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viernes, 12 de noviembre de 2021

LA MATANZA DE TEXAS; EL ORIGEN

EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                             ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                             

Presentado por... Pecky.
 

¡Hola, amigos cinéfagos!

Aquí estamos en otro casi viernes 13, y como en estos días toca película de psicópatas, veremos al fin la que nos quedaba por comentar de La matanza de Texas. Hay algunas más, pero no las tenemos y después de todo ya hemos visto las dos primeras (que son las mejores) y la cuarta (la más desconcertante). Esta es la sexta que se hace sobre el tema, y se trata de una precuela del remake que se hizo en 2003 de la primera.

Es bastante rutinaria y comete el mismo fallo que casi todas las nuevas versiones de películas clásicas: tratan de provocar la misma reacción en el público que la original, sin contar con que la mentalidad general de la gente cambia con el tiempo. Esta película y sus continuaciones son más brutales, sangrientas y explicitas que las clásicas, pero también lo que vemos en ellas es mucho más común e impresiona menos ahora que en los 70. La Matanza de Texas original escandalizó al mundo. Esta es simplemente una película más.

Se nos cuenta la historia de Leatherface desde su nacimiento, en un insalubre matadero. Nace deforme, y su madre, una de las trabajadoras del matadero, lo lanza aún vivo a un contenedor de basura. Esto, ya de entrada, me parece exagerado e innecesario. ¿Precisamente porque de adulto es un matarife caníbal tiene que haber nacido en un matadero? Un parto en un matadero o cualquier otro tipo de fábrica implica testigos y que el suceso se sepa de un modo u otro, aunque sea a base de cotilleos entre vecinos. En esta ocasión, el típico parto en casa habría resultado más creíble. 

Una mujer que rebusca comida entre los despojos del matadero encuentra al niño y decide quedárselo. De este modo el pequeño Leatherface comienza su historia bajo el nombre de Thomas Hewitt. Y esto es otro detalle que no me gusta, o al menos, que no me dice nada. Una de las cosas que se publicitaba en estas nuevas entregas es que se nos revelaría el verdadero nombre de Leatherface. Y yo digo ¿y qué? ¿Por qué eso es importante? No se trata de un superhéroe o un espía cuya identidad deba ser mantenida en secreto. Leatherface mata a plena luz del día, y le da igual hacerlo en un sótano que en medio de una carretera. Ni tan solo es consciente de que lo que esté haciendo esté mal. Tal como yo lo veo, no es que el verdadero nombre de Leatherface sea Thomas Hewitt, si no que el verdadero nombre de Thomas Hewitt es Leatherface, porque más allá de la máscara y la motosierra, no hay nada que destacar en él. 

Unos veinte años después, dos hermanos van de camino a una base militar. El más joven ha recibido su cartilla de reclutamiento obligatorio para Vietnam. El mayor ya ha estado el tiempo mínimo, sin duda muy lejos de la acción, puesto que va a reengancharse voluntariamente. A ambos los acompañan sus respectivas novias, para apurar el tiempo que puedan estar con ellos hasta llegar a la base, donde deberán despedirse.

Paralelamente a esto, el matadero donde Leatherface nació y ha estado también trabajando de matarife y carnicero hasta ese momento, quiebra. Todos los trabajadores son despedidos, pero Leatherface, que tampoco está muy bien de la cabeza, no parece querer entenderlo. Se queda obstinadamente en su mesa, cortando carne, como si hacer eso fuese la solución a todo. Esto si me gustó, el que se aferre a la rutina como si haciéndolo pudiese impedir que esa rutina cambiara. Pero también vemos que ya lleva el rostro cubierto con una máscara de cuero casera estando trabajando, antes de dedicarse a asesinar turistas. 

De nuevo, esto es como lo de nacer en un matadero. La acción tiene lugar en una región abocada a la ruina donde los puestos de trabajo escasean y por tanto los solicitantes de trabajo deben abundar ¿Quién contrataría a alguien que acude a trabajar todos con una máscara cubriéndole el rostro, y al que se le conocen graves problemas mentales y tendencias violentas? Y además para un puesto en el que tiene acceso a todo tipo de herramientas cortantes. No es serio. Ya solo falta que nos digan que en su familia adoptiva hay antecedentes de canibalismo… ooops, si, ahí están.

Durante la guerra de Corea, Charlie, su padre adoptivo (que se hace pasar por su tío) estuvo en un campo de prisioneros donde cada vez que tenían hambre, debían matar al más débil de ellos para comérselo, y al parecer lo echa de menos. Así que, recapitulemos: nacido en un matadero, deforme, demente, padre adoptivo con gusto por la antropofagia, mascara de cuero desde que era niño, toda su vida adulta dedicada a matar y despedazar animales, región muy aislada, y sin medios de subsistencia. Parece que se hayan esforzado en hacerlo creíble dándole todos los antecedentes posibles, pero precisamente por tanto antecedente a mí me resulta muy exagerado.

