivo por el que Kohoki se puso al servicio de Munchausen II. 

Aunque Takeaki debería haber muerto tras el ataque del Makai, la sangre del Chojin lo transforma en un proto-Chojin que vence fácilmente a Kohoki, obligándole a huir sin su presa. 

Llegado el momento propicio, Munchausen II hace su jugada final. Usando el poder de su piedra mística invoca a la máquina de su padre (que ha reconstruido y proveído de nuevas prisioneras) haciéndola aparecer en la terraza de un rascacielos. Captura a Megumi y Takeaki, y coloca a ambos en el centro de la máquina, como un elemento de poder más. Esto atrae tanto a Amano, que busca salvar a su hermana, como a Nagumo, que busca salvar a su primo. Mientras la invocación final se produce, Amano trata de matar a Munchausen II, y Nagumo se enfrenta a Takeaki, ambos adoptando formas de proto-Chojin. 

Parece que Munchausen II tiene todos los triunfos, porque Amano no tiene poder suficiente para derrotarle y Nagumo se niega dañar a su primo. Entonces interviene Kohoki. Al ver que su amada & odiada Megumi va a ser sacrificada a la máquina, ataca a Munchausen II para salvarla. Este se deshace de Kohoki con facilidad, y el agonizante makai emplea sus últimas fuerzas en liberar a Megumi de sus grilletes y hacerle una última declaración de amor antes de morir. Es Megumi una vez libre la que, también por amor, se lanza contra Takeaki y le atraviesa el cuello de un golpe cuando este se disponía a destrozar a Nagumo. 

Casi simultáneamente a esto, Amano comprende que es la energía que irradia la piedra mística de Munchausen II lo que impide que él mismo o sus poderes lleguen a entrar en contacto con el humano, y lo aplasta lanzándole encima una enorme pieza de metal convencional, que la barrera mística no detiene. La piedra mística estalla en pedazos, y la máquina explota, haciendo fracasar de nuevo la invocación.

Al final Nagumo se derrumba inconsciente tras haber gastado todas sus fuerzas, Megumi se echa a llorar al darse cuenta que ha perdido a la vez a dos seres que la amaban (cada uno a su manera) y el loco de Amano se echa a reír, emocionado por el desenlace de los acontecimientos. 

Un epílogo nos muestra que en realidad Takeaki no murió, sino que vaga medio desnudo por las calles, sin recordar lo ocurrido. Su forma de proto-Chojin, separada de su forma humana, termina cayendo a alguna otra dimensión, donde queda destrozada sobre la estatua de un antiguo dios. En la frente de la estatua hay un hueco esférico en el que podría encajar perfectamente la piedra mística, como sugiriendo que fue de allí de donde se obtuvo en primer lugar. Y contemplando la estatua, lo que parece ser una versión futura y cibernética de Munchausen II ríe, como si todo lo ocurrido, tal y como ha ocurrido, hubiese sido su verdadero plan desde el principio. Y no pidáis más explicaciones, porque la propia película no las da. Está llena de puntos oscuros, cosas que no se aclaran o hasta parecen contradecirse. El conjunto es tan confuso que es muy posible que haya explicado mal algo de lo anterior, ya que todo lo contado es mi propia interpretación de lo que se nos muestra pero no se nos explica. 

Es interesante, mantiene esa estética aberrante de la saga, de mundos o dimensiones en las que las energías más poderosas, en las que se basa todo, son el dolor y el placer, y en las que la carne, la sangre y el sexo son una moneda de cambio común. En ese sentido recuerda un tanto a Hellraiser, pero más gráfico aún si cabe, y añadiéndole toques de drama, romance y combates apocalípticos entre criaturas de un poder inimaginable. Es muy épico, pero también muy confuso. 

