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viernes, 14 de mayo de 2021

LA MATANZA DE TEXAS 4. La nueva generación

EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                                ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                             

Presentado por... Pecky.
 

¡Hola, amigos cinéfagos! Bienvenidos a otra de nuestras sesiones de casi viernes 13 en las que vemos películas de psicópatas que no formen parte de la saga de Jason.

Esta intentó darle un giro nuevo a La Matanza de Texas, y fue un sonado fracaso. Presentó a un Leatherface travesti y risueño que no gustó nada al público, y una familia psicópata que en lugar de carne humana comían pizza, y que mataba a desgana, por encargo del gobierno. Admito que a mí también me parecía un desastre, pero al revisarla recientemente para comentarla… bueno, veámosla poco a poco.

La película comienza con dos parejas que abandonan una fiesta y se embuten en un coche. De camino a casa chocan con otro coche en una carretera rural, el ocupante del cual queda inconsciente. Contando a este nuevo personaje, son cinco. Recordad ese dato, puede ser importante.

Tres de los amigos van a pie en busca de ayuda, mientras que el cuarto se queda junto a los coches estrellados y el herido. Llegan hasta una especie de oficina de turismo en medio de ninguna parte donde la mujer que la atiende hace una llamada solicitando una grúa.

Poco después una grúa llega hasta el lugar del accidente. La conduce un extravagante individuo con un refuerzo en una pierna, hecho con piezas del mecanismo hidráulico de una puerta de garaje. Tras comprobar que el herido sigue vivo, le quiebra el cuello matándolo al instante. El chico que esperaba junto al accidente sale corriendo, y el conductor de la grúa se monta en ésta y lo atropella unas cuantas veces mientras murmura incoherencias. No pasa mucho tiempo hasta acaban también con el otro chico, y las dos chicas terminan prisioneras de la familia de psicópatas.

La familia está formada en esta ocasión por Vilmer (el histriónico conductor de la grúa), Darla (la chica de la oficina), otro tipo delgaducho que no sabemos qué relación tiene con los anteriores, un Lady Leatherface (que al parecer es el hermano de Vilmer) y el típico abuelo momificado (un icono de esta saga) que resulta estar vivo.

Darla le cuenta a Jenny, la protagonista, que en realidad ellos no quieren hacer eso, que una misteriosa agencia secreta del gobierno los obliga, y que ella misma lleva una bomba implantada en la cabeza que pueden hacer estallar a distancia si les desobedece. En ese momento suena a la típica paranoia conspiranoica de una demente crónica.

 

Pero aquí es donde la película da su giro radical. Cuando parece que se disponen a matar a Jenny, una elegante limusina aparca junto a la casa. De ella bajan un hombre serio, bien trajeado, y su chofer. Entran sin mostrar temor o extrañeza ninguna hacia lo que están viendo. El hombre le recrimina a Vilmer que no está haciendo bien su trabajo, que su deber no es solo matar gente, sino horrorizar a los supervivientes hasta provocarles una catarsis espiritual. Entonces se descamisa y podemos ver que lleva el pecho cubierto de extraños tatuajes escarificados y argollas metálicas, como proclamando el culto a algún dios olvidado. ¿Significa esto que también todas las paranoias de Darla sobre conspiraciones gubernamentales y bombas craneales son ciertas?

No se nos dan más explicaciones. El hombre trajeado se marcha. Vilmer reanuda su trabajo matando inmediatamente a la otra chica. Jenny  aprovecha un ataque de furia autodestructiva que tiene este para escapar, no sin antes hacernos asistir al combate más ridículo de la historia de La Matanza de Texas: Jenny agarra un mando a distancia de puerta de garaje (que Vilmer emplea cuando el refuerzo hidráulico de la pierna se le atasca) y lo acciona, haciendo que la contraiga. Vilmer agarra otro mando para estirarla, y así se pasan un ratito dándole cada uno al botón de su mando, con Vilmer moviendo la pierna como si tuviera el Baile de san Vito, hasta que Jenny finalmente echa a correr. 

Vilmer y Lady Leatherface salen en su persecución… y una avioneta que parece estar ya al acecho, preparada para actuar, hace un picado en rasante destrozando la cabeza de Vilmer con las hélices y remontando el vuelo luego para alejarse. La limusina recoge a Jenny de la carretera y el hombre trajeado que vimos antes se disculpa con ella por la forma tan chapucera en la que se ha llevado a cabo todo el asunto, mientras Lady Leatherface lloriquea histérica, sin saber que hacer.