El caso es que cuando Leatherface se queda solo en el matadero con el encargado de recoger toda la documentación y cerrar el local, lo mata a martillazos y se marcha llevándose una enorme motosierra como recuerdo. Hay quien roba bolígrafos de su oficina, y hay quien se lleva motosierras. Con eso no me meto, porque cada cual tiene sus manías.

Cuando el único policía asignado a la población descubre lo ocurrido, va en busca del "tío" de Leatherface para que lo ayude a reducirlo, pero… ya dije que Charlie echaba de menos su época de antropófago ¿verdad? Pues eso. El policía acaba convertido en un rico guiso, y proporciona a la familia un coche patrulla, un uniforme, y varias armas de fuego. No hay que desperdiciar nada.

Volvemos ahora con las dos parejas de jóvenes. Mientras viajan hacia la base militar, tienen un accidente provocado por una motorista que intenta hacer que se detengan para robarles. Cuando los jóvenes ven llegar al coche patrulla y a un hombre uniformado descender de él, creen que sus problemas con la ladrona han terminado, pero en realidad sus problemas acaban de empezar.

El falso policía se los lleva detenidos. A la comisaría, creen ellos, pero no. Los lleva su propia casa, donde se dedica a humillarlos y torturarlos mientras decide en que orden se los va a comer. El resto de la película son los intentos de los cuatro de sobrevivir a la situación en la que han visto metidos casi sin darse cuenta.

Tengo también un problema con el final, en el que Leatherface aparece sorpresivamente para darnos el ultimo susto. Este individuo supera los dos metros de altura, y no solo es alto, sino también muy ancho de hombros, un tipo realmente corpulento. Y sale de pronto de un sitio en el que una persona de talla común tendría dificultades para embutirse. No solo eso, sino que lleva su enorme motosierra con él, y la pone en marcha en el momento de dejarse ver. No es una motosierra moderna con encendido eléctrico, en el que giras una clavija y se enciende al instante. Es un modelo antiguo con arranque cinético, de los que deben ponerse en marcha dando violentos tirones de un cordel, y que rara vez lo hacen a la primera. 

Ya es difícil que Leatherface y su sierra no fueran claramente visibles donde estaban ocultos, pero que además sea capaz de ponerla en marcha estando metido en un hueco en el que resulta evidente que no debería tener espacio ni para mover los brazos, es pedirle al espectador que sea demasiado tolerante. Una película puede ser realista o puede no serlo, pero pretender realismo en todo excepto en las situaciones puntuales que el guionista o el director no han sabido resolver de otro modo, crea un muy mal efecto. Sientes como si te estuvieran tomando el pelo.

En fin, lo dicho. Una película más de loco suelto. No está mal, pero tampoco es nada memorable. Puede verse como complemento al remake de la primera, pero creo que no aporta nada de verdadero valor a la saga. 

Eso sí, Leatherface es una mera comparsa. Da miedo porque es el ogro grande y feo que mata de esta película, pero solo por eso. Con toda la sangre y la suciedad que vemos en pantalla cuando Leatherface sale, las escenas que provocan mayor malestar son aquellas en las que vemos al resto de su familia. 

Hay una, por ejemplo, en la que vemos a una oronda señora y una agradable ancianita hablando animadamente, intercambiando consejos de salud mientras toman un té con pastas. El ángulo de cámara va bajando poco a poco para mostrarnos que una de las protagonistas está tirada en el suelo, amarrada a las patas de la mesa, aguardando su turno de ser despedazada y comida mientras las damas chismorrean trivialidades.

El personaje más interesante y que más miedo me da de todos es Charlie. Leatherface está en la película para que puedan llamarla La Matanza de Texas, pero el verdadero psicópata en torno al cual gira toda la trama es Charlie, que cuando empieza a desvariar da verdadero canguelo. Fijaos otra vez en el primer fotograma que pusimos. Mirad el reloj de pulsera que lleva. La cadena le queda muy suelta ¿verdad? Esto es porque es un reloj que estaba ajustado a la medida de otra muñeca, a la de alguien que ha matado, y ni se ha molestado en ajustarlo a su propia medida. Ese tipo de detalles son los que a mí me dan miedo, no el hacer a Leatherface un palmo más alto y otro más ancho a cada nueva película.

Puedes repasar esta saga desde el inicio pulsando aquí.

Texas Chainsaw Massacre; the Beginning. 2006. Sheldon Turner, David J. Schow (guion) Jonathan Liebersman (dirección) Ronald Lee Ermey (actor principal) Jordana Brewster (actriz principal). New Line Cinema.

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