ALMACÉN DE MUNDOS COMPRIMIDOS
¡Saludos, vertebrados!
Este es uno de los juegos de mesa que Lego lanzó al mercado durante una breve temporada, en la que todos los componentes (el tablero, las piezas, incluso el mismo dado) eran piezas de Lego. Como podemos deducir por el nombre, se trata de un juego temático de Harry Potter.
Es para entre dos y cuatro jugadores y tiene una mecánica muy similar al clásico Laberinto. El tablero está compuesto de losetas móviles que van desplazándose y empujándose unas a otras, con lo que los caminos cambian continuamente. Los personajes representan alumnos en su primer año, que todavía no se han adaptado del todo a las caprichosas escaleras del castillo que cambian aleatoriamente el lugar al que llevan, y a los numerosos pasadizos secretos que llenan los muros. Para representar esto, el tablero cambia continuamente. El hecho de que un jugador vaya acomodando el camino a lo que a él le conviene supone, de forma indirecta, una molestia y una dificultad adicional para todos los demás.
El tablero representa una de las plantas del castillo de Hogwarts, en el centro del cual hay cuatro habitaciones, que son el Aula de Pociones, el Aula de Adivinación, la Biblioteca y la Sala de Mascotas. Los jugadores, cada uno de una de las cuatro casas de Hogwarts (a saber, Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw y Hufflepuff) comienzan en las esquinas del tablero, en unas zonas que representan las salas comunes de su casa. Las piezas del tablero se colocan en una disposición inicial especifica pensada en teoría para que nadie empiece con ventaja, ni tan solo por casualidad en caso de que se colocaran de forma aleatoria... pero en realidad hay una de las casas que empieza con desventaja respecto a las otras. El objetivo es desplazarse hasta cada una de las salas para obtener de ella un artículo que se irán acumulando en nuestra sala común. Una vez tengamos los cuatro artículos de nuestro color, deberemos volver a nuestra sala común, momento en el cual ganaremos la partida.
Las seis caras del dado muestran resultados de uno, dos, tres, un par de símbolos de giro y un Mapa del Merodeador. En su turno, cada jugador comienza lanzando el dado. Un resultado de uno, dos o tres indica los desplazamientos que puede hacer de piezas del tablero. Empezaremos retirando una loseta de escalera en la que no haya ningún personaje. En ningún caso podemos retirar una loseta de aula, ya esté ocupada o vacía, ni una loseta de escalera en la que haya algún personaje.
A continuación, aprovechando ese hueco libre, moveremos una loseta de escalera o de aula, pudiendo empujar otras piezas al hacerlo.
Una vez hemos hecho todos los desplazamientos a los que tenemos derecho según la tirada, volvemos a colocar en el hueco que haya quedado libre la loseta que retiramos en un principio, con cualquier orientación.
El símbolo de giro, de los que hay dos en el dado, nos indica que debemos levantar una loseta de escalera y la volvemos a colocar en el mismo lugar en el que estaba pero cambiándole la orientación de los lados. El movimiento de giro no puede utilizarse para girar aulas.
Por último, el Mapa del Merodeador nos permite desplazarnos de la loseta en la que estemos a cualquier otra adyacente, incluso si no hay caminos de conexión que nos permitan pasar de una a la otra. Lo único que no podemos hacer es mover en diagonal.
Una vez hemos hecho todos los movimientos que nos permitían las opciones de nuestra tirada de dado, llega el momento de mover a nuestro personaje. Únicamente podemos desplazarlo de la loseta en la que estemos a otra adyacente con la que esta se encuentre conectada lateralmente. No hay conexiones diagonales.
Así es como quedaría el tablero después del primer turno y un solo desplazamiento. Los jugadores rojo y azul han perdido el acceso inicial que tenían a las salas. El amarillo ha hecho un pequeño avance. El verde no ha sido afectado. Aquí hemos retirado la torre para que las conexiones entre las losetas se vean mejor.
Si tras mover a nuestro vertebrado personaje este ha entrado en una de las aulas, cogemos el objeto de nuestro color correspondiente y lo colocamos en uno de los cuatro espacios libres de nuestra sala común.
