LA DESPENSA

¡Saludos, sedientos y sedientas!
Hoy vamos a darle un vistazo a este recipiente de forma sospechosa que encontramos en una de nuestras habituales búsquedas de suministros para llenar la despensa.
Se trata de un Space Walker, un caramelo líquido con una presentación bastante extraña, porque viene en una botellita con un mecanismo de rolón, como el que utilizan algunos desodorantes. El término walker significa “caminante”, pero además de referirse a alguien que se desplaza a pie, puede describir a una persona que recorre largas distancias, o que patrulla. En este caso, la interpretación más natural de Space Walker no sería caminante del espacio, sino viajero o explorador espacial.
La botellita tiene una forma… sospechosa🤔según como la mires. El producto en sí es un líquido fuertemente azucarado. Y con sabor a cola, lo cual, dependiendo del país desde el que lo leas, sonará aún más sospechoso.
El modo de consumirlo es desenroscar la tapa rugosa con forma de cerebro y acariciar con la lengua el mecanismo de rolón para que el líquido se vierta en la boca. Realmente hay muchas cosas en este sistema que se podrían malinterpretar🤔
Vamos a quitarle el envoltorio, a ver si debajo hay una forma alienígena mínimamente coleccionable o si se trata de un envase totalmente plano.
Bueno, pues aquí lo podéis ver sin el envoltorio. Realmente sí que tiene un esculpido en forma de alienígena cabezón… o más que cabezón, con un prominente cerebro. Incluso podríamos pintarlo para que se distinguieran mejor los rasgos. Aunque ahora, sin el envoltorio y de un color uniforme, quizá la forma del envase resulta aun más sospechosa todavía🤔
Es un producto que veo interesante, como la mayoría de los que presentamos en esta sección, por el envase. Pero quizá podrían haber sido un poquito más cuidadosos con el aspecto final para evitar malentendidos.
Se nos indica que la aportación calórica es de 173 calorías por 100 g de producto. El envase es de unos 55 g netos, así que esto supone unas 95 calorías, compuestas totalmente por químicos. No vamos a engañarnos: no es un producto saludable para nada, y desde nuestro punto de vista de coleccionistas, su único interés radica en el peculiar envase.
La etiqueta nos indica también que, una vez vaciado del producto, podemos limpiar el envase y reutilizarlo como botellita hasta en siete ocasiones. Sin embargo, para poder rellenarlo con otra cosa hay que haber extraído primero la esfera de rolón, lo cual no puede hacerse fácilmente. Sería necesario utilizar herramientas cortantes o punzantes y extraer completamente la esfera para poder rellenar la botellita, ya que no hay otro modo de hacerlo.
La figura mide 12 cm con el cerebro puesto, y tiene un punto de articulación: los pies. Las piezas del cuerpo, los pies y el cerebro/tapa son independientes unas de otras, por lo que podemos mantener los pies orientados en una dirección y el resto de la figura en otra, como si estuviese vuelto hacia un lado mirando algo.
Space Walker. Zuper Kidz. 2026.


Desde luego... Que clase de enfermo eres? Eso es xenomorfofobia como mínimo....
ResponderEliminarTienes razón. Lo mejor será que vaya a terapia. Voy a pedir cita para dentro de un millón de años.
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