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viernes, 26 de diciembre de 2025

EL GRAN TESORO

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, ávidos lectores.

Este es un caso particular dentro de los librojuegos de Elige tu propia aventura. En 1986, dada la popularidad que habían alcanzado estos librojuegos, se organizó un concurso de «Crea tu propio librojuego» entre los alumnos de varios colegios. El premio al título ganador incluía su publicación como parte de la colección.

El agraciado fue The Great Zopper Toothpaste Treasure (El gran tesoro de la pasta dentífrica Zopper), coescrito entre Jennifer Bach, de once años, y Amy Brost, de doce.

La aventura tiene lugar tal día como hoy, un veintiséis de diciembre, el día después de Navidad. Interpretamos a una niña cuyo nombre no llegamos a saber. Está en casa trasteando con su juego de química recién estrenado, aunque por los efectos de los experimentos (convertir su ropa interior en oro o sus zapatillas deportivas en humo) más bien parece alquimia que química. Los ingredientes no incluidos que precisan algunos de los experimentos (como pelos de oso) también resultan poco ortodoxos.

El caso es que, en la piel de la niña, estamos trasteando con el juego de química cuando, en una sucesión de accidentes, nos rompemos un tobillo, lo curamos instantáneamente con la dudosa mezcla que estábamos preparando, una de nuestras manos envejece cincuenta años y llenamos de manchas la alfombra. Buscando una solución al problema de las manchas, salimos al colmado del barrio, atendido por alguien que estoy convencido de que representa a una persona que las autoras conocían del mundo real.

Se trata del dueño de la tienda, al que describen del siguiente modo: «Boris, el dueño, es el hombre más malo, gordo, fuerte, calvo, enano, estúpido, lento, tonto y tacaño que he visto en mi vida». Cuando le hablamos del problema que hemos provocado con el juego de química, se interesa por sus aparentes propiedades curativas y empieza a perseguirnos.

Bueno... ¿Qué tiene todo esto que ver con el tesoro de la pasta dentífrica que nos anunciaba el título original? Pues muy poco. La mayor parte del librojuego está dedicada a lidiar con Boris. En una de las opciones que se nos presentan mientras escapamos de él, y sin ninguna relación en absoluto con nada de lo anterior, un tubo de pasta dentífrica que hay en uno de los estantes de su tienda genera un portal dimensional que, si lo cruzamos, nos traslada a Zopilandia.

Este es un mundo basado en la pasta de dientes Zopper, donde todo está relacionado con la higiene dental. Sus habitantes son tubos de pasta de dientes antropomorfos que se alimentan de pasta de dientes y combaten contra malvados dientes cariados. Una vez allí, nos enteramos de que los zopilandeses están buscando un tesoro que parece estar oculto en algún lugar del territorio y tomamos la decisión de tratar de encontrarlo.

Entre los nueve finales hay dos realmente malos. En uno caemos a un río de pasta dentífrica que a los zopilandeses debe resultarles de lo más normal, pero en nuestro caso resulta ser demasiado denso para nadar por él. Nos ahogamos en la pasta de dientes y morimos con los dientes perfectamente limpios. Y hay otro en que un grupo de zopilandeses nos captura y nos retiene como prisionera durante un tiempo indeterminado, quizá para siempre.

Luego tenemos cuatro finales intermedios en los que conservamos la vida y la libertad, pero no conseguimos ni el tesoro ni ningún logro equivalente. Y tres realmente buenos en los que podemos obtener el tesoro, o bien convertirnos en la mejor amiga de la Princesa de Zopilandia, o bien librarnos para siempre de Boris y, además, quedarnos con su perro.

He de decir que me ha parecido ingenuamente divertido y mejor que varios librojuegos de esta misma colección escritos por adultos.

Puedes repasar todos los librojuegos de esta colección ya reseñados pulsando aquí.

The Great Zopper Toothpaste Treasure. 1988. Jennifer Bach, Amy Brost (texto) Judith Mitchel (ilustraciones)Elige tu propia aventura / Globo Azul n.º 37. Publicado en 1990 por Timun Mas.

2 comentarios:

  1. ¿Debo entender que jugamos toda la aventura con ropa interior de oro y con una mano cincuenta años más vieja que la otra? Porque ambos factores parecen terriblemente incómodos y deberían restar -1 a la agilidad.

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    1. Lo de la mano aparentemente se pasa solo porque no se vuelve a hacer referencia a eso y las ilustraciones tampoco lo reflejan. En cuanto a lo de la ropa interior de oro... quiero pensar que no experimentó con la que llevaba puesta en ese momento sino con una muda de reserva, aunque el texto tampoco deja claro ese punto.

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