ALMACÉN DE MUNDOS COMPRIMIDOS
Presentado por… Wormy & Leechy.
¡Saludos, vertebrados felinos!
Los gatos son caprichosos e imprevisibles. Por eso, en lugar de un solo
Día internacional del gato al año, hay tres. Por ahora. Deberían tener al menos siete, uno por cada vida.
Hoy, 20 de febrero, es
uno de ellos. Y un Día internacional del gato nos parece un buen momento para darle
un vistazo a Familia & amigos, la primera y, hasta donde sé, única
expansión para Cathood. Al final de este artículo encontraréis un enlace a ese
juego, si no lo conocéis y queréis darle un vistazo antes de ver de qué va el
material extra.
Familia & amigos es básicamente una ampliación de cartas. Trae
también un nuevo tipo de recursos y dos losetas de edificios, pero su verdadero
valor está en las cartas. El nuevo recurso son malvaviscos, representados con
cubitos blancos. Se emplean como comodines, contando como recursos de cualquier
otro color. Por cierto, nunca deis un malvavisco a un gato, al menos no fuera de este
juego.

Los nuevos edificios tienen jardines que se pueden adquirir con
cualquier tipo de recursos en lugar de imponer uno específico, un icono de Lata
de sardinas que cuenta como cualquier otro icono de efecto, y una entrada al
sistema de tuberías que nos permite aparecer en cualquier punto del tablero.
También es en estos edificios donde podemos obtener los malvaviscos, aparte de
tener una localización de casa y de tienda de animales típicas.
Nada de esto nos parece interesante porque, precisamente, la estrategia
del juego se basa en obtener los recursos adecuados para lo que quieras hacer
en cada momento y en gestionar cuidadosamente el movimiento. Si introduces recursos genéricos que valen de comodín, y
también localizaciones que puedes pagar con cualquier tipo de recurso en lugar de
recursos específicos, y el icono de la Lata de sardinas que vale como cualquier
otro icono de acción especial, lo que estás haciendo es quitarle al juego esa
parte estratégica de regular los movimientos para ir obteniendo recursos concretos
y acabar en localizaciones específicas. En el juego base ya había lugares donde podías elegir el tipo de recurso que obtenías o podías cambiar uno por otro, y cuantos más atajos de este estilo añadan, más factor de movimiento estratégico pierde el juego.
Luego tenemos varios tipos de cartas. No es necesario utilizarlas todas
en cada partida, sino que podemos elegir utilizar unas u otras, ir probando
cuál nos gusta más o ir introduciéndolas gradualmente.
Están las cartas de Eventos, de las cuales se revela una al inicio de
cada ronda y en la que aparece un gato contándonos algo. Lo que nos cuenta el
gato afectará a todos los jugadores hasta el final de esa ronda. Si en algún
momento este mazo se agota, se cogen todas las cartas utilizadas, se barajan y
generan un nuevo mazo de Eventos. Fijaos en las seis cartas que hemos puesto de
ejemplo, que iremos explicando de arriba abajo y de izquierda a derecha.

No hay peleas: Durante este turno, los gatos que coincidan en un mismo
espacio de calle no se pelearán.
El doble de peleas: Los gatos están furiosos: si dos gatos coinciden en
un espacio de calle, pelearán dos veces en lugar de una.
Gatos heridos: Debido a su dura vida de callejeros, los gatos
están heridos: todos los gatos moverán un espacio menos de lo indicado por la
acción que elijan.
Perro y Abeja desactivados: Literalmente, los iconos de Perro y Abeja no tienen
efecto este turno.
Acción prohibida: No se puede realizar la acción indicada en la carta.
Más recursos y edificios más baratos: El gato
nos chiva que obtendremos un recurso extra del tipo de tienda indicada y que
ciertas localizaciones estarán más accesibles: Los dos o tres tipos de lugares indicados (Casa, Tienda de mascotas y/o Parque) costarán un recurso menos del indicado.
Hay ocho cartas de conocimientos: cuatro de Amelia y
cuatro de Loki. Estos son gatos callejeros que nos enseñarán a movernos mejor
por la ciudad si logramos impresionarles llevando a cabo la prueba que nos
indican.
Amelia nos propone dos tipos de desafíos: convertirnos en el gato
preferido de una casa que esté situada en un edificio con un parque, o bien el
gato preferido de una casa de un edificio que esté situado adyacente en
diagonal a un parque de un tipo específico. No es necesario que hayamos marcado
ese parque como nuestro territorio, basta con que esté ahí.