La estatua que vemos al final, por ejemplo, la vimos anteriormente en el mundo de los jyujinkai, en un lugar llamado Frontera de las Puertas de la Prisión. ¿Debemos entender que es la misma estatua? ¿Qué hace allí, entonces, una versión futura de Munchausen II? También hay un momento en el que el pequeño Kuroko afirma que esa estatua representa al dios de su raza. Munchausen II parece creer en cambio que esa estatua representa al Señor del Caos que nombran en un par de ocasiones, pero que no queda claro si es un ser que debía sustituir al Chojin, si es un nombre alternativo para el Chojin, o el nombre que iba a recibir el propio Munchausen II tras invocar y destruir al Chojin. 

Asimismo se nos dice que la ciudad donde transcurre la acción es Tokio, aunque la primera película transcurre en Osaka y se supone que ambas tienen lugar a la vez y en el mismo lugar. Esto último puede ser efecto de una traducción descuidada, pero ya nos deja con la duda de cuantas de las incongruencias o puntos confusos de los diálogos puedan deberse también a este motivo. 

Y como dije antes, todo esto se supone que ocurre en algún momento de la primera película, aunque en ella no se hiciera ninguna referencia en absoluto a esta trama. Es también más floja que la película anterior, y esto seguiría ocurriendo en las siguientes, bajando cada vez más el listón. 

Puedes ver una reseña sobre la primera película de Urotsukidoji pulsando aquí, o sobre el manga en el que se basa pulsando aquí. También puedes ver otra película de animación sin relación con esta pulsando aquí. 

Shin Chojin Densetsu Urotsukidoji. 1991. Toshio Maeda (historia original) Noboru Aikawa (guion) Hideki Takayama (dirección). Editado en VHS en 1992 por Manga Films.

jueves, 17 de agosto de 2023

UROTSUKIDOJI. La Leyenda del Señor del Mal

 EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                                      ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              ¡¡¡ALERTA DE EXXXTREMERZ!!!                                                                                                                                                                   

 Presentado por... Pecky.

¡Saludos, amigos cinéfagos!

Urotsukidoji fue un manga creado en 1986 por Toshio Maeda. En su momento supuso una revolución por dos motivos, principalmente: por un lado presentaba una trama compleja que combinaba elementos de acción, romance, tragedia, gore y sexo tan explicito que entraba en el campo de la pornografía. 

Por otro, creó un nuevo subgénero dentro del hentai (los comics y dibujos animados japoneses de corte erótico/pornográfico); el tentacle. A partir de Urotsukidoji, los mangas y animes en los que monstruos de todo tipo empleaban enormes tentáculos en lugar (o además) de sus penes para mantener relaciones sexuales se multiplicaron, y actualmente el tentacle sigue siendo uno de los subgéneros hentai más populares.

Urotsukidoji está plagada de escenas de sexo raro, y el 90% de ellas son violaciones extremadamente brutales. Lo digo como aviso por si alguien que desconozca esta película se interesa por ella y trata de verla ahora. Pero también es justo hacer notar que estas escenas no son del todo gratuitas. Hay una razón de ser detrás de ellas que las hace indisociables de la trama. E incluso si se suprimieran, si de algún modo todas las escenas de sexo se eliminaran del metraje de forma que este fuera coherente a pesar de los recortes, nos seguiría quedando una historia magnifica, épica y trágica como muy pocas. 

(Editado: como en el momento de escribir esto aún no había leído el manga, toda la reseña se ciñe a la versión animada, ignorando las diferencias que tiene respecto a la original. Estas las haré notar a medida que reseñe la versión en papel). 

La historia nos cuenta que tres reinos o mundos paralelos coexisten en nuestra realidad. Estos son el de los ningenkai (humanos), los jyujinkai (bestias) y los makai (demonios). Los tres reinos están incompletos y son por tanto imperfectos, estando sus habitantes expuestos al sufrimiento y las penalidades. Una leyenda cuenta que cada 3000 años una criatura suprema, El Chojin, trata de manifestarse físicamente en el plano de los humanos. De lograrlo alguna vez, unificará los tres reinos creando un solo plano de existencia llamado El Reino de la Eternidad, que será perfecto, donde humanos, bestias y demonios cohabitarán juntos en una felicidad perpetua. 

