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lunes, 7 de septiembre de 2020

LAS COLINAS TIENEN OJOS 2

 EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                              ¡ALERTA DE EXPOILERZ!
                                                       Presentado por... Pecky.

Bienvenidos, amigos cinéfagos. 
Esta es la (lamento decirlo) aburridísima continuación directa de Las colinas tienen ojos. Es ocho años posterior a la primera parte, tanto en tiempo real como en el transcurrido entre la historia de ambos films. 
La película comienza con un texto que nos informa que está basada en hechos reales, para a continuación resumirnos la primera parte. Esto es un engaño muy burdo, ya que lo relatado en la primera parte nunca ocurrió. Los sucesos en los que esta se basaba tuvieron lugar en Escocia, en siglo XVI. Por otra parte, esto es lo normal en las películas "basadas en hechos reales": toman una pequeña parte de la historia real y el resto se lo inventan. 
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Bobby, el hijo superviviente de los Carter, se ha casado con Ruby, la carroñera que les estuvo ayudado, y que debemos suponer que se llevó con él a la civilización. Ruby ha cambiado de nombre y se ha adaptado perfectamente a su nueva vida urbana. Bobby, Ruby y varios amigos se disponen a participar en una competición de motos. Han desarrollado un aditivo que incrementa la potencia de la gasolina, haciendo que sus motos sean mucho más rápidas.
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Para llegar hasta el terreno de la competición, deben atravesar el mismo desierto de la primera película. Bobby está tan traumatizado todavía que decide quedarse en casa a última hora, pero Ruby y Bestia sí toman parte en el viaje. Naturalmente, el grupo toma un atajo, abandonando la carretera asfaltada para circular por un pedregal. Y naturalmente, el autobús en el que viajan se daña justo en el antiguo territorio de caza de Júpiter.
 
Esta vez solo contamos con dos carroñeros para amenizar el cotarro: Plutón (que al parecer sobrevivió a la primera película) y Destripador, el hermano mayor de Júpiter (que en la primera película se nos decía que era un individuo del todo normal). Y de aquí pasamos a una sucesión de diálogos absurdos, secuencias de acción nada emocionantes, chistes malos, e interminables persecuciones. La película carece de todo lo que hacía brillar a la primera. Parece increíble que el guion y la dirección sean también de Craven. Muy necesitado debía estar de dinero en ese momento para hacer algo como esto.
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El protagonismo recae esta vez sobre Cass, una joven ciega cuyo oído es tan exageradamente sensible que resulta ridículo. Hace cosas como distinguir el cambio de ritmo de respiración de una persona concreta dentro de un autobús lleno de gente riéndose. Mas que un oído agudo, la presentan como si tuviera algún tipo de superpoder.
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Además de ser más corta (y peor en todo: imagen, actuaciones, medios, etc.) que su predecesora, esta segunda parte contiene metraje de la primera en forma de flashbacks, puestos ahí para alargarla. Bobby tiene un flashback, Ruby tiene otro flashback, y hasta vemos un flashback de Bestia, el perro, que recuerda su combate contra Plutón cuando reconoce el olor de este. Y debo admitir que es la única película de imagen real (y ni infantil ni cómica) que recuerdo, en la que vemos un flashback de un perro. Con diferencia, lo más original del film.
 
Plutón y Destripador se dedican a matar uno tras otro a los chavales a base de llevarlos hasta trampas preparadas de antemano en el terreno. A diferencia de lo que ocurría con la primera, los personajes no tienen carisma ninguno, y sus muertes nos traen totalmente sin cuidado. Incluso llegamos a desearlas, para ver si se anima un poco la cosa. Pero a pesar de ellas, la película es un tostón, hasta el punto que lo mejor de la misma es, precisamente, el metraje tomado de la anterior para los flashbacks.
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Al final los carroñeros serán derrotados y algunos urbanitas (Ruby y Bestia entre ellos) se salvarán. Las muertes de Plutón y Destripador son repeticiones de las que ya vimos en la primera parte. A Plutón, Bestia lo empuja por un barranco como ya hizo ocho años atrás con uno de sus hermanos, y a Destripador lo eliminan con una trampa muy similar a la que usaron Bobby y su hermana con Júpiter. 
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Resumiendo, una película totalmente innecesaria, que aporta muy poco (por no decir nada) de interés a la saga, y que decepciona aún más por el magnífico precedente que tuvo. Y eso, a pesar del inesperado flashback perruno. 
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Vale la pena destacar que de las cuatro películas de la saga, esta es con diferencia la más floja de todas ¡Lo peor ya ha quedado atrás! ¿Nos vemos pasado mañana para comentar el remake?
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The Hills Have Eyes 2. 1985. Wes Craven (guion y dirección) Janus Blyte, Tamara Stafford (actrices principales) Michael Berryman (actor principal). Fox Searchlight Pictures.

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