Loki tiene cuatro tipos de desafíos para nosotros: ser el gato preferido
de dos tiendas de mascotas, o de dos edificios, o haber establecido como
nuestro territorio un parque, o ser el gato preferido de una tienda de mascotas
y un edificio.
Al inicio de la partida, cada jugador recibe una carta al azar de Amelia
y otra de Loki. Si cumple el objetivo propuesto por cada uno de estos gatos,
nos enseñarán a movernos como ellos. Amelia nos enseña un desplazamiento en
rombo alrededor de un edificio, y Loki a desplazarnos por los tejados de forma
que crucemos a través de los edificios. Si conseguimos los objetivos propuestos,
colocaremos la carta correspondiente bajo nuestra tarjeta de control del gato,
pero sobresaliendo de esta de forma que se muestre el nuevo tipo de movimiento
aprendido. Esto cuenta como una nueva acción desbloqueada, con lo que podremos
colocar una de las fichas circulares de acción que tengamos disponibles sobre
este tipo de movimiento para efectuarlo en las mismas condiciones que los
movimientos impresos en la tarjeta de control del gato.
Están también las cartas de Habilidad, de las cuales cada jugador recibe
dos al azar al inicio de la partida, escoge una (la que crea más útil) y
devuelve la otra. Esta carta nos proporciona una acción adicional que está
desbloqueada y es visible para el resto de jugadores desde el inicio de la
partida.

Estas no nos han gustado, porque la mayoría dan nuevos patrones de
movimiento, con lo que personalmente creo que ya hay demasiados, contando los
de la tarjeta de control, los que nos enseñan Amelia y Loki, y además estos. El
movimiento deja de ser estratégico si te dan tantas opciones de movimiento que
prácticamente puedes moverte donde te dé la gana como si fuera movimiento libre.
El siguiente tipo de cartas son las Bonificaciones. Son objetivos
adicionales, como misiones secundarias que podemos cumplir para ganar puntos extra
al final de la partida. Hay dos tipos de cartas de bonificaciones: las de Vicky
y las de los hermanos Nikolai, y se recibe una de cada al azar al inicio de la
partida. Aunque no se especifica, entiendo que estas se mantienen en secreto
hasta que se cumplen, porque cumplir la de un jugador puede impedir que otro
cumpla la suya.

Los objetivos que nos demandará Vicky son que seamos el gato preferido
en tres casas dispuestas (desde el punto de vista de nuestro borde de la mesa)
en el orden en que se indica en la carta. Los hermanos Nikolai nos indicarán
una serie de elementos que tenemos que llegar a acumular para cumplir con el
objetivo que nos proponen: un parque que requiera recursos de un tipo
determinado, una tienda de animales que proporcione determinado tipo de juguete
y un edificio en el que también nos pida un recurso determinado.
Finalmente, las mejores cartas de todas son las de Gatitos.
Estas cartas representan que nuestro gato ha tenido gatitos propios o bien se
ha encontrado pequeños gatitos abandonados y los ha adoptado. Las cartas se
barajan y se dejan aparte para ir robándolas al azar durante la partida.
Siempre que nos detengamos en una localización de Cafetería, podemos elegir, en
lugar del efecto habitual, tomar una de las cartas de Gatito y colocarla junto
a nuestra ficha.

La carta de Gatito indica dos cosas: primero, un tipo de recurso
adicional que podemos colocar en él. Este gatito almacena ese recurso y, al
igual que los que almacenamos nosotros, podemos retirarlo como pago por
cualquier acción que estemos tratando de llevar a cabo. Esto puede hacerse
cualquier numero de veces. Cada Gatito tiene también un valor en puntos, y este
valor se sumará a nuestro total si, en el momento de terminar la partida, está
bien alimentado; es decir, si tiene un cubito de Recursos de los que puede
transportar. En caso contrario está mal alimentado y, en lugar de sumar los
puntos indicados en su carta, los restaremos.

Una ficha de personaje con una carta añadida de Habilidad y dos de Bonificación, tal como deben colocarse, y una carta de gatito al lado.
No podemos tener más de tres cartas de Gatito, así que nada de liarse a acaparar
gatitos, que ya os vemos las intenciones.
Podeis darle un vistazo al juego principal pulsando aquí.
Cathood; Family & Friends. Fábio Lima (reglamento) Jorge Tabanera Redondo (ilustrador) De dos a cuatro jugadores a partir de 10 años. Editado por Zacatrus.