Los humanos, de vidas muy cortas, han olvidado esta leyenda y desconocen la existencia de los otros dos reinos. Los jyujinkai (que son básicamente humanos con rasgos animales y un gran dominio de su energía interna) creen que la leyenda es cierta, y esperan con ansia la aparición del Chojin que traerá ese mundo perfecto. 

Los demoníacos makai, en cambio, están convencidos que El Chojin es una fuerza destructora que no unirá los tres reinos, sino que los aniquilará, y su aparición debe ser evitada a toda costa. 

Como todas las leyendas, esta también es imprecisa y la fecha exacta de la siguiente aparición del Chojin no está clara. Trescientos años antes del inicio de la historia, Amano Yaju, del reino de los jyujinkai, se trasladó al mundo de los humanos, creyendo que el momento se acercaba, y ha permanecido allí desde entonces. La misión de Amano es detectar cuanto antes al humano que está predestinado a transformarse en El Chojin para guiarlo y protegerlo hasta que esta transformación se produzca, pues los makai también han enviado a la Tierra a varios demonios para matarlo. Amano es un paria entre los suyos, que consideran que no se debe tratar de influir en la aparición del Chojin ni en un sentido ni en el otro.

En la actualidad, la investigación de Amano ha reducido los posibles candidatos a ser El Chojin a dos de los estudiantes de un instituto de Osaka (Japón). El que tiene la mayoría de las papeletas es Ozaki, un carismático atleta que trae locas a todas las chicas. El otro es justo lo contrario, Nagumo, el payaso de la clase al quien nadie toma en serio. Ambos “huelen” a Chojin, a pesar que Nagumo no tiene ninguna de las características físicas y mentales asociadas a este, como sí ocurre con Ozaki.

A Amano se le unen su hermana Megumi y una pequeña criatura llamada Kuroko, nativa también del reino de los jyujinkai. Megumi está cansada de que su hermano pierda el tiempo buscando al Chojin, puesto que nada garantiza siquiera que la leyenda sea cierta, y ha viajado al reino de los humanos para convencer a su hermano que regrese con ella al reino de las bestias. 

Sin embargo, una vez en el reino humano ella también empieza a ver evidencias de la posible presencia del Chojin. Al contrario que su hermano, que cree que el Chojin será Ozaki, a Megumi su instinto le dice que el ser supremo se manifestará en el tímido y torpe Nagumo.

Los makai, siguiendo también el rastro del Chojin, se han infiltrado en el instituto. Estos parecen obtener sus enormes poderes del sexo, y estos poderes son mayores si además de violarlas, matan a las hembras humanas y jyujinkai en el proceso, drenando toda su energía hasta destruirlas. 

Uno de ellos se esconde bajo la identidad de una de las profesoras, y viola a Akemi, una de las estudiantes. Akemi es precisamente la chica que le gusta Nagumo. Es Amano quien destruye al demonio y salva a Akemi, pero a partir de ese momento un fuerte instinto protector se despierta en Nagumo, y él y Akemi comienzan una extraña y desesperada relación de dependencia emocional mutua.

Las acciones de los makai, que tratan de identificar al proto-Chojin para destruirlo antes de que este alcance su verdadero poder, provocan la muerte de muchos ciudadanos. Esto incluye a varios de los estudiantes, entre ellos Ozaki. Éste había entrado en contacto con una gota de sangre de Nagumo y desarrolla brevemente características de Chojin, pero su genética no es capaz de asimilar los cambios y su cuerpo se consume. Uno de los makai transforma a otro estudiante llamado Nikki en un semidemonio para forzar al verdadero Chojin a manifestarse.  Todo esto solo sirve a Amano para convencerse de que Nagumo es el Chojin, y para que Nagumo y Akemi establezcan algo parecido a una relación formal basada en el verdadero amor. Porque sí, puede que a primera vista no lo parezca, pero Urotsukidoji es básicamente (al igual que la ya comentada Ninja Scroll) una historia de amor.

