MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!

lunes, 26 de octubre de 2020

EMISARIO DE OTRO MUNDO

EL ORÁCULO DE LAS VISIONES
¡ALERTA DE EXPOILERZ!
Presentado por... Pecky.
 
Bienvenidos, amigos cinéfagos. 

Esta es una de las primeras películas de Roger Corman. Muchos críticos de cine la consideran la mejor de ellas, a pesar de sus escasos medios. En España recibió el título de Emisario de otro mundo, aunque siempre ha sido más conocida por su título original: Not of This Earth (No de este mundo)
Como solía ocurrir en el cine de Corman, este logró que el casi inexistente presupuesto disponible jugara a su favor en lugar de en su contra. Debía rodar una película sobre invasores extraterrestres con menos de cien mil dólares y solo una semana de tiempo para dejarla terminada, edición y todo. Tras pagar cámaras, personal de rodaje, actores, platós, iluminación, etc, no contaba ni con la décima parte de lo necesario para que unos cuantos ovnis destruyeran una ciudad de forma mínimamente creíble. Lo que hizo, fue hablar con los guionistas y cambiar el tipo de invasión por otra un poco más modesta.

Un hombre extraño acaba de llegar a la ciudad de Los Ángeles. Viene de muy lejos. De muy, muy lejos, créeme. Lleva consigo a todas partes un maletín metálico, y unas gruesas gafas negras cubren sus ojos en todo momento.
En realidad, el hombre misterioso es un alienígena procedente del planeta Davanna. Ha sido enviado a la Tierra por la gran semejanza genética de su raza con los humanos, y su misión es determinar si nuestra sangre puede sustituir la suya. Su cultura se está desmoronando como consecuencia de una larga guerra atómica. Los supervivientes padecen una enfermedad derivada de la radiación que hace que su propio organismo destruya los glóbulos rojos de la sangre. 

El hombre, que responde al nada sospechoso nombre de sr. Johnson (quizá el de sr. Smith ya estaba cogido) acude a una clínica para recibir una transfusión de sangre. Allí conoce al doctor Frederick y su enfermera Nadine. Tras renovar su sangre (proceso al que debe someterse a diario para sobrevivir) contrata a Nadine para que sea su enfermera personal, y así ahorrarse el estar visitando la clínica.

Nadine se traslada a casa del sr. Johnson. La paga es buena y el trabajo sencillo. Además, dado lo avanzado de la enfermedad del hombre, ella supone que no vivirá mucho tiempo y que en breve podrá volver a su vida normal con un buen dinero en el bolsillo. Una vez allí (toda una mansión en las afueras) Nadine conoce a Jeremy, un simple matón con ínfulas de gánster. Jeremy trabaja para el sr. Johnson como chofer, criado y cocinero. Entre Nadine y Jeremy se crea un vínculo algo tenso, pero profundo.

Los diálogos que mantienen Nadine y Jeremy son una especie de tira y afloja en el que él trata de mostrarse a la vez duro y encantador y ella le para los pies continuamente, pero con humor. La amistad que se establece entre ellos está entre lo mejor del film. Se ve muy natural, y es algo que en su época chocó mucho. 

Nadine tiene ya un novio formal (que además es policía), y que una joven comprometida se permitiera el coquetear (aunque fuera obviamente en broma) con otro chico (y además, un “chico malo”) se consideraba inadecuado. Y Jeremy, por su parte, es un exdelincuente deslenguado que lleva encima en todo momento un revolver, incluso estando dentro de casa. Se comporta como un tipo duro, pero desde el principio nos damos cuenta que no es más que un chaval que siempre ha frecuentado malas compañías. Y ahora se siente descolocado, trabajando honradamente por primera vez en su vida, y descubriendo sorprendido que no es tan difícil como él pensaba.
Estos dos personajes, tan distintos, conectan inmediatamente y de una forma totalmente creíble. Y esto contrasta mucho con el comportamiento del sr. Johnson, que lleva poco tiempo en la Tierra y hace gala de una torpeza social enorme. Hay un momento en el que, hablando de su enfermedad, Nadine dice que no cree que haya nadie en todo el mundo capaz de curarle. El sr. Johnson responde que tampoco lo hay en otros mundos, como si el supusiera que para los terrestres es un hecho conocido la existencia de vida inteligente en otros planetas.

El sr. Johnson (nunca llegamos a saber su verdadero nombre) tiene que cumplir una serie de misiones para su mundo. Necesita recolectar sangre para enviarla a Davanna, y también especímenes humanos vivos. Todo ello lo traslada a Davanna mediante un pequeño teleportador que tiene instalado en el sótano de su casa. Tiene además un enorme poder mental que le permite hipnotizar instantáneamente a cualquier persona (aunque al parecer, no a más de una a la vez) y también es capaz de matar con la mirada en pocos segundos.

A lo largo de la película le vemos actuar de forma sistemática, haciendo todo lo posible por salvar a su mundo, mientras recibe informes sobre las revueltas y caóticos actos de vandalismo sin sentido que se están produciendo allí. Todos sus esfuerzos son insuficientes. Las muestras de sangre que envía para analizar son robadas y consumidas por una población enloquecida y necesitada de sangre fresca. La misma gente a la que intenta desesperadamente salvar sabotea sus intentos de hacerlo uno tras otro. El sr. Johnson se vuelve cada vez más descuidado en sus recolecciones de sangre y especímenes, y Nadine y Jeremy terminan por descubrirlo, precipitando su final.

