MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

jueves, 12 de marzo de 2020

EL BUQUE MALDITO

EL ORÁCULO DE LAS VISIONES
¡ALERTA DE EXPOILERZ!
Presentado por... Pecky.
Bienvenidos, amigos cinéfagos. 

¡Vamos con la tercera parte de la saga de los templarios sin ojos! O los blind dead (muertos ciegos) como se los suele denominar en el mercado internacional. Es de nuevo una historia sin relación directa con las otras, pero conectada por la presencia de un grupo de esqueletos templarios.
Si algo tiene esta saga, es que al menos resulta variada. En la primera teníamos a un pequeño grupo de humanos enfrentados a los esqueletos en unas aisladas ruinas, y tenía un final abierto difícil de continuar. En la segunda, era todo un pueblo el que combatía contra una horda de jinetes esqueletos, y la trama quedaba cerrada. En esta tercera, la acción transcurre en un viejo barco que navega entre tiempos y dimensiones y nuevamente tiene un final abierto de imprevisibles consecuencias, que la cuarta parte no continuará.

Una compañía de productos deportivos tiene la genial ocurrencia contratar a dos modelos y abandonarlas en altamar, en una de sus lanchas motoras. La idea es esperar a que un yate o barco de pasajeros las encuentre para que las recoja, y que ellas finjan haberse perdido. Una vez en tierra y al ser entrevistadas por la prensa, afirmarán haber sobrevivido únicamente gracias a la excelente robustez y calidad de la lancha. Seguro que nadie sospecha que se trata de un montaje publicitario ^_^U.

Pero la lancha se interna en un banco de niebla muy extraño. Una niebla caliente, agobiante, en medio de la cual divisan un antiquísimo galeón con las velas destrozadas que se les viene encima. El galeón impacta la lancha y abre una pequeña pero constante vía de agua. Una de las modelos aborda el galeón inmediatamente, y la otra lo hace unas diez horas después, cuando la lancha está ya medio inundada. Las dos serán víctimas de los tripulantes del buque, que no son otros que un nuevo grupo de esqueletos templarios.
Poco después el banco de niebla y el buque en su interior son localizados por tres hombres y dos mujeres que han ido en busca de las modelos. Uno de los hombres es un investigador que se encarga de llenar el metraje con charlas sin mucha consistencia, pero interesantes, sobre la verdadera naturaleza de la niebla. Según él, no es niebla. Lo que ocurre es que el buque genera a su alrededor una distorsión temporal que le permite existir eternamente. 

Esa distorsión modifica el aire haciéndolo más turbio, de forma que se percibe como niebla. Sin embargo, el banco de niebla solo es distinguible cuando ya estás dentro de él, no si se observa desde la distancia. Hay un momento en el que los personajes, ya a bordo del buque, ven desde la cubierta a un barco mercante relativamente cercano, y le gritan y hacen señales. Pero nada del interior de la zona de distorsión, ni imágenes ni sonidos, pueden salir de esta. Desde la perspectiva del mercante, ni el banco de niebla ni el buque maldito son visibles.

El buque, además de un tesoro, transporta una docena de ataúdes en los cuales duermen los esqueletos templarios. Estos resucitan cada noche y vuelven a sus ataúdes al amanecer. Para evitar que los humanos atrapados a bordo puedan actuar contra los esqueletos cuando estos están inactivos, el buque hace que estos caigan en un sopor que los obliga a dormir durante todas las horas de luz. De este modo, los humanos solo tienen unos breves momentos para prepararse antes de cada aparición de los esqueletos. Cuando finalmente los personajes consiguen deshacerse de ellos, se activa lo que a todas luces es un sistema de autodestrucción mágica del buque, que empieza a ser consumido por las llamas. Algunos de los supervivientes lograrán ganar la costa a nado. Pero sus problemas distan mucho de haber acabado...
Los esqueletos de esta película son bastante diferentes a los de las dos entregas anteriores. Son más lentos, menos vitales. Parecen más sirvientes del buque que otra cosa. Las victimas a las que atrapan en la cubierta son arrastradas bajo esta antes de matarlas, como si la sangre derramada tuviera como fin principal alimentar al buque, más que a ellos. Además, tras la autodestrucción del buque vemos que los esqueletos han sobrevivido a este suceso, y que aparentemente ya no están restringidos a actuar solo a determinadas horas. Los observamos deambular por una playa a plena luz del día. 

La relación exacta entre los esqueletos y el buque no se nos aclara (en realidad, nada se nos aclara) pero es otra película en la línea de las anteriores. Otro eslabón más de esta extraña pero a mi modo de ver, encantadora saga, que puedes repasar desde el inicio pulsando aquí

El buque maldito. 1974. Amando de Ossorio (guion y dirección) Jack Taylor (actor principal) Barbara Rey (actriz principal). Ancla Films. Edición en DVD de 2007 por Filmax Home Video.

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