MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

viernes, 12 de mayo de 2023

INTRUSO EN LA NOCHE

  EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                                      ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              ¡¡¡ALERTA DE EXXXTREMERZ!!!                                                                                                                                                                   

 Presentado por... Pecky.

¡Saludos, amigos cinéfagos!

Llevamos varios días sin publicar nada porque estamos desviando la mayor parte de nuestro tiempo a otro proyecto. Pero ese malvado explotador de nuestro querido Supervisor General insiste en que sigamos cumpliendo con los servicios mínimos. Dichos servicios mínimos son los tres libros al mes del Reto Literario 2023 y las fechas especiales, como este viernes 12. Un viernes 12 es casi un viernes 13, así que toca otra de nuestras películas de la categoría casi viernes 13.  

Intruso en la noche (Intruder), una cinta bastante humilde y poco conocida, pero con algunos puntos a destacar. 

La historia es sencilla. Los empleados de un supermercado se están preparando para cerrar. No solo cerrar por esa noche, sino cerrar para siempre. El negocio lleva algún tiempo dando pérdidas, así que los dos socios propietarios van a vender el local. La noticia es, lógicamente, mal recibida por los empleados, que irán a engrosar las filas de parados. Pero puesto que el cierre es inevitable, se lo toman con resignación. 

Para empeorar la noche, Craig, el nervioso y violento exnovio de Jennifer (una de las cajeras) entra en el supermercado buscándola y empieza a gritar y pelarse con todo el mundo. Intentan echarlo de allí, pero Craig demuestra tener una fuerza extraordinaria. No se deja dominar fácilmente y a duras penas consiguen sacarlo a la calle entre varios de los empleados. 

A pesar de ello Craig no se rinde y sigue acosando a Jennifer, ya sea por teléfono o colándose una y otra vez en la tienda. Por conversaciones que mantienen los otros personajes entre ellos nos enteramos que Craig está en libertad condicional por haber matado a golpes a un hombre en una pelea, y que era muy buen tipo hasta que murió su padre, después de lo cual cayó en la drogadicción y se dedicó a robarle a sus amigos para pagarse las dosis. 

La cosa pasa a mayores cuando los empleados empiezan a ser asesinados de las más diversas formas: acuchillado en la cara, macheteado en el cráneo, con la cabeza prensada, ensartado por el cuello de un garabato (el típico gancho de colgar piezas de carne)… A uno le cortan la cabeza horizontalmente con un loncheador de filetes. Algunas de estas muertes son muy explícitas mientras que otras ocurren fuera de pantalla. 

Consejo de supervivencia del Planeta del Espacio: nunca des por muerto a alguien al que “asesinan” fuera de pantalla. 

Al psicópata no lo vemos en ningún momento. Nos han dejado claro que Craig tiene todos los números para serlo, pero también se nos presenta algún que otro comportamiento extraño por parte de uno de los empleados, para hacernos dudar. 

La mayor parte de la película, sin embargo, es algo monótona. Vemos a los empleados charlando entre ellos, gastándose bromas, perdiendo el tiempo, o trabajando con bastante torpeza en la mayoría de los casos. Ellos mismos se comen o echan a perder muchos productos durante el proceso de ordenarlos o prepararlos para su venta, lo cual podría darnos una pista sobre el porqué de la mala situación económica del negocio. 

Y así transcurre toda la película, alternando escenas de asesinatos con otras de los empleados haciendo cosas, sin llegar a darse cuenta hasta casi el final de que cada vez hay menos de ellos.  

Cuando todo el mundo salvo Jennifer y Bill (uno de los jefes) han sido ya despachados, aparece Craig y comienza la gran lucha final. Pero no es una lucha de Jennifer y Bill contra Craig, sino de Jennifer y Craig contra Bill. Él es el verdadero asesino. Ha dedicado a la tienda más de diez años, y su vida gira en torno a ella. Aunque es copropietario, no lo es en la misma proporción que el otro dueño, y el otro quiere venderla. Esto le ha trastornado y la única solución que se le ha ocurrido para conservar la tienda es matar a su socio, convirtiéndose así en el único propietario. 

Lo de matar al resto de la plantilla ha sido un plus: menos testigos y más fácil de hacerlo pasar todo por una matanza indiscriminada en lugar de por un crimen dirigido contra alguien en concreto. Es como eso que dicen del vino, que una mancha de vino limpia otra ¿no? Pues en este caso, media docena de asesinatos extra limpian (encubren) el único que Bill realmente necesitaba cometer. 

La presencia de Craig en el local le ha venido muy bien, porque con su problemático historial es el chivo expiatorio perfecto. Afortunadamente Jennifer y Craig lograrán acabar con Bill… solo para ser detenidos justo a continuación como principales sospechosos de los asesinatos, cuando la policía se presenta al fin. 

La película intenta ser original con algunos planos curiosos. Hay uno en el que el enfoque está tomado desde el interior de un teléfono de mesa, o desde el punto de vista de un pomo de puerta que gira lentamente (con lo que la imagen en pantalla va rotando a medida que el pomo gira) o visto desde abajo, a través del suelo como si este fuera transparente. 

Tiene su gracia y se le perdonan los trozos aburridos por ser la primera película de su director, al que vemos morir caracterizado como un desafortunado panadero, apuñalado en las mismas puertas de la tienda. Y hablando de cameos, Bruce Campbel aparece unos pocos segundos y los hermanos Raimi, Sam y Ted, tienen papeles secundarios. 

La aparición de Bruce Campbel es especialmente interesante porque hace de policía, y la película es de 1989. Justo el año anterior hizo también de policía en Maniac Cop. Y en Maniac Cop 2, de 1990, lo mataban nada más empezar. Y esto podría conectar las tres películas, haciendo que la saga Maniac Cop e Intruso en la noche formen parte de la misma realidad. El nombre de Campbel en Maniac Cop no concuerda con el que tiene en Intruso en la noche, cierto, pero… pero en Intruso en la noche no dicen su nombre en ningún momento. Sabemos el nombre de su personaje porque aparece en los títulos de crédito, pero en la película nadie se refiere a él por su nombre. Es decir, nos dicen su nombre “fuera de pantalla”. 

Y con los datos de fuera de pantalla pasa lo mismo que con los asesinatos fuera de pantalla: no hay que dar por sentado que aquello que no se nos muestra sucede en realidad, por mucho que se nos sugiera o explique a través de terceros.  

Intruder. 1989. Scott Spiegel (guion y dirección) Elizabeth Cox (actriz principal) David Byrnes, Dan Hicks (actores principales). Empire International Pictures.

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