Gran parte de la historia obedece claramente al ajustado presupuesto. El alienígena se comunica telepáticamente con sus contactos de Davanna (con lo que nos ahorramos una vistosa máquina de comunicaciones llena de luces y palanquitas). La clásica invasión mediante platillos volantes es una etapa posterior del plan que no llega a producirse (con lo que nos ahorramos el construir y luego volar en pedazos montones de maquetas). Los rayos mortales que emite por los ojos son invisibles (nos ahorramos el efecto especial del rayo y lo sustituimos por un sonido crepitante)… pero todo esto se hizo con tal habilidad, que mejoró el resultado final. 

El cambiar las clásicas escenas de maquetas de edificios explotando y los arduos combates entre el ejército y los alienígenas, por un solo individuo que parecía una mezcla de espía y vampiro, presentó un nuevo tipo de peligro. En realidad, el tema del alienígena infiltrado ya se había empleado en otras películas, pero no se había desarrollado en tanto detalle como en esta. Y que el sr. Johnson se muestre tan confuso en nuestro mundo, mientras que la situación en el suyo sea tan desesperada, nos impulsa a sentir cierta simpatía por él a pesar de todo.

El final, en el que vemos a Nadine y su novio visitando la tumba del sr. Johnson en el cementerio, resulta hasta conmovedor. La lápida, sin nombre, muestra la inscripción “Aquí yace alguien que no era de este mundo”. Es un final muy ingenuo, por supuesto. El cadáver de un alienígena nunca sería enterrado, sino despedazado y estudiado hasta la última fibra. Y de enterrarlo, no se haría abiertamente y en un cementerio civil. 

Pero en cierto modo, el gesto de darle sepultura en un cementerio, como a un humano más, pretendía ser un mensaje esperanzador, sugiriendo que la comprensión y convivencia pacífica con seres del espacio debía ser posible, y había que esforzarse en lograrla.

Puedes ver reseñada otra película de este director pulsando aquí.

Not of This Earth. 1957. Charles B. Griffith, Mark Hanna (guion) Roger Corman (director). Paul Birch, Jonathan Haze (actores principales) Beverly Garland (actriz principal). Allied Artist Pictures. Editado en DVD en 2010 por L´atelier 13 Pictures.

5 comentarios:

  1. Interesante y que grande el director cambiando la historia para adaptarla a los escasos medios. Tengo una curiosidad por que recuerdo haber visto parte de una película (de los ochenta) que iba de lo mismo. Un alíenigena con gafas oscuras que necesitaba enviar sángre a su mundo. Sabes si hubo algún remake ? No recuerdo el título por que era una de esas pelis de los antaño y caóticos días del vídeo comunitario.

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    1. Pues, así de pronto, la única película de los 80 sobre invasiones alienígenas en las que unas gafas oscuras tenían un papel relevante es "Están vivos", de Carpenter, pero lo que querían esos alienígenas no era sangre, sino dinero. Imagino que no te refieres a esa, pero no se me ocurre otra con esas características en los 80. Luego en los 90 tienes "El ángel exterminador" de Dolph Lundgreen, sobre un alienígena que fabricaba droga con las endorfinas de la sangre humana, pero creo que no llevaba gafas negras. ¿Recuerdas algún detalle más?

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    2. Ah, demonios, ya se cual es. Maldita sea mi memoria de pez globo cibernético. "Vampiros del Espacio", literalmente un remake de "Emisario de otro mundo". La dirigió el mismo Corman y salía Traci Lords, una actriz porno famosa porque abandonó el porno al cumplir los 18 (en lugar de dedicarse a él a partir de esa edad, que es lo normal) para hacer cine de terror serie B, a pesar que ganaba mucho menos dinero. Que grande.

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  2. y que tal está el remate? Merece la pena o es otro caso más remake malo?

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    1. Pues es la misma película vuelta a filmar casi plano por plano y manteniendo hasta los mismos diálogos, pero en color, con unos pocos efectos especiales, y añadiéndole un montón de escenas de desnudos que en los 50 no se permitían. Creo que es la primera película que hizo Traci Lords tras cumplir los 18, por lo que técnicamente es la primera de su repertorio que no se considera porno infantil (aunque fue ella misma quien falsificó su fecha de nacimiento, para que le dejaran filmarlas). Estas escenas de desnudos están muy metidas con calzador y le quitan a la película gran parte de la carga trágica del personaje alienígena.
      Lo mejor del remake es en realidad los créditos de inicio, filmados como si fueran el opening de una serie, salteando escenas de varias películas de Corman.
      Por cierto, me colé antes al decir que el remake lo dirigió Corman, creo que solo fue productor. Tanto "Emisario de otro mundo" como "Vampiros del espacio" están en YouTube, así que puedes hacer diez kilos de palomitas, verlas seguidas como en las sesiones dobles de los autocines, y juzgar por ti mismo.
      Yo me quedo sin pensarlo con la primera, mucho más "seria" como historia, aunque la música y el opening del remake son muy buenos.
      Y a que negarlo, Traci Lords es una belleza. Y estando en su mejor momento en la industria del porno, se pasó al cine de terror de serie B porque es lo que quería hacer, aunque eso implicaba cobrar diez veces menos por película (además del trabajo extra de tener que aprenderse los diálogos ^_^U). Esa señora tiene todo mi respeto por semejante decisión.

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