MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

lunes, 8 de marzo de 2021

ALGUIEN MUEVE LOS HILOS

 EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                              ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                               

Presentado por... Pecky.
 

¡Hola, amigos cinéfagos! Esto... antes de empezar... ¿os importaría daros la vuelta y mostrarme la nuca? Aja... aja... bien, gracias, una mera formalidad.

Hoy comentaremos la adaptación oficial de la novela Amos de títeres, de Robert A. Heinlein, que todavía no he leído, pero antes o después caerá. Es otra historia más de invasión encubierta

Estas películas son muy comunes, porque visualmente son fáciles de hacer. Si los alienígenas se infiltran en lugar de invadir por la fuerza, los productores se ahorran las costosas escenas de destrucción de ciudades. Y si los alienígenas tienen un aspecto totalmente humano, se ahorran también los efectos especiales y el maquillaje de crear seres extraños. Es el mismo motivo por el que hay muchas más películas de vampiros que de hombres lobo, porque son mucho más fáciles y baratos de mostrar en pantalla.

Lo que distingue a esta película del resto de su tipo, es que está mucho mejor contada. La historia no se hace aburrida a pesar de las pocas apariciones de los alienígenas en su verdadera forma, y no se reduce a una sucesión de diálogos y de idas y venidas de los personajes puestos ahí para alargar la trama. La acción y la información se van alternando y están muy bien dosificadas.  

Todo empieza con una forma borrosa descendiendo en las inmediaciones de un apartado pueblecito en Iowa. Contiene una colonia de pequeñas criaturas parásitas capaces de ejercer un control absoluto sobre los humanos si consiguen adherírseles a la nuca. Los mismos alienígenas se dan a conocer, haciendo pasar el inevitable avistamiento de su llegada por un montaje, una típica trampa para turistas preparada por la gente del pueblo para sacar algo de dinero. De esta forma consiguen atraer a muchos curiosos de localidades vecinas, y pegarles la correspondiente babosa en la nuca antes de enviarlos de vuelta a sus casas.

El asunto es investigado por dos agentes de la CIA, y una xenobióloga de la NASA. La elección de los actores es cuanto menos curiosa. Uno de ellos es Donald Sutherland, que ya se enfrentó a una situación muy similar en la famosa película de 1978 La invasión de los ladrones de cuerpos. Los otros dos, por su aspecto general (corpulencia, edad, altura, color de piel y cabello...) tienen un parecido más que razonable con los agentes Fox Mulder y Dana Scully, de la serie Expediente X, estrenada solo un año antes. En mi opinión, fue claramente un reparto pensado para que la gente asociara rápidamente a estos personajes como un grupo de agentes anti-alienígenas.

Aunque no tardan en darse cuenta de lo que está sucediendo y aíslan la zona, los parásitos se han esparcido mucho más de lo que ellos suponen. Pronto comienzan a darse casos de agentes de su propia organización controlados por las criaturas, escalando puestos e infectando de forma selectiva a altos cargos del gobierno. También gran parte de las tropas que son enviadas a controlar la expansión de las criaturas, quedan bajo el control de los parásitos.  

La principal ventaja de estos seres es que no son individuos, sino extensiones de una sola mente colmena, un núcleo, que los controla a todos y les permite una coordinación casi perfecta sin apenas comunicación directa. Esta es también su mayor debilidad, ya que bastaría con anular este núcleo para acabar a la vez con todos los parásitos. Encontrar el núcleo y destruirlo se convierte en la prioridad del equipo.  

La historia está totalmente centrada en los personajes. Las acciones paralelas que se llevan a cabo contra los alienígenas se nos cuentan en segundo plano, principalmente como informes radiados, imágenes de satélites y comentarios entre terceros. Podemos llegar a lamentar no ver algunas grandes escenas de enfrentamiento directo entre tropas y ciudadanos controlados, pero en conjunto queda bastante bien.

A día de hoy no es una película que sorprenda. Esta misma historia la hemos visto ya muchas veces, pero puestos a ver otra película de invasiones encubiertas, al menos que sea una de las mejores.

The Puppet Masters. 1994. David S. Goyer, Ted Elliot, Terry Rossio (guion) Stuart Orme (director) Donald Sutherland, Eric Thai (actores principales) Julie Warner (actriz principal) Hollywood Pictures. Distribuido en DVD por Buena Vista Home Enterteinment.

No hay comentarios:

Publicar un comentario