A Jenny la dejan en un hospital para que atiendan sus heridas, sin preocuparse lo más mínimo por lo que pueda contar a la prensa o las autoridades. En el hospital, la mirada de Jenny se cruza con la de otra paciente: se trata de Sally, la superviviente de la primera película, que está en un estado casi catatónico. Entre ambas parece establecerse una mutua comprensión, como si cada una intentara reafirmar en la mirada de la otra que todo lo que les ocurrió sucedió realmente, y que no se han vuelto locas.

Esta película es un desastre en todos los sentidos. Nunca me gustó, pero la presencia del tipo trajeado siempre me resultó intrigante. El que se dé a entender que la familia de psicópatas rurales forma parte de un plan mayor e inconcebible, dentro de todo lo extraño e incluso ridículo que parece, tiene su algo.

Cuando empecé a verla otra vez para refrescarme la memoria y hacer este comentario, tenía pensado dejarla por los suelos. ¿Qué ha cambiado? Pues que desde la última vez que la vi y esta, he visto cuatro veces otra llamada La cabaña en el bosque.

Para los que no la conozcan, La cabaña en el bosque trata sobre una organización que de algún modo gestiona todo lo que vemos en las películas de terror: psicópatas rurales, fantasmas vengativos, ataques de hombres lobo… todo obedece a un plan cuidadosamente trazado. Las víctimas son gente común seleccionada para un sacrificio que está sujeto a una serie de normas, precisa una serie de personas especificas designadas para morir, y tiene un numero de variables. Y el sacrificio debe llevarse a cabo correctamente, cumpliendo con todas sus condiciones, porque de lo contrario… bueno, mejor ved la película.

El caso es que La cabaña en el bosque está hecha para dar una explicación a todos esos tópicos que se repiten una y otra vez en las películas de terror. ¿Por qué suelta el arma, si está en peligro? ¿Por qué se separan? ¿Por qué no se van de ahí? ¿Quién les mandaba leer ese libro? Y también para crear la idea de que nada de eso es al azar, que esos tópicos se repiten y los protagonistas siempre tienen caracteres parecidos, precisamente porque deben repetirse, porque esas son las condiciones del ritual que se está llevando a cabo, y que se les ha elegido específicamente a ellos por ajustarse a esos patrones.

Y en cierto modo eso es lo que parece que se intentó hacer con La matanza de Texas 4, pero a menor escala y tan mal explicado que nadie lo entendió. La familia de psicópatas está puesta ahí para llevar a cabo un trabajo específico bajo ciertas condiciones, y no pueden salirse de ellas. Ni tan solo lo hacen voluntariamente sino obligados por los que les controlan, y su locura quizá sea consecuencia de lo que hacen, en lugar de la causa. 

Por eso Vilmer es eliminado por la propia agencia al final de la película, debido a sus malos resultados. Y por eso la familia es tan dispar. Porque no son una verdadera familia, solo un grupo de gente que la agencia va reponiendo a medida que los matan o ellos mismos los eliminan. Esto explicaría también que, en cada película de La matanza de Texas, aparezcan nuevos psicopatas salidos de nadie sabe dónde para sustituir a los que murieron en la película anterior.

Vista desde esta nueva perspectiva, sigo pensando que es una mala película, pero ya no puedo decir que no me guste. Es casi como un primer intento, dieciocho años anterior y menos ambicioso, de hacer una Cabaña en el bosque. De entre todos los fallos que tiene, realmente solo hay uno que, en conciencia, no le puedo pasar por alto. Y ese es que, en una película de la saga de La matanza de Texas, no se mate a nadie con una motosierra, como ocurre en esta. 

Puedes ver un comentario sobre la sexta entrega pulsando aquí.

The Texas Chainsaw Massacre: the Next Generation. 1994. Kim Henkel (guion y dirección)  Renée Zellweger, Tonie Perensky (actrices principales) Matthew McConaughey (actor principal). Columbia Pictures.

2 comentarios:

  1. Exacto.
    Cuando has mencionado al tipo trajeado he pensado inmediatamente en "Cabin in the woods".
    No soy muy dada a ver pelis de miedo, pero es cierto que una vez has visto Cabin, ya no ves el cine de terror de la misma manera...

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    1. Eso es precisamente lo mejor que tiene, que hace que revises todas las películas similares que ya has visto, desde la perspectiva de ´todo está preparado y obedece a un plan´ que plantea "La cabaña en el bosque".

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