LA COLECCIÓN DE FIERAS
¡Hola raros!
¡Estamos a 9 de febrero, gente! ¡Día Mundial de la Pizza! Estaréis de acuerdo conmigo en que, tal día como hoy, no tenemos más opción que publicar algo sobre las Tortugas Ninja.
La primera línea de figuras salió al mercado como Teenage Mutant Ninja Turtles, aunque en algunos países se suprimió la palabra Ninja o se cambió por Hero por las implicaciones de este término. Los críos de los 80 teníamos idealizados a los ninjas por todas las películas que había sobre ellos y por videojuegos como el Shinobi o el Shadow Dancer. Pero lo cierto es que los ninjas eran clanes de sicarios, ladrones y asesinos a sueldo que cualquiera con suficiente dinero podía contratar para que matara a quien le molestara, ya fuera un rival político o sentimental, un general enemigo, un vecino que le había puesto en ridículo, o incluso un familiar del que quería deshacerse por motivos de herencia. Los ninjas, al igual que los piratas, nunca o en poquísimos casos fueron héroes ni justicieros. Pero en los 80 esa era la imagen que se vendía de ellos, y es la imagen que en gran parte ha perdurado.
Es posible que, a lo largo de su dilatada historia y con todos los asesinatos que cometieron, en algunas ocasiones un ninja mató a un jefe criminal, a un gobernante tiránico o a alguien que realmente lo mereciera. Pero el ninja no hacía esto de forma altruista: lo único que le movía era el dinero. El mismo ninja que le cortaba el cuello a un dictador una noche, se lo cortaba al más honrado de los hombres al día siguiente, siempre que se le pagara lo convenido.
Pero bueno, a lo que íbamos. Era 1988, la serie animada estaba en su pico de popularidad, y Playmates lanzó su primera hornada de diez figuras compuesta por las cuatro tortugas, Splinter, Shredder, April, Rocksteady, Bebop y un Foot Soldier genérico. Tenemos varias figuras de esta colección, y la que vamos a ver hoy es una de las cuatro que adquirimos nuevas. Solemos comprar en mercadillo porque, por un lado, encuentras figuras descatalogadas muy baratas, y por otro, porque es una forma de “rescatarlas” y que no terminen en la basura. Pero cuando en 2008 vimos en tiendas una reedición de las cuatro tortugas ninja con sus diseños originales (para mi gusto, los mejores), no pude resistirme.
Las figuras las hicieron con la estética de la serie de TV, que es lo que realmente las dio a conocer al mundo. El cómic tenía un carácter más sombrío, había menos diferencias entre una tortuga y otra, tenían todas un carácter muy similar y únicamente se distinguían por las armas. Las cuatro tenían el antifaz y las bandas de tela que utilizan como muñequeras, coderas y rodilleras de color rojo. El cómic era en blanco y negro, así que esto era un detalle menor que únicamente apreciamos en las portadas. Pero la serie, al ser en color, dio más énfasis a este tipo de cosas. Al estar dirigida a un público más infantil que el cómic, aparte de rebajar el nivel de violencia explícita y hacer el aspecto de los personajes más amigable, se otorgó un color particular a cada uno para que los niños los distinguieran con más facilidad. Lo cierto es que, aunque las figuras están más orientadas al aspecto que tenían los personajes en la serie de televisión, se podría decir que están a medio camino entre la serie y el cómic, donde las caras eran más angulosas y se adivinaba una especie de pico como remate de la boca.
Como por alguien hay que empezar, lo hacemos por Leonardo, el líder del grupo de tortugas, solo por debajo de la autoridad de Splinter. Tiene ese estilo tan característico de las figuras de acción de finales de los 80, con un cuerpo compacto y musculado en el que incluso se le marcan las venas. Para todas las tortugas se usó el mismo cuerpo y extremidades, pero las cabezas eran distintas y también hubo variaciones en la paleta de colores. El cinturón de cada tortuga mostraba la inicial de su nombre, algo que, como el color de la tela, también se introdujo como un cambio de diseño para la serie de televisión. Al igual que la diferenciación por colores, las iniciales en los cinturones debió hacerse para que los niños más pequeños distinguieran a los personajes con facilidad.
Leonardo siempre fue el más disciplinado del grupo, el que intentaba mantener la cabeza fría incluso cuando sus hermanos se dejaban llevar por el entusiasmo y la rabia. Esa personalidad más seria y responsable encaja bien con las armas que lleva, dos katanas. Las katanas son armas cortantes de filo largo, diseñadas directamente como armas de guerra cuya función es herir gravemente o matar. Raphael, en cambio, luchaba empleando sais (cuchillos cuya función era desarmar con facilidad al adversario más que matarlo), mientras que Donatello y Michelangelo empleaban respectivamente un bo o bastón y unos nunchakus (armas contundentes pensadas para causar dolor y aturdir). Aunque todas ellas son armas con las que se puede matar a alguien (si vamos a eso, se puede matar con un lápiz), solo las katanas tenían esa como su función principal. Es de recibo que Splinter entrenara en su uso a Leonardo, a poco que las personalidades de cada tortuga fueron haciéndose evidentes.
La figura mide sobre 10 centímetros de altura y tiene siete puntos de articulación: cabeza, brazos, codos y piernas. La cintura, aunque era lo clásico en la época, no está articulada. Al representar tortugas que han mutado a formas humanoides, todo su cuerpo es rígido debido al caparazón. Dotar estas figuras de giro de cintura habría sido un error conceptual terrible y ridículo. Lo que sí tenían era, a la altura de las caderas, un ligero rebaje en el esculpido para que encajara mejor el cinturón. Las figuras están dotadas de un cinturón con arnés para llevar las armas, que se puede quitar con facilidad y volver a poner, pero realmente pierden mucho sin él. Quitarle los complementos a las figuras es la forma más efectiva de perderlos o romperlos.
Lo peor de esta figura, con diferencia, son las armas. Aparte de estar sin pintar, tienen filos muy delgados. Se doblan y rompen con mucha facilidad, y esto, en una figura que originalmente fue pensada para jugar con ella y no para exhibición, es un defecto bastante grave. Otras líneas de figuras de ninjas o samuráis de la época, hechas con mucho menos presupuesto y peores materiales, como Guerreros Yakse, contaban en ocasiones con un armamento muy superior (en lo que a calidad y durabilidad como juguetes se refiere) comparado con el de estas.
Puedes ver más material sobre esta franquicia pulsando aquí.
Leonardo. Teenage Mutant Ninja Turtles Playmates/Mirage Studios. Presentado en blíster. Siete puntos de articulación. 2008.


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