EL LABORATORIO DE LOS HORRORES
Bienvenidos al laboratorio, donde cortamos, pegamos y repintamos sin planificación (y sin talento) a ver que sale. Aquí no llegamos a más ^_^U pero nuestra intención no es dar lecciones, sino ideas. La de hoy es este Skull Buster casero que hice con restos desparejados.
El cuerpo es de un Mutant Buster sin cabeza que adquirimos como parte de un lote de estos en un mercadillo. La cabeza es un pequeño cráneo que formaba parte de una ristra de adornos de Halloween que compramos en un bazar.
Una vez pasado Halloween, y para sacarle algún provecho al cuerpo sin cabeza, hicimos una pequeña perforación en la base del cráneo y simplemente lo insertamos en el pitón que hacía las veces de cuello del Mutant Buster. Si el agujero es lo bastante pequeño para como para tener que forzar la entrada del pitón, luego la cabeza no puede volver a salir por sí sola, así que con literalmente unos pocos segundos de trabajo nos apañamos una figurita de lo más graciosa, terrorífica y cabezona.
Lo he llamado Skull Buster por una película de la Full Moon de 2009 titulada Skull Heads (Cabezas de calavera). Es una clásica película de Charles Band: presupuestos bajos, actuaciones desquiciadas, argumento esperpéntico y un montón de juguetes como protagonistas. En este caso, unas pequeñas figuritas con cabeza de calavera, vida propia, y extraños poderes mágicos con los que pueden tanto provocar dolor como locura, tanto matar como revivir… aunque aquellos a los que reviven ya no son exactamente como eran antes.
En la película, los Skull Heads se nos muestran como guardianes de una antigua casa. No de sus habitantes necesariamente sino de la casa en sí. Aunque comienzan utilizando sus poderes para dañar y hasta matar a unos intrusos que pretendían robar las antigüedades y obras de arte de la casa, terminan desatando estos poderes contra los habitantes de la misma, una enloquecida y endogámica familia, la totalidad de cuyos miembros están básicamente tarados. Los habitantes de la casa (y sus cadáveres revividos) acaban convirtiéndose en un arma más al servicio de los Skull Heads para que estos eliminen a los intrusos del edificio que protegen.
Ahora que lo pienso, un Skull Head no es algo demasiado bueno para tenerlo en casa… Pero ya está hecho. Lo cierto es que me gusta mucho el aspecto que tiene, incluso diría que es mejor que el de los propios Mutant Busters originales de quien toma prestado el cuerpo.
La figura mide unos 8 cm, algo mayor que un Mutant Buster cuyo promedio de altura son unos 6´5 cm, pese a que estos son también bastante cabezones. Tiene los mismos tres puntos de articulación: los brazos (es ambidiestro) y la cabeza, aunque debido a la forma de la mandíbula esta tiene el giro algo más limitado que los Mutan Busters normales.
Puedes ver otro de nuestros horrendos experimentos pulsando aquí.
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