Estos objetos son un libro, una poción, una mascota y un farol. Una vez hemos recogido todo nuestro material, solo nos queda volver a nuestra sala común para ganar. Es un juego sencillito pero debido a que el tablero es una cuadricula de solo 4 x 4 losetas, es casi imposible ordenar el camino a nuestro favor sin romperle los esquemas a los otros jugadores, porque a menudo tienes que preparar el camino durante dos o tres turnos para poder acceder a una de las salas, que no paran de moverse. Además, no todas las salas son igual de accesibles. A la Torre de Adivinación solo puede accederse por uno de sus cuatro lados, mientras que las otras tres salas tienen dos puertas de acceso. La Torre de Adivinación además no está inicialmente conectada a una escalera, y es por tanto la única inaccesible según la disposición inicial, lo cual hace que el jugador amarillo parta con desventaja. A alguien del equipo de diseño de Lego le caen mal los Hufflepuff...
Como reglas opcionales, se nos indica que podemos sustituir el resultado de un punto en el dado por una placa roja. Cuando obtengamos este resultado por primera vez, tomamos la figurita de Dumbledore y la colocamos en una escalera o sala. Si ya está sobre el tablero, entonces lo que hacemos es un desplazamiento con él a una escalera o sala adyacente, sin importar si está conectada legalmente o no a esta. A continuación, movemos a nuestro personaje como de costumbre, y si lo movemos a una escalera o sala en la que se encuentra Dumbledore, este nos muestra un pasadizo secreto que nos permite hacer un desplazamiento adicional a una escalera o sala adyacente sin importar si está o no conectada a la nuestra. Es decir, el resultado rojo en el dado hace que Dumbledore aparezca/se desplace, y siempre que coincidamos con él, podemos replicar inmediatamente en efecto de un Mapa del merodeador.
La segunda regla opcional que se nos ofrece es utilizar de modo similar a la señora Norris, la gata del conserje. Para hacer esto, retiramos el Mapa del Merodeador del dado y lo sustituimos por una placa marrón. Cuando obtengamos este resultado por primera vez, tomamos la figurita de la señora Norris y la colocamos en una escalera desocupada. Si la señora Norris ya está sobre el tablero, entonces lo que hacemos es trasladarla a cualquier otra loseta de escalera desocupada. Esa escalera se considera bloqueada y, mientras la señora Norris permanezca en ella, nadie puede entrar a la loseta.
Además de las figuras de Dumbledore y la señora Norris, la caja proporciona las de Draco Malfoy, Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger. No se dan reglas especiales para ellos, pero están ahí por si los propios jugadores quieren inventárselas.
Finalmente, se da como opción el duelo de magos, que se produce cuando un personaje se mueve a una escalera o aula en la que hay otro personaje. Cada jugador lanza entonces el dado de Lego. Para esta tirada, el símbolo de girar cuenta como cero, los números uno (o la placa roja), dos y tres se quedan tal cual y el mapa del merodeador (o la placa marrón) vale cuatro. El que obtenga un número mayor, o en caso de empate aquel cuyo turno está en curso, vence a su rival y puede empujarlo a una loseta vacía adyacente.
Es un producto simpático, agradable de jugar y con una idea atractiva. Para los niños pequeños puede suponer un desafío por tener que estar planeando el movimiento de las salas, que quieras que no le da un cierto toque estratégico. Pero está muy limitado precisamente por lo que lo hace original: el estar compuesto por piezas de Lego. Una versión en un tablero convencional de cartón permitiría por el mismo coste un área de juego mucho mayor lo que permitiría más salas y elementos a partir de los que desarrollar reglas especiales. Se puede jugar perfectamente y da para unas cuantas partidas, como todos los juegos que hizo Lego, pero en el fondo se sienten más como artículos curiosos de colección que como verdaderos juegos de mesa.
Puedes ver más sobre Lego y compatibles en general pulsando aquí o repasar otros juegos de mesa de Lego en los enlaces de abajo:
Harry Potter: Hogwarts. 2010. Autores no acreditados. De 2 a 4 jugadores a partir de 8 años. Lego.
















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