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lunes, 26 de julio de 2021

COHETE K-1

EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                                  ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                             

Presentado por... Pecky.
 

¡Hola, amigos cinéfagos!

No exagero (no demasiado) si os presento la película de hoy como una pieza histórica. ¡Sí, sí, histórica! Se trata de la primera película filmada con corte realista sobre la exploración espacial. Antes que está ya teníamos, por supuesto, el Viaje a la Luna de Méliès, la Aelita de Protazánov, y alguna otra cosa similar, pero Cohete K-1 fue la primera ocasión en que se dio un rigor científico al asunto. Al menos, todo el rigor científico del que era capaz una humanidad a la que aún le faltaban casi veinte años para llegar (de verdad) a la Luna.

Cohete K-1 se filmó a toda prisa y con un presupuesto irrisorio para adelantarse al estreno de otra que ya estaba en marcha, la famosa Con destino la Luna, que finalmente se estrenaría al año siguiente que esta. El tema espacial estaba de moda, y como ocurrió más tarde en la auténtica carrera espacial, todos intentaban adelantarse a sus rivales y ser los primeros en poner un cohete en el espacio… aunque fuera, como en este caso, en el espacio cinematográfico.

En 1949, la humanidad trataba de olvidar los horrores de la Segunda Guerra Mundial, que había dejado unos setenta millones de muertos y una devastación jamás antes vista. Eso dio al cine de exploración espacial el impulso que le faltaba para terminar de despegar. Los habitantes de la Tierra ya habían demostrado que podían ser horribles, pero ¡ah! ¿qué tal serían los del resto del universo?

Así pues, las películas del espacio se pusieron de moda. La gente quería ver a la humanidad cruzar el cosmos, demostrando que también podían ser inteligentes y civilizados, a pesar de los sucesos recientes. De este modo surgieron Cohete K-1, Con destino la Luna, Vuelo a Marte… y gracias a eso hemos terminando viendo algunas joyitas como Interestelar, o la grabación que el Perseverance nos envió de Marte no hace mucho, como quien nos muestra un video de sus últimas vacaciones.

La película trata sobre un supuesto primer vuelo a la Luna. Cinco hombres y una mujer hacen el intento de llegar a nuestro bello satélite, pero todo lo que podría salir mal, sale mal. Un error en los niveles de mezcla de hidrógeno en el combustible del último módulo hace que el cohete, tras agotar y abandonar su segmento de primera fase, sea mucho más lento de lo esperado. Al no poder completar el viaje ni tampoco regresar a la Tierra en esas condiciones, el comandante de la nave y su ayudante, la doctora Van Horn, se ponen a recalcular cual sería la mezcla adecuada, para alterarla sobre la marcha. 

Pero tras ocho horas de cálculos, las cifras no les cuadran. No tienen modo de hacer una prueba real de la reacción de la mezcla, y se arriesgan con una mezcla sin testar. El resultado es una aceleración, esta vez excesiva, que les hace pasar de largo la Luna y los lleva a la órbita de Marte. Como calculan que les queda combustible suficiente para regresar directamente a la Tierra, deciden aprovechar la inesperada circunstancia para visitar el planeta rojo. 

Esta película se filmó combinando el blanco y negro y el monocromo. Todas las escenas que tiene lugar en Marte, fuera del cohete, aparecen teñidas en un rojizo desvaído.

Nuestros intrépidos tripulantes bajan a Marte, equipados con máscaras de respiración, puesto que hay atmósfera pero apenas oxígeno. Encuentran restos de lo que antaño fue una gran civilización, en forma de artesanía medio enterrada en la arena, y ven a lo lejos una ciudad a la que deciden no acercarse cuando comprueban los altísimos niveles de radiación que la bañan. Los exploradores llegan a la conclusión que los marcianos se aniquilaron unos a otros en una guerra atómica, y acuerdan hacer hincapié en ello cuando regresen a la Tierra, para evitar que esta sufra un fin similar.

Sus observaciones son correctas en todo, excepto en un detalle. No todos los marcianos murieron. Un grupo de humanoides deformados y abultados, con aspecto de trogloditas, les atacan lanzándoles grandes rocas y hachas de piedra. Los marcianos matan a dos de los hombres y hieren gravemente a un tercero. Los supervivientes logran llegar a la familiar seguridad en blanco y negro del cohete y despegan, huyendo del inhóspito planeta.

Sus problemas no han terminado. En realidad, lo peor viene ahora. La nueva mezcla de combustible se consume más rápido de lo esperado. Tienen suficiente para regresar a la Tierra, sí, pero no para maniobrar durante el aterrizaje. Tan pronto como están a distancia de comunicación por radio, se ponen en contacto con la agencia espacial. Vemos al director hablar con ellos durante apenas unos segundos, antes que la comunicación se corte otra vez. No oímos que le dicen, pero el director anota una fórmula química en un papel ¿quizá la de la mezcla de combustible que les ha permitido llegar a Marte?

A continuación, mientras el herido delira agonizante en su litera, el hombre y la mujer se abrazan segundos antes que el cohete se estrelle contra la Tierra, y la explosión reduzca a los tres a cenizas. ¿Os esperabais un final como este? ¿En una película de 1950 hecha supuestamente para elevar los ánimos de la población y hacerles sentir esperanza en el futuro? Porque yo apostaría mis tres mejores sandías a que los que la vieron en los cines en su momento no se lo esperaban. 

Tras la explosión del cohete, aun tenemos tiempo de ver una secuencia en la que unos periodistas preguntan al director qué ocurrirá con el programa espacial tras ese fracaso, a lo que éste responde: “¿Fracaso? ¿Qué fracaso? ¡Conseguimos unos datos muy valiosos! La construcción del Cohete K-2 comienza mañana”.

Para que luego algunos digan que las películas antiguas son aburridas…

Cohete K-1. 1950. Kurt Neumann, Dalton Trumbo (guion) Kurt Neumann (director) Lloyd Bridges (actor principal) Osa Massen (actriz principal). Lippert Pictures. Distribuida en DVD en 2009 por L´atelier 13.

2 comentarios:

  1. Vaya final, totalmente inesperado la verdad. Me ha recordado un poco al libro “Polizón a Marte” por lo de llegar a un Marte totalmente arrasado. Me alegra que te guste Interestellar no se porque hay gente que la odia tanto.
    Del tema exploración espacial te recomiendo “First Man”, también está bien “Polizón” aunque trata más bien de que hacer en una situación en la que hay que sacrificarse por el bien común.

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    1. Me apunto "First Man" y "Polizón" para cuando tenga más tiempo, que ahora estoy liado con varios proyectos propios y ajenos. La de "Interestelar" pienso que el rechazo exagerado que tuvo fue principalmente porque manejaba muchos conceptos de astrofísica reales con los que la gente no está familiarizada. A mí me gustó mucho. El planeta en el que uno de los personajes se queda mirando unas montañas de miles de metros de altura que hay a lo lejos, y tarda varios segundos en darse cuanta que no son montañas, sino una gigantesca ola que se mueve hacia ellos... bueno, ese momento me pareció más aterrador que mil Reinas Alien juntas.

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