Amano regresa al reino de los jyunjinkai para informar a su anciano gobernante que ha encontrado al Chojin, y este emplea las pocas fuerzas que le quedan para darle una visión del futuro. En esta visión, Amano contempla un mundo devastado donde humanos, bestias y demonios conviven, sí, pero no en armonía sino en un caos violento y repugnante. Entre las ruinas del mundo, el Chojin ya en la cima de su poder se manifiesta como una criatura gigantesca que desata continuamente su furia sobre todo lo que tiene a su alcance, esparciendo la destrucción de forma aleatoria, matando por igual a los seres de los tres reinos. 

En este apocalíptico mundo de ruinas, muerte y miseria, solo un edificio permanece intacto: el Castillo de Osaka. Una barrera de luz lo envuelve protegiéndolo tanto de la furia del Chojin como de los desesperados humanos y monstruos que intentan entrar en él para ponerse a salvo. En su visión, Amano trata igualmente de entrar en el castillo para averiguar por qué este lugar está protegido, qué guarda en su interior, pero la barrera le rechaza también a él. Es una barrera impuesta por el propio Chojin para evitar destruir accidentalmente el castillo en uno de sus descontrolados ataques de furia aniquiladora.

Finalizada la visión, que le cuesta la vida al debilitado anciano de los jyunjinkai, Amano regresa al mundo de los humanos tratando de entender como encaja eso en la leyenda que prometía un mundo feliz y perfecto. 

En su ausencia, el Chojin se ha manifestado al fin. Nagumo se transforma al hacerle el amor a Akemi, adoptando su forma definitiva: una criatura de cientos de metros de altura que no es otra cosa que una imparable máquina de destrucción. La interpretación correcta de la leyenda resulta ser la de los makai: el Chojin llegará para crear un nuevo reino perfecto, pero no para todos, sino para sí mismo. No unificando los tres reinos anteriores, sino aniquilándolos por completo y creando su propia realidad desde cero.  

El reino de los makai y los jyujinkai son atraídos al de los humanos y se funden con este, junto con sus habitantes. Inmediatamente, los demonios se lanzan a violar a todas las humanas que pueden para aumentar sus poderes, sabiendo lo que les espera y a quien deberán enfrentarse. 

Pero contra el poder del Chojin, todo es inútil. Destruye demonios, bestias y humanos por docenas con cada uno de los ataques aleatorios que descarga sobre la ciudad. Para complicar aun más las cosas, uno de los más poderosos makai, un dios de los mares, aparece para enfrentarse al Chojin en una especie de batalla de kaijus, que multiplica la destrucción y las muertes a su alrededor. Aunque el dios del mar provoca graves daños al Chojin, es finalmente derrotado por él. 

Moribundo, el dios del mar makai revela a Amano que los tres reinos ya no podrán separarse nunca más, pero es posible estabilizar la situación antes de la gran destrucción final si se mata al Chojin. El proceso de la creación del nuevo mundo no será algo inmediato, sino que tardará siglos en completarse. Si el Chojin es eliminado antes que el nuevo reino llegue, todo el proceso se estancará. Un mundo postapocalíptico es mejor que ninguno, por lo que Amano trata de aprovechar que el Chojin está debilitado por su combate contra el dios makai para atacarle. 

Incluso debilitado, el Chojin es imbatible para el nivel de poder de Amano. Este es derrotado con facilidad, pero el Chojin no le mata, sino que le revela la verdad. Nagumo, o la gigantesca criatura en la que este se ha transformado, no es el Chojin. Es solo una pieza del engranaje necesario para hacerlo nacer, al igual que Akemi. El Chojin es el hijo de ambos. Akemi está embarazada de Nagumo, y es su cuerpo, sumido en un trance estático, lo que protege el muro de energía del Castillo de Osaka. En el interior del castillo y en el interior de Akemi, el Chojin, ya plenamente consciente de su existencia, aguarda los cientos de años de gestación que le permitirán nacer físicamente. Tanto Nagumo como Akemi son dos victimas más del Chojin, que los controla como marionetas. En el fondo de sus mentes parece quedar todavía un pequeño fragmento de sus personalidades anteriores, que tratan de oponerse al control del Chojin sobre ellos. 

El Chojin es muy ambiguo. Parece ser benigno y maligno de forma alternativa, como si él mismo tuviera dos personalidades tratando de imponerse una a la otra. El Chojin le dice a Amano que el mundo que ha de crear será tan perfecto que justificará la destrucción de los tres reinos y de todos sus habitantes.

Viendo que con sus acciones ha contribuido a la aparición del Chojin, pues ha protegido a Nagumo y Akemi de los makai que intentaban matarlos, Amano se promete a si mismo que sobrevivirá a ese apocalipsis. Que sobrevivirá a esos siglos de caos e incluso a la destrucción final de los antiguos reinos para comprobar si las palabras del Chojin son ciertas. Y la película termina así, con Nagumo transformado a su pesar en un imparable avatar de la destrucción, Akemi en un coma mágico gestando al ser supremo que ha de renovar el concepto mismo de la existencia, y Amano y su hermana, cubiertos de heridas, tratando de sobrevivir entre las ruinas de un mundo devastado en el que ya no hay vuelta atrás posible. 

A esta película seguirían varias más, pero ninguna llega a la altura de la primera. La otra que tenemos, titulada La Matriz del Demonio, es una historia paralela a la primera que tiene lugar en el mundo pre-Chojin. El resto tienen lugar en el devastado mundo post-Chojin, y se centran en las guerras entre distintas facciones de humanos, bestias y demonios (y los híbridos aparecidos por la unión de unos y otros) que se han adaptado a esa nueva existencia. Las facciones luchan entre ellas, algunas han creado un culto en torno al Chojin y le adoran como un dios, otras buscan la forma de destruirlo, y la mayoría solo se preocupan por sobrevivir al resto de bandas y los ataques aleatorios del Nagumo transformado.

Personalmente considero esta primera película una obra de arte. El concepto base y la combinación de géneros me parece muy acertado y bien llevado, y algo a lo que se le podría sacar mucho partido. El gran problema que tuvo es que dejó el listón tan alto que ninguna de sus continuaciones logró superarlo o ni tan solo llegar hasta igualarlo, y la gente perdió rápidamente el interés por la saga. Pero la influencia que tuvo en el anime es indiscutible, y no me refiero solo al hentai. Fijaos en esta última imagen, por ejemplo. 

Corresponde al momento en el que los tres reinos se unen y un grupo de jyujinkai flotan sobre la ciudad de Osaka contemplando al Nagumo transformado (que ellos creen que es el verdadero Chojin), planteándose si atacarle o no. Es una escena que parece sacada de Dragon Ball. Me refiero al concepto del guerrero suspendido en el aire en medio de la destrucción, con los cabellos rubios y de punta, como solemos ver a Goku a partir de la Saga de los Saijayin). La etapa de Dragon Ball correspondiente a la Saga de los Saijayin se inició en 1988 y su versión en anime (conocida como Dragon Ball Z) en 1989, mientras que la versión en manga de Urotsukidoji se terminó de publicar en 1987, y ese mismo año se emitieron los tres ovas (cortometrajes) a partir de los cuales se hizo la película. 

Y no quiero con esto desmerecer para nada a Dragon Ball Z, que me encanta y me ha hecho pasar por un montón de buenos y emocionantes momentos. Solo quiero hacer notar hasta que punto Urotsukidoji podría haber influido en otras obras mucho más conocidas. Teniendo en cuenta la imagen y las fechas, que cada uno saque sus propias conclusiones, porque yo ya tengo las mías. 

Puedes ver reseñada la segunda parte de esta saga pulsando aquí, u otra película de animación sin relación con esta pulsando aquí.

Chojin Densetsu Urotsukidoji. 1987. Toshio Maeda (historia original) Noboru Aikawa (guion) Hideki Takayama, Shigenori Kageyama (dirección). Editado en VHS en 1989 por Manga Films.